Perspectivas pesimistas ante la cumbre sobre el clima de Naciones Unidas en Cancún






Si la cumbre de Naciones Unidas sobre el clima en Copenhague de hace un año fue un fracaso, la COP16 de Cancún que empezará la semana que viene no pinta mucho mejor. Casi todo el mundo es pesimista. Y hay señales para pensar que marcará un antes y un después en la forma con que la comunidad internacional intenta ponerse de acuedo y hacer al cambio climático. Veamos por qué.
En primer lugar, Estados Unidos. Perdido el control del Senado en favor de los republicanos en las elecciones de noviembre, las posibilidades de que la administración Obama sea capaz de hacer aprobar cualquier ley para reducir emisiones de gases de efecto invernadero son nulas. Así de claro. Y sin el compromiso de Estados Unidos, el segundo mayor emisor de CO2 del mundo, nadie se va a comprometer a tomar medidas al respecto.
Por su parte, los países emergentes, como China, Brasil o India, esperan compensaciones económicas enormes para reducir sus emisiones. Y parece que sus aspiraciones no serán satisfechas, pues las posiciones con los países desarrollados desgraciadamente se encuentran a una distancia de varios ceros.

Lo cual lleva a todos a predecir que de la reunión de Naciones Unidas sobre el clima no saldrá lo que el mundo espera y necesita: un acuerdo ambicioso y vinculante para reducir las emisiones globales. Los protagonistas son los primeros en saberlo y ya han empezado a lanzar señales acerca de que se avecina un cambio de estrategia. Vean, sino, las declaraciones del máximo negociador de Estados Unidos, Todd Stern: “Si la negociación sigue bloqueada en la ONU habrá que buscar otros foros“.
¿Qué otros foros? Si no podemos llegar a un acuerdo de reducción de emisiones que sustituya el Protocolo de Kioto (cuya vigencia vence en 2012), salgámonos por la tangente para suplir el bloqueo en la ONU y hagamos lo posible en otros foros: desde el Consejo Ártico, a la organización marítima internacional o la de aviación, pasando por el exitoso Protocolo de Montreal. Eso es lo que plantea Estados Unidos ahora, que ofrece, por ejemplo, incluir en el Protocolo de Montreal los HFC (hidrofluorocarbonos), unos gases cada vez más usados nefastos por su poder de calentamiento.
En fin, que el asqueroso “realismo” se va a imponer. Sin negar que la prohibición de ciertos gases como los HFC sea útil, urgente y necesaria, lo que necesita el planeta es un acuerdo ambicioso para reducir emisiones. Y el gran quid de la cuestión para ello es nuestra forma de producir energía, basada principalmente en la quema de combustibles fósiles. A modo de ejemplo, nada menos que la mitad de toda la electricidad producida en Estados Unidos procede del carbón, el más contaminante de los combustibles fósiles. China, pues lo mismo. Y así…

Vía | www.elpais.com
Vía | www.elpais.com
Fotografía | CIAT - International Center for Tropical Agriculture

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Arrestados en México por pretender atentar contra la cumbre sobre el clima de Cancún

Los arrestaron el sábado y ayer publicó la historia el periódico mexicano Milenio: una banda de supuestos secuestradores contaba con detalladísima información acerca de la seguridad del hotel Moon Palace, en Cancún, donde tendrán lugar la semana que viene las negociaciones sobre el clima auspiciadas por Naciones Unidas.
Los tipos (se desconoce por ahora a qué grupo o cártel pertenecen) tenían mapas, fotografías del hotel, y conocían dónde se ubicarían los checpoints de seguridad de la policía y el ejército. Además, como muestran las fotos publicadas por Milenio, contaban con uniformes falsos de la policía federal, armas de gran calibre y municiones.
Y es que está cabrona la cosa, en México, se está saliendo de madre. Como deben saber, se libra desde 2006 en el país norte-americano una guerra contra el crimen organizado. Éste, además de dedicarse al tradicional narcotráfico, ha empezado a secuestrar y extorsionar no sólo a gente de plata y empresarios, sino también a migrantes y gente de clase media. Así que se nos abre un interrogante ante esta detención realizada por la Marina mexicana.
¿A por quién irían? Es difícil de decir: en Cancún, entre el 29 de noviembre y el 10 de diciembre, se reunirán ministros de medio ambiente de casi 200 países. Pero me da que lo que querían era, en realidad, arruinarle al presidente Felipe Calderón, impulsor de la guerra contra el narcotráfico, la conferencia internacional en cuestión. Pero no me hagan mucho caso. A saber.
Lo que sí quisiera decir, y me perdonarán si les parece muy punki la idea, es que esa banda de criminales podría salvar al mundo. Sí, sí, como lo oyen: yo los dejaría en libertad, frente a la puerta del hotel Moon Palace, esperando a los ministros de medio ambiente de todo el mundo, armas en ristre, por si pretenden abandonar Cancún sin haber llegado a ningún acuerdo vinculante para frenar el cambio climático.
Vía | green.yahoo.com
Fotografía | eeliuth

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