Comportamiento animal: ¿Los delfines también lloran la muerte de los seres queridos?

 Un barco de científicos observó hace dos años en el Mediterráneo un delfín listado (Stenella coeruleoalba) dando empujones y nadando alrededor del cadáver de su compañera muerta durante más de una hora. La reacción de los científicos fue quedarse en silencio y observar atónitos la escena. Posteriormente los científicos plantearon como hipótesis a esta reacción que el delfín estaba afligido. ¿Pero fue este dolor o alguna otra respuesta? En un nuevo estudio, los investigadores intentan llegar al fondo de este misterio.

Neus Palou

El dolor, al menos en los humanos, es una reacción a la pérdida permanente de un fuerte vínculo social o familiar. La comunidad científica cree y tiene evidencias que muchos animales también experimentan esta emoción de profunda tristeza, como los chimpancés, los mandriles y los elefantes. Pero, los científicos todavía no saben si otros animales sienten este fuerte sentimiento de pena.
Hay docenas de fotos y videos de YouTube sobre el comportamiento de duelo en delfines: se ha visto a algunas madres cargando a sus bebés muertos en la boca o en la espalda durante una semana o más, incluso cuando el cuerpo se descompone.
En un nuevo estudio publicado en Zoology, Giovanni Bearzi,el biólogo del Dolphin Biology and Conservation en Pordenone (Italia), y sus colegas de otras instituciones, analizaron 78 informes científicos de 1970 a 2016 sobre este tipo de reacciones en delfines. Después de un minucioso análisis encontraron que solo 20 de las 88 especies de cetáceos (delfines y ballenas) presentan este tipo de comportamiento de duelo. De ellos, la mayoría eran delfines de los géneros Sousa y Tursiops. Solo uno era una ballena jorobada.
¿El sentimiento de pena va ligado al tamaño del cerebro y a la vida social?
Los cetáceos que viven en grupos sociales más estructurados generalmente tienen cerebros más grandes y complejos y esto, según Bearzi y sus colegas, podría tener una correlación con los sentimientos de pena.
Aunque la correlación podría simplemente reflejar el hecho de que la mayoría de los estudios analizados se centraron en los delfines (que viven en comunidades sociales más complejas), aún sugiere que el comportamiento de duelo puede evolucionar más en animales con cerebros más complejos.
Pero, ¿es posible demostrar que alguno delfines y ballenas sienten realmente tristeza por sus familiares fallecidos?
Jane Goodall y otros han demostrado que los chimpancés sí sienten el duelo, recopilar informes detallados de sus respuestas a la muerte. Por ejemplo, un chimpancé joven en el Parque Nacional Gombe Stream de Tanzania incapaz de hacer frente a la muerte de su madre se quedó letárgico, rechazó la comida, enfermó y murió un mes después. Otros científicos han identificado la pena en las hembras de babuinos mediante el análisis de sus niveles de hormona del estrés antes y después de perder a un compañero o una cría.
Pero no existen registros tan detallados para los cetáceos. Bearzi y sus colegas dicen que, sin importar lo que pensemos que sienten estos animales, la cuestión del dolor y de su comprensión de la muerte, permanece abierta.
Un análisis incompleto
Bearzi y sus colegas animan a otros científicos a poner hidrófonos en el agua cuando encuentren delfines y ballenas con sus muertos para registrar sus sonidos y poder analizar sus hormonas más tarde.
Pero eso podría no ser de ayuda en todos los casos. Un delfín común oceánico macho (Delphinus delphis), por ejemplo, fue visto con una cría muerta, acompañado de dos delfines hembra en la costa de Hawai. Nadie sabe si el macho mató la cría, que se pensaba que era el bebé de la hembra más joven. Pero al sostener el cuerpo, se aseguró de que las dos hembras se quedaran con él, una táctica inteligente, dice Bearzi, si una de las hembras se prepara para aparearse.
En otros casos, un animal puede no estar afligido sino estar tratando de averiguar por qué su compañero no reacciona. Ese pudo haber sido el caso de la escena presenciada por Bearzi y sus colegas científicos.
En ocasiones, el delfín coloca su mentón sobre el cadáver y lo presiona. Al mismo tiempo, mira hacia el cuerpo, como buscando una respuesta. Pero en la escena presenciada por Bearzi el adulto estuvo solo con el cadáver durante más de una hora, un comportamiento peligroso para una especie que depende de sus grandes manadas para garantir su seguridad.
”Además de filmar y observar, no sabía qué hacer como científico”, dice Bearzi. “Tal vez nos den una mejor comprensión de lo que les pasa por la mente y si sienten dolor.
Fuente: http://www.lavanguardia.com/natural/20180620/45283960717/delfines-cetaceos-sentimiento-duelo-estudio.html

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