Argentina

Durante meses el gobierno logró imponer los temas, los tiempos y las preguntas. Hasta que una discusión sobre la tierra parió otra cosa. Lo que apareció detrás y después de ese debate no es –solo– una disputa jurídica ni económica, sino una pregunta más profunda sobre la soberanía, la identidad y el futuro. De César Aira a Peter Thiel, una lectura de la actualidad para crear lo que falta.

Por Claudia Acuña
Fotos Colectivo Triada: Tadeo Bourbon, Lucía Prieto, Juan Valeiro]

Uno
Todo cambio es un cambio de tema.

La frase pertenece a la novela Cumpleaños, de César Aira publicada en 2001 y por cierto hoy adquiere otra dimensión ya que fue la única señal que anticipó aquel ciclón. No debe entonces menospreciarse que ahora Aira nos permita leer en sus páginas de ficción lo que representa en estos días el relato de viajeros ingleses por la Patagonia. En su flamante libro Los viajes de Julius Brenchley la suerte de los aventureros británicos queda, por las derivas del clima y del relato, en manos de los pueblos originarios, y los conflictos de la trama se centran en la Guerra entre la Descripción y la Narración: en tanto la Descripción “es propia de los dueños del mundo que preferían pensar que ya está todo hecho, y bien hecho”, la Narración es la esperanza “del pueblo bajo, los explotados y los sometidos”. Así narrar es crear lo que no hay, lo que falta y lo que más necesitamos.
El paisaje que contiene toda esta historia es el que dibuja el colonialismo. Cuenta el narrador que cuando uno de los personajes pretende comprar un par de ejemplares locales para exhibirlos en las ferias del Norte “el patagón no se lo tomó a mal. Para su coleto pensó que los ingleses eran incorregibles. Colonialistas de alma, el mundo para ellos era una tienda de departamentos en la que podían escoger los productos nacionales, incluidos los vivientes”.
Todo este periplo que traza Aira está situado en el siglo 19, hay que aclararlo, quizá porque en estas tierras el pasado nunca se pisa: se transita.

Postales de la batalla del jueves 6 de agosto en la zona de Congreso, en Buenos Aires. La represión comenzó poco después de las 17 para evitar que siguiera sumándose gente a la multitud. Hubo 29 personas detenidas que fueron liberadas rápidamente. El juez Julián Ercolini es el responsable de investigar esa violencia policial.
Dos
El mismo día del tratamiento parlamentario del proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada y cuando ya estaba caído el acuerdo para aprobar el capítulo que no imponía restricciones a la venta de tierras a capitales extranjeros, su autor, Federico Sturzenegger, ministro de Desregulación Económica, participaba de un programa televisivo en la República Dominicana, donde luego de los halagos recibidos pudo responder su pregunta favorita:
¿Qué es el Estado?
Es el instrumento que los intereses usan para darse privilegios a ellos mismos. Especialmente en nuestros países es un vehículo que el poder usa en beneficio propio.
Sturzenegger también confesó que dos años antes de que asumiera Javier Milei la presidencia ya habían comenzado a analizar las leyes que había que derogar, las que había que modificar y las que había que redactar, y que por eso antes de asumir ya tenían diseñada la arquitectura legal del plan económico: “El factor sorpresa es políticamente importante para modificar la realidad y por eso teníamos que tener todo preparado”. El uso del plural en todos los verbos que utilizó para describir este proceso es el misterio.
Luego cuenta que se formó en la universidad pública de La Plata, que gracias a esa formación accedió al MIT y que formó parte de tres gobiernos diferentes porque siempre combinó la vida académica con la política. “Los dos anteriores fracasaron y siempre me quedé pensando cómo podía ser que gente tan preparada fracasara. Y ahí fue donde desarrollé la teoría del Triángulo de las Bermudas: el país está atrapado por tres grupos que frenan el cambio. Sus vértices son la corporación empresaria, la corporación sindical y el partido peronista como gestor político de estos privilegios. Si no se desarmaba esa arquitectura legal no se podía cambiar nada”. Misteriosa es también la relación de este triángulo con los derechos, pero gracias a esa compresión estratégica implementó el plan que presentó al flamante Presidente electo. Ahora se jacta de que su ministerio lleva concretadas 16 mil desregulaciones que expandieron el Triángulo hasta el infinito y más allá, según se desprende del entusiasmo que suscitan sus palabras en sus interlocutores televisivos.
El programa completo puede verse en Youtube, donde en los cinco primeros días de emitido había cosechado 76 espectadores.

Tres
El ministro de Economía insiste en que Javier Milei ganará con holgura las elecciones del año que viene, pero los mercados ya no parecen estar tan seguros pese a la extrema confianza de Luis Toto Caputo. “El rebote del riesgo país de los últimos días da la impresión de ahora estar obedeciendo mucho más a factores locales que externos”, escribe el periodista Pablo Wende en Infobae. Es el mismo periodista que el 26 de abril de este año anunciaba: “La lluvia de dólares se intensificará y el peso seguiría fortaleciéndose en los próximos meses”.

La movilización reunió principalmente a personas autoconvocadas y hubo acciones ante la represión: tachos de agua con bicarbonato desde balcones contra la policía, y raquetas de tenis para devolver los cartuchos de gases.
Cuatro
Un informe realizado por la empresa QSOCIAL Big Data concluyó que la discusión pública sobre la reforma de la Ley de Tierras quedó ampliamente dominada por los sectores que rechazaban la iniciativa impulsada por el gobierno. El 70,2% de todas las interacciones registradas expresaron oposición explícita a la reforma, mientras que apenas el 0,9% correspondió a contenidos de defensa del proyecto. El resto de las publicaciones fueron catalogadas como informativas o neutrales.
El trabajo sostiene que la principal derrota del oficialismo se produjo en el terreno simbólico, ya que la oposición consiguió instalar la idea de “extranjerización” de la tierra como marco interpretativo del debate, desplazando la denominación oficial del proyecto vinculada a la protección de la propiedad privada.
Lo más relevante: el eje central de la discusión no fue jurídico ni ambiental, sino acerca de la soberanía territorial. En ese sentido, identificaron que numerosas publicaciones relacionaron la reforma con temas como Malvinas, la defensa del territorio nacional y símbolos asociados a la identidad argentina, una vinculación que generó altos niveles de participación en redes sociales. En particular, menciona una producción de Malena Pichot que disparó más de 582 mil interacciones y más de 10 millones de reproducciones.

Cinco
El fiscal federal Guillermo Marijuan presentó una denuncia penal contra Malena Pichot por el presunto delito de instigación a la violencia. El funcionario judicial actuó de oficio fundamentando su decisión en el carácter público, la gravedad de las expresiones y la masiva difusión del mensaje. Las víctimas señaladas en la presentación judicial, hacia quienes se dirigía de forma implícita la publicación, son los economistas, empresarios y funcionarios Luis Toto Caputo, Federico Sturzenegger y Peter Thiel.

Seis
Rodrigo Zarazaga es sacerdote, doctor en Ciencias Políticas, licenciado en filosofía y director del Instituto Universitario Centro de Investigación y Acción Social (CIAS), un polo de formación de cuadros políticos impulsado en su momento por el Papa Francisco. Dos días antes del debate parlamentario del proyecto de Ley que Cambió de Tema participó de un coloquio organizado por los diarios Clarín y La Nación bajo la ficción “Repensar la Argentina”, cuyo escenario fue un museo de arte, el Malba.
Una platea poblada de empresarios y vacía de políticos escuchó atenta su intervención que, a una semana de su emisión, había capturado en Youtube 10.666 espectadores. Una posible síntesis de su teoría, que bien podría interpretarse como otra mirada sobre el mismo Triángulo:
“Las instituciones terminan siendo un reflejo del poder de las elites. El problema es quién las captura: si las elites extractivistas o las que crean valor”.
“¿Quiénes son las elites extractivistas? Son aquellas que hacen riquezas a partir de privilegios que obtienen del Estado. Ahí radica el problema de Argentina y si queremos solucionar ese problema en lugar de preguntarnos cómo, lo primero que tenemos que preguntarnos es quiénes. Porque si quienes capturan al Estado son las elites extractivistas no hay posibilidad de que cambien su manera de hacer de negocios, porque sus privilegios están asegurados por las leyes que imponen”.
“Con algo de ironía diría que lo que nos falta es una coalición de Los Buenos que llegue al poder, porque sin poder no hay cambio”.
“El conurbano no me entra en Vaca Muerta. Entonces esa coalición generadora de valor, la de Los Buenos, tiene que pensar qué le puede ofrecer. Recuerdo una conversación con un chico llamado Matías. A los 7 años su mamá, jefa de hogar, le dice ‘no vayas más a la escuela: necesito que te dediques a cartonear’. A los 12 cae en situación de consumo. A los 14, en delincuencia y a los 15, preso. Lo conozco a los 18, en la cárcel.
Le pregunto:
¿Cómo te imaginás tu futuro?
Me responde: Yo no tengo más futuro.
Si la coalición de Los Buenos no tiene una propuesta de futuro para Matías lo que no tiene futuro es este país”.
Siete
El gobierno está en una deriva. Así lo define Gustavo Córdoba, analista político y director de la consultora Zuban Córdoba que realiza encuestas cualitativas para tomarle el pulso a la conversación social. En su último trabajo analizó justamente la irrupción de un cambio de tema que emergió con una palabra como abracadabra: soberanía. El 70% de sus encuestados manifestó que su voto está condicionado por esa perspectiva. “La sábana en el partido Inglaterra-Argentina generó una conversación que el gobierno no supo cómo responder ni cómo participar ni cómo reaccionar”. Funcionó como un knock out, pero también como un despertador. “El gobierno supo instalar la idea de que enfrente no tiene oposición y la cuestión Malvinas dejó en evidencia que enfrente tiene ahora a la sociedad”, sintetiza Córdoba.
¿Qué incidencia tiene este cambio en las proyecciones electorales?
Arriesga Córdoba: “Hoy por hoy la mayoría quiere un cambio. Eso significa que cualquiera que se le ponga enfrente al oficialismo tiene chances de ganar, pero todavía falta mucho para las elecciones. La sociedad va a agarrar lo que tenga a más a mano”.
¿Cualquiera?
Recuerda entonces Córdoba: “Para dar marco a cualquier proyección creo que hay que tener muy en cuenta dos cosas. La primera es que en nuestro país todavía todo se define políticamente en términos de peronismo o antiperonismo. Y lo segundo es que toda relección está condicionada siempre por el factor económico: si va bien se gana; si va mal, el voto es castigo”.

Ocho
Apenas once días después del tratamiento legislativo del Proyecto que Cambió de Tema fue el aniversario de la muerte del general José de San Martín, símbolo de la batalla contra el colonialismo, entre otras guerras argentinas. Luego de una larga reclusión, ese día reapareció en público el presidente Milei visiblemente impactado por los despechos que le depara esta nueva narrativa de la realidad. Fue en Rosario y en un acto en el que aprovechó para darle un fuerte y efusivo abrazo al ministro Desregulador-Extractivista Sturzenegger. A esa misma hora, pero en el capitalino Barrio Parque una treintena de jóvenes autodenominados Lxs Gandalfs del Sur se instalaron frente a la casa del lobista Peter Thiel con un cartel que proclamaba en idioma bilingüe:

“You shall not pass, la concha de tu madre”
Con atuendos negros, largas barbas grises y sombreros de punta cantaron:
“Peter, Peter compadre,
la concha de tu madre.
Vos tenés palantires para ver el futuro,
mirate en el espejo vas a ver un boludo”.

Peter Thiel, hay que aclararlo, es dueño de la corporación Palantir, dedicada a la inteligencia y el procesamiento de datos para que los gobiernos controlen a las sociedades, desaten sus genocidios y extraigan sus ganancias de manera eficaz y remota.
En la ficción de la literatura que creó John Ronald Reuel Tolkien con la saga El señor de los anillos los palantir son piezas de comunicación que, en manos equivocadas, permiten manipular la realidad.

Tolkien la tenía clara: la batalla final es por la Imaginación.


Fuente: https://lavaca.org/mu216/ley-de-tierras-y-despues-cambio-de-tema/ - Fuentes: Lavaca

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