Los murciélagos, los únicos mamíferos capaces de volar, encuentran refugio en Bolivia | Reportaje fotográfico
En el corazón del departamento del Beni, en Bolivia, la Reserva de la Biosfera Estación Biológica del Beni resguarda una extraordinaria diversidad de ecosistemas donde habitan cientos de especies de flora y fauna. Entre ellas destacan los murciélagos, los únicos mamíferos capaces de volar y actores fundamentales para el equilibrio ecológico de los bosques.
Este reportaje fotográfico invita a recorrer uno de los territorios más biodiversos del país, donde también viven especies emblemáticas como el jaguar, el armadillo gigante, el mono araña, el mono aullador rojo boliviano y el águila harpía. Las imágenes muestran, además, el papel que desempeñan las comunidades indígenas tsimane en el cuidado de este paisaje y de la vida que alberga.
Un refugio para los únicos mamíferos capaces de volar
La Reserva de la Biosfera Estación Biológica del Beni, en Bolivia, es uno de los principales refugios para los murciélagos, los únicos mamíferos capaces de volar. Este santuario natural abarca 135 000 hectáreas en el suroeste del departamento del Beni y reúne tres regiones biogeográficas: la Amazonía, el Chaco y el Cerrado, donde conviven bosques, sabanas y pantanos. En la reserva se han registrado al menos 43 especies de murciélagos, fundamentales para el equilibrio de los procesos ecológicos de los bosques. Debido a su importancia, la Red Latinoamericana para la Conservación de los Murciélagos reconoció el sitio como un Área de Importancia para la Conservación de los Murciélagos.
Un mosaico de biodiversidad en el corazón de Bolivia
La riqueza biológica de la Reserva de la Biosfera Estación Biológica del Beni va mucho más allá de los murciélagos. El área alberga 815 especies de plantas superiores, entre ellas la mara, el cedro, el tajibo morado, el ochoó, el cuchi, la palma pachiuva y la jatata. También resguarda más de 800 especies de fauna, de las cuales cerca de la mitad son aves. Entre sus habitantes más emblemáticos se encuentran el armadillo gigante, el mono araña, el mono aullador rojo boliviano, el jaguar, el ciervo de los pantanos y el águila harpía, especies que reflejan el alto valor ecológico de este paisaje protegido.
El pueblo tsimane, aliado en la conservación de la reserva
La conservación de este territorio también depende de las comunidades indígenas. Desde 1990, cerca del 30 % de la reserva fue reconocido como territorio del pueblo tsimane, cuyas aproximadamente 200 familias habitan principalmente a lo largo de los ríos Maniquí y Rapulo. Además de impulsar actividades de turismo de naturaleza y observación de flora y fauna, los tsimane participan activamente en la protección del área. La administración de la reserva, a cargo del Servicio Nacional de Áreas Protegidas (Sernap), coordina las acciones de conservación con el Consejo Tsimane. De los ocho guardaparques del área, dos pertenecen a este pueblo indígena y desempeñan labores de vigilancia, control y traducción, fortaleciendo la gestión del área protegida desde el conocimiento y la participación de quienes han habitado este territorio durante generaciones.
Fuente: https://es.mongabay.com/custom-story/2026/07/murcielagos-unicos-mamiferos-capaces-de-volar-encuentran-refugio-bolivia-reportaje-fotografico/







