COP-16. Todos saben donde se encuentran las verdaderas soluciones





Nos acercamos a la fecha pautada para la Conferencia de la ONU sobre el Cambio Climático COP-16, que se realizará en la ciudad mexicana de Cancún entre el 29 de noviembre y el 10 de diciembre.
Una vez mas, como sucediera hace un año en Copenhague, el panorama no es para nada alentador. Incluso parece ser aun peor, ya que pasado un año de semejante fiasco, las emisiones de gases de efecto invernadero han seguido aumentando.
El PNUMA divulgó un informe concluyendo que las reducciones acordadas en Copenhague, aun si se cumplieran plenamente, representarían sólo un 60 por ciento de las necesarias para evitar que las temperaturas mundiales crecieran más de dos grados por encima de los niveles pre-industriales, lo que científicos alertan sería una catástrofe.
Prácticamente todas las previsiones nos indican que en la COP 16, nuevamente las negociaciones están encaminadas a un rotundo fracaso en el objetivo de salvar al planeta de una catástrofe climática sin precedentes. 
Todos saben donde se encuentran las verdaderas soluciones, todos saben cuales son las medidas que hay que tomar para detener el cambio climático. No se trata de falta de información, ni de desconocimiento, ni de necesidad de una mayor investigación científica. Las respuestas y las soluciones se conocen perfectamente. Lo que no se encuentra por el momento es la forma de lograr un compromiso por parte de las naciones mas contaminantes, que subyugue a sus intereses económicos.
Mientras las posibles soluciones tomadas en cuenta en cada COP sigan proviniendo de los propios países que son los principales causantes del problema, difícilmente lleguemos al acuerdo global necesario para detener el ecocidio y la consiguiente autodestrucción hacia la que estamos encaminados.
Las COP, así como la ONU y todos estos organismos supranacionales están y seguirán estando en manos de los mismos países dueños de los mercados y de sus multinacionales titiriteras por varios años mas, por lo que parece descabellado pretender que sea en esos espacios donde nazca un proceso de cambio profundo.
Sin embargo, está claro también que el norte no podría vivir sin el sur. No podrían mantenerse los actuales niveles de "consumo" y "despilfarro" de las sociedades primermundistas si el sur dejara de prestar su colaboración. Y es allí donde se abre una ventana en medio del paredón.
Los pueblos del sur somos y seremos los más afectados por el cambio climático y si bien no tenemos el poder de decidir sobre las acciones de los países del norte, tenemos la capacidad para generar presión sobre sus decisiones y deberemos utilizarla. El norte no podría mantener su estilo de vida ni un solo día sin el sur y es eso lo que tenemos que utilizar para frenar esta locura ecocida.
Un acuerdo climático global no será posible hasta que el sur no se encuentre unido y decidido a tomar una posición firme e inquebrantable para defender nuestros propios intereses que, en definitiva, son los intereses del conjunto de la humanidad y de todo ser vivo que habite el planeta.




Ricardo Natalichio

Director de EcoPortal.net
rdnatali@ecoportal.net 

www.ecoportal.net

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La OMM advierte: el nivel de gases de efecto invernadero ha alcanzado su nivel más alto desde la era pre-industrial


La Organización Mundial de Meteorología ha advertido hoy que las concentraciones de los principales gases de efecto invernadero en la atmósfera han alcanzado su punto más alto desde la era pre-industrial. El forzamiento radiativo total de todos los gases de efecto invernadero de larga vida, detalla el boletín emitido por la OMM, aumentó en 27,5% entre 1990 y 2009, lo que refleja el aumento de la carga atmosférica de dióxido de carbono, metano y óxido nitroso.
Todo esto, pese a la reducción en las emisiones que ha sido provocada por la crisis económica mundial y el ralentizamiento de la producción industrial. A esta situación hay que añadir la potencial liberación de metano atrapado en el permafrost del Ártico, que podría producirse debido al calentamiento global.
De acuerdo con la OMM, a lo largo de unos diez mil años antes del comienzo de la era industrial, cuyo inicio suele dartarse a mediados del siglo 18, el dióxido de carbono atmosférico se mantuvo casi constantemente alrededor de 280 ppm (moléculas del gas por millón de moléculas de aire). Pero, durante los últimos diez años, esta cantidad se ha incrementado una mesa anual de 1,88%.
Además, las concentraciones de otros gases como los HCFC y los HFC, que se utilizan para sustituir a los CFC, ya que son menos perjudiciales para la capa de ozono, están aumentando rápidamente. Estas dos clases de compuestos son gases de efecto invernadero muy potentes y duran mucho más tiempo en la atmósfera que el dióxido de carbono.
El forzamiento radiativo global es el balance entre la radiación que recibe la atmósfera y la radiación que sale de ésta. Cuando esta marca es positiva tiende a calentar la superficie de la Tierra, mientras que si es negativa tienda a enfriarla.

Vía | www.wmo.int
Fotografía | NASA

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2010, entre los 3 años más calurosos desde que se tienen registros

2010 no ha terminado todavía pero los tres institutos más importantes que calculan el calentamiento global lo señalan ya como uno de los tres años más calurosos desde que se tienen registros (es decir, desde 1850). Por ahora, empata con 1998 y 2005, los que ostentan este triste récord. La noticia coincide con otra, también de hoy: el nivel de gases de efecto invernadero ha alcanzado su nivel más alto desde la era pre-industrial.
Incluso en el caso de que se diera un final de año con temperaturas algo más bajas, se estima que, por lo menos, 2010 se situará como el tercer año más caluroso del que se tiene registro. Y de seguir la tendencia, 2010 será por lo menos el segundo. Recordamos a nuestros lectores que el aumento de temperaturas a nivel global está relacionado con el incremento de inundaciones, olas de calor, subida del nivel del mar, desertificación, plagas, derretimiento de glaciares, etc.
Y todo esto mientras el pesimismo es más que palpable antes de la cumbre de Naciones Unidas sobre el clima que tendrá lugar la semana próxima en Cancún. Lo de llegar a acuerdos vinculantes de reducción de emisiones es ciencia ficción, desgraciadamente, y tendremos que contentarnos con acuerdos, también importantes pero no tan cruciales, que sirvan para limitar la deforestación tropical, transferir tecnologías verdes a países en vías de desarrollo, prohibir ciertos gases industriales con efecto invernadero, y así.
Las temperaturas son ahora alrededor de 0,8 grados más altas que los niveles preindustriales. Y las de 2010 son de aproximadamente 0,5 grados más altas que la media de 1961-1990, muy cerca del récord de 1998.
Así lo certifica Deke Arndt, del U.S. National Climatic Data Center (NCDC):
Nuestros datos nos muestran 2010 estando virtualmente empatado con 1998, por lo visto hasta octubre. (Traducción libre)
Y Phil Jones, director del Britain’s Climatic Research Unit (CRU), en la University of East Anglia:
Basándonos en estos números, 2010 será el segundo año más caluroso, pero depende de qué tan calurosos sean noviembre y diciembre. (Traducción libre)
Por su parte, el Goddard Institute for Space Studies (GISS) de la NASA opina lo mismo: que 2010 está empatando, a estas alturas, con los registros de temperatura de los años más calurosos que el planeta haya vivido desde la era pre-industrial.


Vía | www.reuters.com
Fotografía | mauspray

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