Trump quiere flexibilizar normas sobre emisiones de CO2 en automóviles

Los anuncios de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos ha generado descontento en estados como California que tiene normas más estrictas

Manuel Lopeza

Desde que llegó a la Casa Blanca, el presidente Donald Trump se ha empecinado en deshacer lo de su predecesor, Barack Obama, en temas ambientales y sociales, en especial el Obamacare y los objetivos establecidos para combatir la contaminación y luchar contra el cambio climático.
Ahora le toca a la normativa medioambiental, la Casa Blanca anunció que los requerimientos para elevar la eficiencia de los automóviles y reducir las emisiones de CO2 (efecto invernadero) deben ser revisados.
La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos anunció que cambiará las normas para la eficiencia del combustible y las emisiones de los automóviles estadounidenses.
El anunció ya despertó la protesta de los estados de la unión que imponen normativas más estrictas con el fin de frenar las catastróficas consecuencias del cambio climático. La normativa en vigor establece que los coches deben lograr una autonomía de 50 millas por galón (21 kilómetros por litro).
El gobierno de Trump indicó que tratará de forzar a California y otros estados para adoptar los estándares reducidos de emisiones. California cuenta con una exención que le permite aplicar unos requerimientos de eficiencia más severos que en el resto del país. El fin de este tratamiento especial podría desembocar en una dura batalla legal entre Washington y Sacramento.
La reacción del gobierno regional no se hizo esperar y aseguran que tomarán acciones para seguir manteniendo una regulación más estricta porque poseen el mayor parque de automóviles del país.
Movimientos ambientalistas consideran que la decisión de la EPA desmantela unos objetivos que considera eran “razonables” y “apropiados”. También lamenta que se pongan los intereses de la industria por delante de los ciudadanos.

Leer en: https://www.elciudadano.cl/estados-unidos/trump-quiere-flexibilizar-normas-sobre-emisiones-de-co2-en-automoviles/04/06/#ixzz5CCu3C16h
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La Triple Trampa de Trump Dump.
El cambio climático, como es sabido, se ha posicionado como tema destacado en la agenda científica, en la agenda política internacional y en la agenda económica y en la agenda social, sin embargo, la figura de Donald Trump apareció en un importante momento en el que la comunidad internacional se posicionaba en una corriente conjunta, a través del Acuerdo de París, para responder a dicho reto. Un acuerdo aplaudido por el ámbito político, inconsistente para el colectivo científico e insuficiente para las agrupaciones ecologistas. La frase del periodista George Monbiot resumía bastante bien el resultado de la Cumbre: «En comparación con lo que podría haber sido, es un milagro. Con lo que debería haber sido, un desastre». Para Monbiot, «las conversaciones en París son lo mejor que ha habido nunca. Y eso es una terrible acusación»i. En este escenario, “por la Ley de Murphy”, Donald Trump era elegido como presidente de los EE. UU.

por: Rogelio Fernández-Reyes

¿Cuál fue el impacto mediático de Trump relacionado con el cambio climático y el calentamiento global? Los principales picos de cobertura mediática tras la Cumbre de París en prensa española se produjeron, según los datos de MeCCO (Media and Climate Change Observatory) en noviembre de 2016 y junio de 2017, directamente relacionados con el presidente Trump. Estos dos meses de mayor cobertura mediática no sólo se dio en España, también en América Latinaii y en el cómputo global

Gráfico 1. Cobertura en prensa española de los términos cambio climático o calentamiento global (en 2000-en 2018): datos por cabecera y agregados
Fuente: Fernández-Reyes, Rogelio, 2018. Spain Newspaper Coverage of Climate Change or Global Warming, 2000-2018. Universidad de Sevilla, Web. [Date of access.]http://sciencepolicy.colorado.edu/media_coverage/spain

En noviembre de 2016, la Cumbre del Clima COP22 de Marrakech estaba sobresaliendo en la cobertura mediática. Sin embargo, a partir del día 9, Trump le arrebató el protagonismo tras vencer en las elecciones estadounidenses. El nuevo mandatario, reconocido negacionista, apareció rápidamente ligado en la prensa a su consideración del calentamiento global como iniciativa china para lograr que la industria norteamericana dejara de ser competitiva. A partir de aquí, la postura y decisiones de Trump marcarían una considerable atención mediática del cambio climático y/o calentamiento global en 2017, tanto por la incertidumbre que generó como por las reacciones que suscitó.
Figura 1.- Tuit de Donald J. Trump sobre el calentamiento global

“Trump Dump” en 2017
La prominencia de las noticias sobre el cambio climático o el calentamiento global asociadas con Donald Trump en 2017 fue referido como “Trump Dump” en los EE.UU. Esto es, el fenómeno por el cual, la atención de los medios se centró en las acciones de Trump en vez de en otros eventos relacionados con el clima (Boykoff et al., 2018)v. A lo largo del año 2017, el término Trump apareció 19.184 veces en 4,117 relatos de periódicos estadounidenses, en una proporción de casi 4.7 veces de promedio por artículo en los que también aparecía “cambio climático” y/o “calentamiento global”:
Figura 2.- Nube de palabras en la cobertura del cambio climático o calentamiento global en diarios The Washington Post, The Wall Street Journal, The New York Times, USA Today y Los Angeles Times de EE.UU. en 2017 
(Boykoff et al., 2018)

Enero de 2017 fue un pico importante en la cobertura mediática con la toma de posesión del nuevo presidente norteamericano. Entre las medidas que tomó en los primeros días se encontraron la eliminación de casi todas las menciones al cambio climático en la web de la Casa Blancavi, autorización de los oleoductos Dakota Access y Keystone XL, así como la reducción de los fondos de las agencias federales. Por contra, las reacciones en Davos reforzaron el apoyo al Acuerdo de París, y el presidente chino Xi Jinping defendía que China estaba lista para dar un paso adelante en el liderazgo mundial en la lucha contra el cambio climáticovii.
En febrero y marzo tuvieron eco los nombramientos del nuevo gabinete, concretamente en la agencia medioambiental, convertida en un fortín negacionista. Scott Pruitt, el máximo responsable medioambiental de Estados Unidos, cuestionó la contribución del hombre al cambio climático contradiciendo al consenso científico y al de la propia Agencia de Protección Medioambiental (EPA) que él dirigíaviii. Por otro lado, el plan energético de Trump no aludía a las renovables, poniendo el foco en el petróleo y el gas de esquistoix. Los científicos trataron de proteger los datos científicos como reacción a la beligerancia contra los términos cambio climático y su presencia en instituciones como la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio (NASA) o la Agencia Nacional Atmosférica y Oceánica (NOAA)x.
En el mes de abril se firmaría una orden ejecutiva para la anulación del Plan de Energía Limpia de Obama, baluarte de la estrategia de la lucha contra el cambio climático del
anterior presidente. Durante abril y mayo los medios de comunicación abordaron la decisión de Trump de abandonar el Acuerdo de París, teniendo su punto álgido en la cumbre del G7 en Italia. “Un G7 de seis contra uno” era un titular de El Mundo, en el que se patentaba el aislamiento del presidente estadounidense en materia de cambio climáticoxi.
“Trump generó los dos picos de mayor cobertura mediática tras la Cumbre de París”
Junio supuso el segundo mayor pico de atención mediática tras la Cumbre de París en España. La atención mediática la catalizó la decisión de Trump de abandonar el Acuerdo de París, al que calificó como “debilitante, desventajoso e injusto”. Con ello, daba otro giro aislacionista que tuvo como respuesta voces de la comunidad internacional, entre ellas la de Europa, que defendían que el Acuerdo no se renegociaba.
En los meses siguientes disminuyó el protagonismo de Trump. El presidente estadounidense volvió a actuar en solitario ante los acuerdos climáticos en el G20 del mes de julio. El titular del diario Clarín, “El G-20 aísla a Donald Trump y afirma que el acuerdo sobre el clima es “irreversible””xiii, ilustraba la reacción de la comunidad internacional. A partir de agosto, la presencia de Trump en España fue escueta. En el panorama internacional hubo una bajada de la presencia mediática de Trump en octubre, salvo en los medios de comunicación estadounidenses, donde siguió la tendencia de “Trump Dump” (Boykoff et al., 2018).
Presencia cuantitativa y cualitativa
En una ponencia del Seminario “La comunicación de la mitigación y de la adaptación al cambio climático”xiv se presentó los resultados de una investigación en la que se analizaba la presencia cuantitativa y cualitativa de Donald Trump. Se escogió el diario El Mundo por ser el que más relatos periodísticos tuvo entre los diarios analizados por MeCCO en España. Se tomaron aquellas piezas periodísticas que contenían los términos “cambio climático” y/o “calentamiento global” durante los meses de junio a noviembre de 2017 con el buscador My News. A esta cata de 6 meses se sumó noviembre de 2016, por ser el mes con mayor pico de atención mediática provocada por Trump. Se analizaron 695 informaciones tras descartar los relatos sin titular. Para el análisis cuantitativo se estudió la presencia de Trump en el titular, antetítulo, subtítulo o en el pie de foto.
Trump apareció en 24 titulares en el mes en el que ganó las elecciones, en noviembre de 2016 (un 28,32 % del total de las informaciones en las que se hablaba de cambio climático y/o calentamiento global) y en 22 en el mes en el que anunció su decisión de sacar a EE.UU. del Acuerdo de París, en junio de 2017 (un 25,96 %). Se trata de una proporción de presencia muy elevada. En el resto de los meses Trump apareció en pocas ocasiones, e incluso llegó a desaparecer -o casi- en los titulares de las noticias. Por otro lado, Trump hizo sombra a la Cumbre de Marrakech (que apareció en 15 titulares, un 17,7 %), y tuvo más protagonismo que la Cumbre de Bonn y la Cumbre de G20. La Cumbre de Bonn tuvo una presencia marginal (una pieza, esto es, un 1,02 %), cuestión inaudita en una Cumbre de las Partes de los últimos lustros.
Trump fue el término más nombrado en los titularesxv sin contar “cambio” y “climático” en los meses en los que se efectuó el análisis:
Figura 2.- Nube de palabras en la cobertura del cambio climático o calentamiento global en los titulares de 
El Mundo, entre junio y noviembre de 2017

Para el estudio cualitativo se seleccionaron los titulares que tenían como protagonista a Trump y que versaban sobre el cambio climático como tema prioritario. Posteriormente, se clasificaron con las categorías: Positiva, Negativa, Neutra o Mixta, según cómo se construía la frase en torno al presidente estadounidense. Se analizó si existía una carga de juicio, y qué connotaciones tenía, en las palabras que la componían.
“Nunca había existido una reacción de castigo como la que los medios han proporcionado a Trump”
Como resultado, se analizaron 39 informaciones en las que los titulares tuvieron a Trump como protagonista, ligado a su postura frente al cambio climático y/o el calentamiento global. De ellas, aparece el titular con una connotación negativa sobre el presidente estadounidense en 32 ocasiones, con una postura neutra sobre el presidente en 7 ocasiones, y ninguna con las opciones positiva y mixta.
Gráfico 2.- Connotación de los titulares en torno a Trump y cambio climático en El Mundo


Discusión: La Triple Trampa
Repasando los resultados, puede ser interesante reflexionar sobre tres conclusiones que podrían no ser del todo correctas. Desde la perspectiva de la complejidad, ni los logros son todo logros, ni los fracasos son todo fracasos:
1.- La posición de Trump es un revés para el cambio climático: Sin duda alguna hubiera sido mejor una actitud proactiva del presidente estadounidense. Pero, sin embargo, son numerosas las alusiones que han defendido que Trump ha generado una reacción de unidad a favor de actuar ante este reto, tanto en el ámbito internacional como dentro de los EE. UU. Su protagonismo mediático en este asunto lo ha convertido en un hito en la cobertura del cambio climático y/o el calentamiento global. Pero nunca, en la serie histórica que revisamos en la prensa española en MeCCO (2000-2018)xvii, una figura ha atraído tanta atención mediática cuantitativa por su inacción o traba a la acción conjunta ante el cambio climático. Se trata de un protagonismo cualitativamente vinculado a una connotación negativa. Esto es una novedad. George W. Bush fue calificado como “el texano tóxico”xviii o “Bush El contaminador”xix por su postura ante la firma del Protocolo de Kioto, pero no llegó a tener el protagonismo mediático que Trump. Es la primera ocasión que percibimos que los medios reflejan, con una dimensión especial, una reacción ante la inacción o traba a las respuestas al cambio climático. Nunca había existido una reacción de castigo, en el ámbito del cambio climático, como la que los medios han proporcionado a Trump.
2.- Donald Trump es el “malo” de la película: Afortunadamente hubo una reacción clara de la comunidad internacional ante el autoaislamiento de Donald Trump. Pero el señalar a una figura como “malo” de la película en las respuestas al cambio climático conlleva el riesgo de la autocomplacencia de autoerigirse en los “buenos”, a pesar de un incumplimiento flagrante del compromiso de evitar un aumento de temperatura menor a 2º C, a ser posible 1,5º, cuyas mayores consecuencias sufren y sufrirán los países y ciudadanía que menos emisiones de gases de efecto invernadero han emitido. España, por ejemplo, como es sabido, precisa de una Ley de Cambio Climático ambiciosa para avanzar en la descarbonización de la economía: para tender a los 1,5º es preciso que un tercio de la energía sea renovable en 2030 y dejar de usar el carbón de manera urgente. Metas complicadas para un tema que: aún ha de incorporarse en la agenda política, ha de superar un oligopolio energético, ha de evitar gobiernos policéfalos con contradicciones entre unos ministerios y otros, y ha de integrar la realidad de los límites del crecimiento.
3.- La política internacional es el único marco de las soluciones al cambio climático: el cambio climático es global y la respuesta es necesariamente global. Pero existe el riesgo de claudicar la reacción en la política internacional, un ámbito demasiado lejos para la ciudadanía. El desproporcionado protagonismo de la política internacional (Carvalho, 2010)xx disminuye fuertemente en las escalas más cercanas, transmitiendo la impresión de que el problema se aborda esencialmente en la escala global (Heras, 2015)xxi. La ciudadanía, unas veces impotente y otras relajadas, tenemos un enorme potencial de empoderamiento, que no puede sustituir al protagonismo político, pero que es imprescindiblemente complementario. Por otro lado, la proyección del reto en escenarios de futuro puede estar frenando un potencial mayor de reacción en el presente. Por lo que la cercanía espacial y temporal se erigen como desafíos que nos interpelan a tod@s, incluidos los medios de comunicación en su función social.
Las respuestas al cambio climático pueden ser como un trabalenguas: tenemos que aprenderlo y atrevernos a practicarlo, a pesar de su complejidad. Y no menos importante: disfrutar en el camino…

Citas:
i http://www.theguardian.com/environment/georgemonbiot/2015/dec/12/paris-climate-deal-governments-fossil-fuels
ii http://sciencepolicy.colorado.edu/icecaps/research/media_coverage/latin_america/index.html
iii http://sciencepolicy.colorado.edu/icecaps/research/media_coverage/world/index.html
iv http://www.elmundo.es/internacional/2016/11/09/58236dede2704ebc6a8b4575.html
v Boykoff, M., Andrews, K., Daly, M., Katzung, J., Luedecke, G., Maldonado, C. And Nacu-Schmidt, A. (2018) A Review of Media Coverage of Climate Change and Global Warming in 2017, Media and Climate Change Observatory, Center for Science and Technology Policy Research, Cooperative Institute for Research in Environmental Sciences, University of Colorado
http://sciencepolicy.colorado.edu/icecaps/research/media_coverage/summaries/special_issue_2017.html
vi http://internacional.elpais.com/internacional/2017/01/21/estados_unidos/1484963310_078554.amp.html
vii http://www.scmp.com/comment/insight-opinion/article/2066011/insular-trumps-first-days-show-he-has-already-turned
viii https://elpais.com/internacional/2017/03/10/estados_unidos/1489109810_329482.html
ix https://america.energias-renovables.com/panorama/temores-confirmados-el-plan-energetico-de-trump-20170123
x http://cambioclimaticoypobreza.org/los-cientificos-protegen-los-datos-del-cambio-climatico-miedo-trump/
xi http://www.elmundo.es/internacional/2017/05/27/59296470468aeb3d788b4626.html
xii http://www.efeverde.com/noticias/los-lideres-de-la-ue-avisan-de-que-el-acuerdo-de-paris-no-puede-renegociarse/
xiii https://www.clarin.com/mundo/20-aisla-donald-trump-afirma-acuerdo-clima-irreversible_0_H1wIeF04Z.html
xiv Ponencia titulada “Trump, eventos extremos y cumbres internacionales”, expuesta por Rogelio Fernández Reyes dentro del III Congreso Comunicación y Pensamiento, organizado por Ladecom y el Grupo Comunicar en Sevilla en marzo de 2018
xv Para la elaboración de la nube de palabras sólo se usó el titular y no el antetítulo, subtítulo o los pies de fotos
xvi En esta ocasión también se analizó sólo el titular y no los subtítulos, antetítulos y pies de fotos
xvii http://sciencepolicy.colorado.edu/media_coverage/spain
xviii Editorial de El Mundo, 15/06/2001
xix Editorial de El Mundo, 31/03/2001
xx A Carvalho (2010): “Media(ted) discourses and climate change: a focus on political subjectivity and (dis)engagement”, WIREs Climate Change, 1: 172–179
xxi F Heras (2015): Representaciones sociales del cambio climático en España: aportes para la comunicación. Tesis doctoral, Universidad Autónoma de Madrid.
Fuente: http://www.efeverde.com/blog/creadoresdeopinion/la-triple-trampa-trump-dump-rogelio-fernandez-reyes/

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