Tiburones, lobos y la 'ecología del miedo'




Los investigadores, en un estudio que ha examinado las interacciones entre los lobos y el alce en los Estados Unidos y los tiburones y los dugongs en Australia, han concluido que puede que haya muchas similitudes entre la importancia de los grandes depredadores en los medio ambientes marino y terrestre.
Los científicos dicen que en cada caso los grandes depredadores ayudan a controlar las poblaciones de su presa. Sin embargo, a través de lo que se denomina la 'ecología del miedo', también afectan al comportamiento de su presa, con impactos en cascada en otros aspectos del ecosistema y una importancia ecológica que va más allá de estas especies.
El estudio ha sido elaborado por científicos de la Universidad de Oregón (OSU) y la Universidad de Washington y ha sido publicado en Frontiers in Ecology y Environment, una revista profesional.
'Durante mucho tiempo, hemos examinado las funciones del ecosistema en tierra y en los océanos como si estuvieran completamente separados,' dice William Ripple, profesor del Departamento de Ecosistemas Forestales de la OSU y experto internacional en el estudio de grandes depredadores tales como lobos y pumas.
'Ahora estamos hallando que hay muchas más similitudes entre los ecosistemas marinos y terrestres de lo que habíamos creído,' dice Ripple.'Necesitamos entender mejor estas cosas en común y aprender cómo las interacciones en tierra pueden ser un vaticinador de lo que veremos en los océanos y viceversa.'
En este estudio, Ripple y el colaborador Aaron Wirsing, investigador en la Escuela de Recursos Forestales en la Universidad de Washington, comparó lo que sabemos de la interacción entre el lobo y el alce en el Parque Nacional de Yellowstone en los Estados Unidos con la interacción entre los tiburones tigres y los dugongos en Shark Bay, Australia. Los dugongos son grandes mamíferos marinos, parecidos al manatí, que se alimentan principalmente de hierba marina y son una presa común de los tiburones.
En estudios con el alce, los científicos han hallado que la presencia de lobos altera su comportamiento casi constantemente, intentando evitar encuentros, dejando espacio para poder escapar y están constantemente vigilando. El alce pasta menos en hábitats sensibles, lo que en Yellowstone está ayudando a la recuperación de arbustos de río y álamos, junto con otros impactos positivos en castores y otra fauna salvaje.
Los investigadores han hallado que, conceptualmente, actividades parecidas tienen lugar entre los tiburones y los dugongos. Cuando los tiburones son abundantes, los dugongos pastan menos en aguas poco profundas donde son más vulnerables a los tiburones y sacrifican el alimento que podrían de otro modo consumir. Esto permite a las praderas de hierba marina prosperar junto con un surtido de otras plantas y especies de animales marinos que dependen de éstas.
Las interacciones marinas relacionadas han sido observadas en el Océano Atlántico Norte, dice Ripple. A medida que las poblaciones de tiburones fueron disminuyendo debido a la sobrepesca, el número de rayas fue incrementado, reduciendo las poblaciones de vieira, una importante pesquería.
Las similitudes marinas/terrestres están también reflejadas en la condición del cuerpo y salud de la especie, indican los investigadores. En Shark Bay, las tortugas verdes están más dispuestas a enfrentarse a los peligros de los tiburones y buscar las mejoras áreas de pasto cuando su condición corporal es fuerte. Del mismo modo, los ñus en el Serengueti africano son menos vulnerables a los ataques por león cuando su condición física es buena.
Los investigadores dicen en su informe que un intercambio más frecuente de información entre los medios ambientes terrestres y marinos podría proporcionar un entendimiento adicional de la función del ecosistemas. 

Fuente: oceansentry.org

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