Argentina: La "rana de corpiño”es descripta por los especialistas como una "joya biológica".
En los arroyos fríos que nacen del deshielo, allá donde la cordillera se vuelve más áspera y silenciosa, habita una de las especies más singulares y vulnerables de Mendoza. Se trata de la "rana de corpiño" o ranita del Pehuenche. La reciente actualización del listado de especies protegidas, a través de la Ley 9704, sancionada el 8 de abril de 2026, la colocó en el centro de la escena. El tema no es el peligro para las personas, sino la urgencia de protegerla.
Por:María Belén Godoy
Periodista
La especie, conocida científicamente como Alsodes pehuenche, fue incorporada como Monumento Natural Provincial debido a su estado crítico de conservación. Su distribución es extremadamente limitada, solo vive en humedales de alta montaña, en el Paso Pehuenche, entre Mendoza y Chile, en ambientes que dependen directamente del agua de deshielo.
En diálogo con el Post, el jefe de Fauna de la Subsecretaría de Ambiente, Adrián Gorrindo, definió a la especie como "una joya biológica de los Andes", aunque advirtió que también es "uno de los anfibios más amenazados de Argentina y Chile". Según explicó, su supervivencia está atada a condiciones ambientales muy específicas, lo que la vuelve especialmente sensible a cualquier alteración.
Las hembras son más robustas que los machos.
Entre los principales riesgos, Gorrindo mencionó "los cambios en el microclima, la reducción de nieve por efecto del cambio climático y las modificaciones en los cursos de agua vinculadas a obras viales, como la pavimentación y mejora de la Ruta Nacional 145".
Fisionomía de la "rana de corpiño"
Las ranas adultas pueden alcanzar los 45 a 75 milímetros de largo, las hembras suelen ser más grandes. Sin embargo el nombre de "rana de corpiño" se debe a los machos, por una particularidad. Durante la época reproductiva utilizan parches espinosos que tienen en el pecho y las extremidades anteriores, que utilizan para sujetar a la hembra.
Estas ranas son "macizas", describió Gorrindo, y sostuvo que son de "aspecto robusto y sus tonos pardos amarronados o grisáceos, con manchas oscuras le permiten camuflarse con el fondo rocoso de los arroyos".
Pese a su apariencia, no representa ningún riesgo para los humanos. Es completamente inofensiva y, de hecho, su presencia funciona como indicador de buena calidad ambiental.
Vive en los arroyos de la Cordillera de los Andes.
Vive en grupos en pequeños sectores de arroyos. Sus renacuajos pueden tardar hasta cuatro años en completar su desarrollo, una adaptación propia de los ambientes extremos de montaña.
En su ambiente natural, sus depredadores son las aves y algunas culebras. Pero el equilibrio se rompió con la introducción de especies exóticas como la trucha. La cual fue "introducida en los ríos cordilleranos para la pesca deportiva", sostuvo el especialista.
Los machos desarrollan extremidades anteriores más robustas y "parches nupciales" espinosos en el pecho y dedos, que les permiten sujetar a la hembra durante el apareamiento.
"Ahí está uno de los mayores problemas", advirtió Gorrindo, al explicar que la trucha no solo se alimentan de renacuajos y adultos, sino que también compiten con la rana por el alimento.
Ante eso, el jefe de Fauna sostuvo que la clave está en proteger estos ambientes frágiles de alta montaña y en realizar un trabajo conjunto entre el Estado, la ciencia y la comunidad para evitar que la especie siga retrocediendo.
Fuente: https://www.mendozapost.com/sociedad/ranita-del-pehuenche-rana-de-corpino-mendoza-como-es/

