SE ESTRENÓ ‘ES LA ECONOMÍA, ¿IDIOTA O CÓMPLICE?’: LA EXPERIENCIA DE LOS QUE PADECEN LAS CELULOSAS.


EL SÁBADO SE EMITIRÁ EN CANAL 7 LA SEGUNDA PARTE DE “HISTORIA DE DOS ORILLAS”, EL DOCUMENTAL TITULADO “ES LA ECONOMÍA, ¿IDIOTA O CÓMPLICE?”, UNA PRODUCCIÓN DE EMILIO CARTOY DÍAZ, SILVINA ROSSI Y MASATO PRODUCCIONES, QUE CUENTA CON LA DIRECCIÓN DE CRISTIAN JURE. EL FILM SE VIO EL LUNES EN MONTEVIDEO, EL MARTES EN BUENOS AIRES Y EL MIÉRCOLES EN GUALEGUAYCHÚ.
Satisfecha con “el parto” de su segunda criatura cinematográfica, Silvina Rossi, en diálogo con Radio Cero recordó que “Hacer la primera parte nos obligó a contactarnos con gente de otros lugares, donde las fábricas ya están funcionando, y lo que vimos fue que en todas partes el fenómeno es igual. Entonces, fuimos por el tema de la globalización de la economía: qué lugar le toca a los países, en la instalación de este tipo de empresas que son contaminantes, que son empresas sucias, etc. Esa es la punta del ovillo con que arranca. Por eso el nombre, que es una frase que (Bill) Clinton le dice a sus contrincantes: ‘es la economía, ¿idiota?’. Nosotros le agregamos ‘idiota o cómplice’. Que en realidad, en pos de la economía, del mercado, nosotros seamos los depositarios, implica al menos -desde los países centrales- ser cómplice de lo que se está generando”, explicó. La productora, guionista e investigadora del film contó que la película va mostrando cómo son los procesos en otros lados, como una fábrica de pasta de Finlandia; Aracruz, donde está el polo celulósico más importante de Brasil y qué les ha ocurrido a sus comunidades. Silvina enumeró luego los lugares donde estuvieron filmando: Chile, Brasil, Puerto Piraí en Misiones, en Gualeguaychú, Fray Bentos. Aclaró que no viajaron a Finlandia, sino que se contactaron con un documentalista de Finlandia que les facilitó el material, dado que él había realizado un documental sobre los bosques boreales, que se han destruido. 
- ¿Se muestran las consecuencias?
- Si, se muestran las consecuencias. Y yo creo que uno tiende en general a no querer mirar lo que le va a pasar, porque le da mucho miedo. Uno hace la del avestruz, pone la cabeza abajo, total… si no va a pasar nada, si no va a contaminar, si la vamos a controlar. Pero yo digo que la única forma en que no pase nada, es que nosotros realmente estemos muy atentos, muy alertas, siempre en pie de acción. Van a contaminar de cualquier forma, pero van a contaminar mucho más. Nosotros no podemos permitir que ninguna pastera más se instale. Nosotros tenemos que lograr que Botnia, a la primera prueba que nosotros tengamos que está contaminando el río, se tenga que ir. No puede estar. La decisión de nuestra calidad de vida, contra lo que ellos pueden ganar por estar acá. Es plata contra calidad de vida. 
- Entre los entrevistados que aparecen en el documental hay muchos uruguayos, ¿qué opinan sobre este tema? 
- Ellos están seguros de que va a contaminar. Los agricultores cuentan en el documental lo que les pasa hoy en esa zona de influencia, donde hay plantaciones ya indiscriminadas de eucaliptos. Son quienes están padeciendo lo que está ocurriendo. Porque sabemos que las plantaciones de eucaliptos generan cero empleo, resecan la tierra, lo cuentan ellos muy claramente. Y los economistas uruguayos, los científicos qué opinan... obviamente que este documental no se precia por poner a los que piensan que la planta no contamina, porque para eso ya Botnia paga a muchísima gente para que lo diga. Nosotros pusimos los que dicen que sí contamina. Es decir, que desde la autoridad, del estudio, del conocer, de haber estado muchos años trabajando, pasa por esto; me parece que eso es lo valioso. El testimonio de la gente con el enmarque teórico, que le puede dar un intelectual de peso. Los intelectuales que hay en el documental, realmente, son todos de muchísimo peso. 
- ¿Cómo les fue en la grabación en el Uruguay?
- Es duro, en Montevideo sobre todo, porque siempre sobre estas cosas se planta gente que hace gala de un nacionalismo entre comillas, subrayado; entonces era como que estábamos ‘celosos de lo que les estaba pasando, que Uruguay tuviera inversiones que nosotros no teníamos’. 
- Demasiado simple…
- Si es una simpleza, pero como no hay discusión… Solamente había oposición sobre el planteo de Gualeguaychú, era como difícil remontar. Que se proyecte en la Cinemateca uruguaya, en Montevideo, además, el 22 de septiembre, -el 21 es el Día Internacional contra el monocultivo de árboles- y que ellos lo hayan puesto en este festival, para nosotros es tremendo. Nunca habíamos logrado que se proyectara así, en un espacio público. 
“Es la economía, ¿idiota o cómplice?” se estrenó, paradójicamente, en tierra uruguaya. Fue en la Cinemateca de Montevideo. También se realizó la presentación oficial en Buenos Aires, en el auditorio de TEA Imagen y se emitió a través de Canal 2 de Gualeguaychú. El sábado llega a la pantalla grande; se podrá ver en Canal 7 –la Televisión Pública-, a las 6 de la tarde.
La presentaciónen Buenos Aires fue seguida por un debate en la que participaron, además de los productores, el economista Alfredo Zaiat, Marcelo Calazanz (Sociólogo - FASE - Espiritu Santo - Brasil) y Ricardo Carrere (Movimiento Mundial Bosques Tropicales - Montevideo - Uruguay)
Fuente: Tea Imagen

Entradas populares de este blog

Francia: ‘Mi orina contiene glifosato, ¿y la tuya?’ Denuncia contra el polémico herbicida

Insumisión, deconstrucción, decrecimiento

La humanidad tiene una oportunidad: La restauración masiva de bosques