Ley de Bosques: una cuestión de fondo




Medioambiente y presupuesto

Por Hernán Giardini

 
"Resulta preocupante que, a casi tres años de su sanción, el Congreso Nacional aún no haya completado el Fondo Nacional para el Enriquecimiento y la Conservación de los Bosques Nativos, establecido por la ley"
La sanción de la Ley de Bosques significó un avance sin precedentes en materia ambiental y constituyó una herramienta esencial para empezar a solucionar la emergencia forestal en la que se encuentra nuestro país. Es un ejemplo de la importancia de la participación de la sociedad civil que, con un millón y medio de firmas, le dio el respaldo necesario para superar las trabas que recibió en el Congreso Nacional.
La Argentina ya perdió el 70% de sus bosques nativos originales y la deforestación aumentó fuertemente en la última década por el avance descontrolado de la frontera agropecuaria: más de 2,5 millones de hectáreas de bosques nativos fueron deforestadas a una tasa de 250 mil al año, una hectárea cada dos minutos. Muchos de esos desmontes significaron el desalojo de cientos de familias campesinas e indígenas. 
Frente a esta dramática situación, el 28 de noviembre de 2007 se sancionó la Ley 26.331 de Presupuestos Mínimos de Protección Ambiental de los Bosques Nativos, que establece la suspensión de nuevos permisos de desmontes hasta que cada provincia realice el ordenamiento territorial de sus bosques nativos en forma participativa. Además, la ley obliga a hacer un estudio de impacto ambiental y una audiencia pública antes de autorizar nuevos desmontes, exige respetar los derechos de indígenas y campesinos sobre los bosques que habitan, y crea un fondo para la protección de los bosques para distribuir entre las provincias que sancionen por ley su ordenamiento.
La aplicación de la ley ha tenido avances significativos: la mayoría de las provincias realizaron el ordenamiento territorial de sus bosques, y 13 de ellas lo refrendaron mediante una ley provincial: Salta, Santiago del Estero, Río Negro, Corrientes, Chaco, Mendoza, Formosa, Tucumán, Chubut, San Luis, Misiones, Catamarca y Córdoba.
Según un informe de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, desde la sanción de la Ley de Bosques la deforestación se redujo en un 60%.
Sin embargo, la plena implementación de la ley enfrenta severas dificultades que deben ser resueltas.
Lamentablemente, en algunas provincias, por la falta de controles efectivos y multas acordes, continúan los desmontes ilegales y los incendios forestales. Además, se están ejecutando muchos de los desmontes aprobados en forma especulativa antes de la aprobación de la ley.
En ese sentido, resulta preocupante que, a casi tres años de su sanción, el Congreso Nacional aún no haya completado el Fondo Nacional para el Enriquecimiento y la Conservación de los Bosques Nativos, establecido por la Ley de Bosques.
Mientras el artículo 16 del proyecto de Ley de Presupuesto 2011 establece una partida de $ 300 millones para la conformación de este fondo, según el artículo 31 de la Ley 26.331, el monto correspondiente no debería ser menor al 0,3% del Presupuesto Nacional (1119 millones de pesos). Además, la ley establece que a esta suma debería agregarse el 2% del total de las retenciones a las exportaciones de productos primarios y secundarios provenientes de la agricultura, la ganadería y el sector forestal.
La importancia de esta partida radica en que el 70% de los fondos estará destinado a compensar a los titulares de bosques nativos que realicen tareas de conservación y manejo sostenible, mientras que el 30% restante tiene como objetivo fortalecer la capacidad técnica y de control de las provincias y fomentar las actividades productivas que los pequeños productores rurales y comunidades indígenas realizan en los bosques.
Así, los fondos resultan vitales para detener los desmontes y talas ilegales, mejorar las prácticas silvopastoriles y forestales, y las condiciones de vida de las poblaciones locales.
Los bosques concentran más de la mitad de la biodiversidad terrestre del planeta, juegan un papel fundamental en la regulación climática, el mantenimiento de las fuentes y caudales de agua y la conservación de los suelos: de ellos obtenemos bienes y servicios indispensables. Son el hogar y sustento de miles de comunidades campesinas e indígenas, que dependen de ellos para su supervivencia.
Es por eso que, para su efectiva protección, resulta fundamental que el Congreso Nacional incorpore la partida correspondiente a los fondos de la Ley de Bosques en el Presupuesto 2011, y que la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación establezca claramente su funcionamiento, contemplando mecanismos de contralor adecuados.

Campaña de Clima y Bosques
Climate & Forests Campaign
Greenpeace Argentina

http://tiempo.elargentino.com/notas/ley-de-bosques-una-cuestion-de-fondo

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