“Bolivia vive una revuelta popular legítima contra un proceso que es transnacional”
El levantamiento de la sociedad boliviana se enmarca en un contexto de vaciamiento y desideologización del conjunto de democracias formales a escala mundial: El martes 26 de mayo, CTXT organizó una entrevista abierta a sus lectores con María Galindo, artista, activista y pensadora boliviana que explicó las causas que han llevado a sus compatriotas a levantarse contra el Gobierno de Rodrigo Paz, así como los objetivos políticos de la movilización social. Reproducimos la respuesta de Galindo a la primera pregunta planteada, a modo de introducción y resumen de la coyuntura boliviana actual. La entrevista íntegra se puede ver en vídeo aquí: https://www.youtube.com/watch?v=062i2bmatdc&feature=youtu.be
María Galindo
Polarizar la sociedad es fascistizarla. Estamos en un proceso de polarización inducido en términos del estado de ánimo social, y quiero dirigirme también a las, los y les bolivianos en España. Tenemos medio millón de exiliados y exiliadas del neoliberalismo viviendo, y malviviendo, allí. Es un lugar que a mí me quiere mucho, porque yo sobre todo soy radialista y mi trabajo en radio lo escuchan a lo largo y ancho de todo el mundo, y tiene mucho peso en Bolivia también. Antes de hablar sobre el Decreto Supremo 5503 yo quiero ir a las elecciones generales que se celebraron hace seis meses, donde el actual presidente resultó vencedor.
Hay que entender el triunfo de Rodrigo Paz dentro de un contexto en el cual no solamente la democracia liberal boliviana está vacía, sino que es un proceso de vaciamiento y de desideologización del conjunto de los sistemas de democracias formales a escala mundial. Esto significa que se sigue usando el formato partido político, que es un formato del siglo XX, como el aglutinador y el que tiene derecho a ser la Política, digamos, en mayúsculas. En Bolivia el sistema de partidos políticos está completamente desgastado, destruido, pero no porque se dice que el MAS lo destruyó por hegemónico; no, está destruido porque ha sido completamente vaciado, desideologizado, y los partidos políticos se han convertido en simples siglas, en un hecho burocrático para que tú puedas presentarte a elecciones. Y no solamente en siglas, sino en siglas que se venden, se rentan, se fletan, etcétera, cosa que hace que el que tiene dinero y poder económico pueda acceder a presentarse a elecciones, y luego tienes tribunales supremos electorales que van sirviendo conforme a influencias también de grupos de poder económico.
En Bolivia el sistema de partidos políticos está completamente desgastado
En ese contexto, la papeleta final para las elecciones generales era una papeleta mayormente plagada de candidatos. No me gusta usar los términos derecha e izquierda, porque creo que pertenecen también al siglo XX y en el siglo XXI deberíamos usar otros paradigmas, pero básicamente había candidatos empresarios, proimperialistas, proprivatizaciones, a favor de llamar a una nueva Asamblea Constituyente para romper el paradigma político principal de la sociedad boliviana, que es la actual Constitución Política del Estado Plurinacional promulgada en el 2009… Frente a esa ofensiva de destrozar la Constitución, de privatizar todo, etcétera, empezó a ganar espacio Rodrigo Paz con una serie de mensajes muy sueltos, pero en los que decía que él iba a respetar todos esos valores amenazados. Y a lo último se sumó a su candidatura un expolicía con mucha base popular.
Quiero decir que una persona que hubiera podido ganar esas elecciones soy yo, y que muchas siglas me presionaron para que yo me presente. Y esto es interesante porque implica una originalidad política de la sociedad boliviana y también una legitimidad de voz ganada desde el feminismo que no existe en este momento en todo el Cono Sur. No quiero decir por qué no me presenté, pero básicamente por los condicionamientos que me ponían.
Rodrigo Paz ganó las elecciones por descarte. Se lo pretendió el pueblo, digamos. Lo vio como un pequeño, frágil dique de contención. No había una adhesión política. Él no tiene detrás un partido político. No había un programa de gobierno, no había nada, es simplemente por descarte. No es lo mismo que el proceso argentino. En el proceso argentino hubo adhesión a Milei. Esto es muy importante entenderlo: en el proceso boliviano no hay adhesión a Rodrigo Paz.
Al día siguiente de haber ganado las elecciones, descartó a su vicepresidente y empezó a tomar, a una velocidad bastante intensa –aunque la derecha extrema lo acusa de lento–, una serie de medidas antipopulares una tras otra. Como una ley que festejaron todos los terratenientes del país, a través de la cual se suprimen conquistas de la reforma agraria de 1952. Bolivia fue un país que conquistó la primera reforma agraria de todo el continente, con medidas de protección del pequeño propietario agrario por las que no se puede embargar su tierra y demás. Eso sí provocó ya la reacción del movimiento popular de iniciar una marcha desde el Oriente.
Para la abrogación de esa ley se tardó muchísimo, se logró pero se tardó muchísimo, y además se suspendió la subvención a los hidrocarburos y hay en curso un programa de privatización de las empresas estatales. En Bolivia hay muchísimas empresas estatales, muchas son absurdos, son malgastos, son fruto de un proceso de corrupción del Movimiento Al Socialismo, pero también hay muchas otras empresas que son rentables, que representan puestos de trabajo y que para Bolivia, un país con una aparato productivo muy, muy destruido y muy precarizado, representan una esperanza y algo muy importante.
Rodrigo Paz en los primeros meses de gobierno importó gasolina denominada “gasolina basura”
Entonces el descontento popular ha nacido, primero, en la necesidad de abrogar esa ley que suspendía derechos agrarios importantes, y luego en que terminó el gobierno de Arce, que fue un gobierno del Movimiento Al Socialismo muy corrupto, con una tremenda escasez de gasolina y de hidrocarburos. De haber sido un país productor de hidrocarburos, Bolivia ahora es un país importador de hidrocarburos. Así que Rodrigo Paz en los primeros meses de gobierno importó gasolina denominada “gasolina basura”, pues tiene componentes que han dañado gran parte del parque automotor. Y las reparaciones son carísimas. Hay que entender que el parque automotor en Bolivia tiene una composición muy distinta de cualquier país europeo. Es un parque automotor donde pequeños propietarios se han comprado un taxi superdestartalado o se han comprado un pequeño minibús con los que hacen transporte libre y es su sustento. Entonces se han quebrado cientos de miles de puestos de trabajo informales, mayormente masculinos. Ese fue el fuego principal que atizó el descontento. Pero luego se ha ido sumando un conjunto de descontentos por una crisis económica muy grave.
Los maestros y las maestras con sus reivindicaciones salariales muy justas. Pero no solamente esas reivindicaciones salariales, sino contra un trato despótico y racista de parte del ministerio encargado, con una composición del Gobierno con ausencia total de pueblos indígenas, en un país donde los pueblos indígenas han conquistado espacios de gestión dentro del Estado. Y también un Gobierno donde los mayores representantes son empresariado agroindustrial del Oriente. Y, bueno, se ha dado una especie de divorcio, de imposibilidad de conexión y diálogo con el Gobierno actual.
En este momento estamos con 150 puntos de bloqueo a escala nacional. La mayor parte de las organizaciones están pidiendo la renuncia del presidente como horizonte, aunque hay organizaciones que reclaman que pueda estructurarse un diálogo. Yo quiero dejar clara mi posición: creo que es importante abrir un diálogo. Estamos además muy tensos y muy tensas porque en este momento en la tarde se va a discutir la abrogación de una ley alrededor del estado de excepción, una ley que era muy importante porque simplemente decía que ningún militar ni policía puede argumentar que mató porque estaba bajo órdenes superiores. Eso responsabilizaba a ese militar o a ese policía del uso de su arma. Se quiere abrogar para recuperar el derecho de matar [horas después se anunciaba que la Cámara de Diputados ha aprobado la abrogación de esa ley]. El de Rodrigo Paz es un Gobierno represor, pero detrás la oligarquía terrateniente está exigiendo mayor crueldad y mayor represión.
Estamos en un momento muy, muy tenso para todo el país. Y hay que subrayar que Bolivia es parte del triángulo de litio. Las contradicciones, las tensiones que se están viviendo en Bolivia no tienen un carácter únicamente local, sino que tienen un carácter internacional. El presidente de Argentina ha mandado aviones humanitarios probablemente cargados de municiones de gases lacrimógenos. Yo he estado en muchas gasificaciones en mi vida, eso en Bolivia es lo más común, pero estos gases lacrimógenos son muchísimo más, no sé, irrespirables. No sé que le han puesto, pero son mucho más graves que los que yo conocía.
Quiero decir también que tenemos a un personaje como es Fernando Cerimedo, que ha sido asesor de la campaña de Milei y se ha convertido en un personaje hoy plenipotenciario en Bolivia. Está construyendo justamente la polarización a la cual se está exponiendo hoy la sociedad boliviana para despojar esta discusión de cuál es el plan de gobierno que queremos, si queremos o no el respeto a la Constitución Política del Estado. Pretende sustituir esa discusión por una discusión de indios salvajes contra ciudadanía productiva que quiere trabajar. O una discusión de cambas contra collas [dos identidades presentes en la sociedad boliviana] como si fueran dos regiones enfrentadas y no por la influencia de las élites. Entonces, en este momento se está pretendiendo polarizar fuertemente la sociedad boliviana para legitimar formas de violencia contra los, las y les movilizados.
En este momento se está pretendiendo polarizar fuertemente la sociedad boliviana
Un último apunte: el tema de Evo Morales. Las izquierdas “correctas” han heroizado a Evo Morales Y yo quiero decir que Evo Morales ha cometido graves casos de estupro contra mujeres menores de edad integrantes del movimiento indígena campesino a lo largo de todo su mandato. Existen pruebas de una última relación que tuvo él en el contexto de la crisis que sufrió en 2019, de la cual hay una hija y hay pruebas de ADN de esa hija. El gobierno de esta derecha pretende reactualizar ese juicio no por convicciones de lucha contra la violencia o por respeto a las libertades sexuales de las menores o de las mujeres, sino como un arma política contra Evo Morales, para también descalificarlo. Ahora, en medio de esto, Evo Morales tiene parte de influencia sobre esta movilización, pero de ninguna manera se puede decir que Evo Morales es el conductor, el ideólogo o la cabeza de esta movilización. Esa es una narrativa que quiere instalar el Gobierno para legitimar una represión y también para vaciar y despolitizar. Y hay que decir que Evo Morales está cumpliendo esa narrativa absolutamente irresponsable que puede llevarnos a una nueva masacre.
Bolivia acaba de pasar del 2019, de una masacre que todavía nos duele y de la cual todavía no se ha hecho justicia, a una nueva masacre. Es decir, esa cuota de sangre, esa cuota de dolor, esa lógica de martirio es una lógica que quieren instalar los patriarcas porque sacan ventaja de ella.
Estamos frente a un conflicto que tiene la capacidad de superponer a muchos sujetos políticos sociales distintos, como son maestros, Central Obrera Boliviana, diferentes federaciones de juntas vecinales, autoridades de ayllus, la Federación Campesina Túpac Katari, la Federación de Mujeres Campesinas Bartolina Sisa… Es decir, diferentes organizaciones que están superpuestas, y eso probablemente es bueno. Pero no han logrado establecer una agenda común, no han logrado establecer una especie de cuerpo colectivo que negocie con el Gobierno, y esa es otra de las dificultades por las cuales el Gobierno puede simplificar y decir que es Evo Morales el que está al frente y que esto es un golpe de Estado y hay que reprimir. Esto no es un golpe de Estado, esta es una revuelta popular legítima contra un proceso que no solo es nacional, sino que es transnacional.
Fuente: https://ctxt.es/es/20260501/Firmas/53536/Maria-Galindo-Bolivia-revuelta-popular-Rodrigo-Paz-MAS-polarizacion-privatizacion-imperialismo.htm - Imagen de portada: La izquierda Diario - Foto: Bernama


