Truphena Muthoni, la joven que pasó tres días abrazando un árbol para salvar los bosques de Kenia

En diciembre de 2025, una joven activista keniana decidió protestar contra la deforestación de una forma poco común: abrazando un árbol durante tres días completos. Truphena Muthoni estableció un récord mundial de abrazar un árbol, llevando su cuerpo al límite para enviar un mensaje claro sobre la protección de los bosques indígenas. Más allá del desafío físico, su acción abrió una conversación profunda sobre la relación entre naturaleza, bienestar emocional y justicia climática. Un gesto silencioso que, sin palabras, expuso la urgencia ambiental que enfrenta el planeta.

 por Carolina Gutiérrez Argüelles

Una protesta silenciosa

Truphena Muthoni, activista ambiental de 22 años, permaneció 72 horas consecutivas abrazando un solo árbol en el condado de Nyeri, Kenia. Durante ese tiempo no consumió agua ni alimentos y soportó lluvias intensas, noches frías y un agotamiento físico extremo. Con esta acción superó su propio registro previo de 48 horas, el cual fue oficialmente reconocido por Guinness World Records en febrero de 2025.
El intento de 72 horas fue presentado para verificación internacional y, aunque el proceso continúa, el acto ya se considera un símbolo contundente contra la deforestación. Cualquier pérdida de contacto con el árbol habría significado la descalificación inmediata, lo que hizo del desafío una prueba constante de resistencia y concentración.
Abrazar árboles y salud mental: un vínculo profundo
Para Muthoni, el récord mundial de abrazar un árbol no fue solo una demostración física. Ella explicó que abrazar árboles tiene un efecto terapéutico, una forma de reconectar con el entorno natural en un mundo cada vez más afectado por la degradación ambiental. Diversos estudios han señalado que la pérdida de ecosistemas está relacionada con el aumento de estrés, ansiedad y otros problemas de salud mental.
Durante el desafío, voluntarios médicos supervisaron su estado de salud para evitar riesgos mayores. La activista describió la experiencia como emocionalmente exigente pero profundamente reveladora, destacando que la naturaleza no es solo un recurso, sino un espacio de equilibrio y contención.
Deforestación en Kenia: un paraíso en peligro
Kenia enfrenta una pérdida acelerada de cobertura forestal debido a la tala ilegal, la expansión agrícola y el crecimiento urbano. Los bosques indígenas cumplen funciones clave: regulan el clima, protegen fuentes de agua y sostienen comunidades enteras. La protesta de Truphena Muthoni buscó llamar la atención sobre este paraíso en peligro, utilizando el cuerpo como herramienta de resistencia pacífica.

Además, la activista subrayó un punto crucial para el futuro cercano: las personas con discapacidad enfrentan una vulnerabilidad mayor frente a la crisis climática. Fenómenos extremos, desplazamientos forzados y escasez de recursos afectan de manera desproporcionada a quienes ya viven en condiciones de desigualdad estructural.
Un acto que trasciende el récord
El récord mundial de abrazar un árbol abrió camino a otras iniciativas similares en Kenia, como desafíos enfocados en la concientización sobre el cáncer y la reforestación. Estas acciones reflejan una forma de activismo basada en la resistencia, la presencia y la conexión directa con el entorno natural. El cuerpo, en silencio, se convierte en mensaje, recordando que la protección ambiental también puede nacer de gestos sencillos pero sostenidos en el tiempo. Más allá de la certificación oficial, el valor del acto reside en su significado: permanecer, cuidar y proteger en un contexto donde los ecosistemas desaparecen con rapidez y las decisiones humanas definen su futuro.

El récord mundial de Truphena Muthoni demuestra que la defensa del medio ambiente puede expresarse desde la quietud y la perseverancia. Su abrazo al árbol unió resistencia física, bienestar emocional y una denuncia clara contra la deforestación. Cada hora sostenida fue una declaración de compromiso, una pausa frente al avance del deterioro ambiental. En un planeta donde los bosques continúan desapareciendo, la pregunta permanece abierta: ¿qué estamos dispuestos a sostener para proteger lo que aún queda?

Fuente: https://ecoosfera.com/medio-ambiente/truphena-muthoni-record-abrazar-arbol/

Entradas populares de este blog

Antártida: qué países reclaman su soberanía y por qué

La oligarquía del plástico: apenas 7 países y 18 empresas dominan su producción