Perdida de Biodiversidad: Noruega liquida a sus lobos

El lobo en Noruega está críticamente amenazado y protegido por ley (quedan menos de 100 ejemplares), pero el Gobierno del país escandinavo permite la caza masiva de la especie para mantener su población a unos niveles extremadamente bajos. WWF ha demandado al Gobierno por las batidas de este invierno, en las que se ha matado uno de cada cuatro lobos noruegos, un total de 27 ejemplares.

En el juicio, que comenzó el 24 de abril en Oslo, WWF espera lograr un cambio en la gestión de la especie que permita su recuperación, como está sucediendo en muchos países europeos.
Noruega tiene obligaciones tanto nacionales como internacionales a través de la Ley de Biodiversidad, la Constitución y el Convenio de Berna para asegurar una población de lobos viable dentro de sus fronteras.
El lobo ha vivido en Noruega durante miles de años pero fue prácticamente erradicado durante los años 60, tras décadas de persecución y caza masiva. Más tarde, el lobo fue protegido por ley en 1973. Aun así, se encuentra en Peligro Crítico según la Lista Roja de Especies noruega, por lo que el riesgo de que la especie pueda extinguirse en el país es extremadamente elevado.
Pese a ello, las autoridades noruegas permiten la caza abusiva de la especie para mantener su población bajo mínimos. Por decisión política, sólo se permite que nazcan entre 4 y 6 camadas de lobo cada año, 3 de las cuales deben haber nacido en Noruega. Cuando más de tres hembras de lobo crían en Noruega, las autoridades permiten que se maten todos los lobos “sobrantes” para reducir una vez más su número.
Noruega tiene obligaciones tanto nacionales como internacionales a través de la Ley de Biodiversidad, la Constitución y el Convenio de Berna para asegurar una población de lobos viable dentro de sus fronteras.
“Las batidas van en contra de la ley y deberían pararse ya. Es una vergüenza para Noruega, un supuesto campeón del medio ambiente, tener una gestión del lobo que mantenga a la especie críticamente amenazada de forma permanente”, ha dicho Ingrid Lomelde, Directora de Políticas en WWF Noruega.
WWF-Noruega ha demandado al Gobierno noruego por la gestión de la especie, que considera ilegal. El proceso comienza el 24 de abril en el Juzgado de Distrito de Oslo y durará cuatro días. En Noruega, la gestión del lobo no se basa en principios científicos ni en el estatus de la población, como en el caso de otras especies amenazadas: se ha tomado la decisión política de establecer un límite de población de lobos.
La cuota de caza de lobos de este invierno ha sido la más grande desde que Noruega adoptó la Ley de Biodiversidad en 2009. Antes de los controles, solo residían de forma permanente en Noruega entre 54 y 56 lobos. Además, entre 51 y 56 lobos vivían entre Noruega y la vecina Suecia.
Durante las batidas autorizadas este invierno se mataron 27 lobos, alrededor de un cuarto de la población de la especie. La población de lobos en Noruega pertenece a una más amplia, la escandinava, que estaba compuesta por 430 ejemplares antes de que comenzaran las batidas.
En Europa, gracias a las Directivas de protección de la naturaleza, el lobo está volviendo a algunos de los países y lugares donde fue exterminado. Desde una perspectiva biológica, los lobos y otros grandes carnívoros son una pieza clave de los ecosistemas.
“Es particularmente gratificante ver a los lobos volviendo en un momento en que la naturaleza y las especies están desapareciendo en todo el mundo a un ritmo alarmante”, señaló Lomelde.
El lobo en Europa está protegido a través de la Directiva Hábitat de la Unión Europea. Países como Dinamarca, Alemania y Francia están tomando acciones para asegurar poblaciones de lobos viables en sus países. WWF está trabajando en toda Europa para reducir los posibles conflictos tras el regreso de la especie y fomentar la coexistencia con el ser humano, por ejemplo, a través del impulso de medidas de prevención en la ganadería extensiva. En Europa, en pleno siglo XXI, no podemos seguir persiguiendo a una joya de la naturaleza como el lobo.

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El ser humano aniquila a los grandes mamíferos desde hace miles de años


La dispersión de humanos fuera de África coincidió con una dramática reducción global en el tamaño de los mamíferos, una tendencia que puede continuar hasta nuestros días y en el futuro.

La profesora Felisa A. Smith y sus colegas de la Universidad de Nueva México, en Albuquerque, Estados Unidos, buscaron entender cómo el tamaño de los mamíferos ha cambiado con el tiempo. Se actualizaron y crearon dos conjuntos de datos que capturan la distribución global y el tamaño corporal de los mamíferos terrestres que vivieron hace 66 millones de años hasta el presente.
Los autores encontraron un sesgo sustancial en la extinción de mamíferos durante los periodos en los que los humanos se dispersaron alrededor del mundo, por lo que las especies que se extinguieron tendieron a ser dos o tres veces más grandes que los mamíferos que sobrevivieron, una tendencia que fue evidente globalmente.
Notablemente, antes de la migración humana de África hace 125.000 años, África albergaba mamíferos de menor tamaño (con una masa corporal media aproximadamente la mitad que la de los mamíferos encontrados en Eurasia), lo que los autores sugieren que refleja las interacciones entre homínidos y mamíferos que ya se habían producido.
Tal vez lo más llamativo sea la reducción de mamíferos en el Nuevo Mundo durante el Pleistoceno tardío, que coincidió con la adopción por los humanos de armas de largo alcance, según un comunicado. Los autores informan de una reducción de más de diez veces en la masa corporal media y máxima de los mamíferos durante este tiempo; por ejemplo, la masa promedio de mamíferos terrestres en América del Norte cayó de 98 a 7,6 kilogramos.
La profesora Felisa A. Smith y sus colegas de la Universidad de Nueva México, en Albuquerque, Estados Unidos, buscaron entender cómo el tamaño de los mamíferos ha cambiado con el tiempo.
Si las tendencias actuales continúan, la masa corporal media de los mamíferos en América del Norte caerá de 7,7 a 4,9 kilogramos en unos pocos cientos de años, dicen los autores. Como los mamíferos juegan un papel crítico en la configuración de los ecosistemas, la tendencia de reducción tendrá un impacto en cascada sobre otros organismos.

Por: ECOticias.com / Red / Agencias


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