El liberalismo agota el agua del mundo




Por Stephen Leahy

UXBRIDGE, Canadá, sep (IPS) - La creciente escasez de agua en muchos países constituye una gran amenaza para la seguridad y el desarrollo, y debe ser tema de análisis prioritario en el Consejo de Seguridad de la ONU, advierten expertos en un nuevo informe.
Pero ese estudio ignora la mayor amenaza a la seguridad del agua: las políticas de libre mercado, que convierten a ese recurso en una mercancía, responden activistas.  China e India no tendrán suficiente agua potable para satisfacer sus necesidades antes de 2030, alerta el informe "The Global Water Crisis: Addressing an Urgent Security Issue" ("La crisis global del agua: encarando un urgente tema de seguridad"), divulgado esta semana. Mucho antes, la escasez generará conflictos y empeorará la inestabilidad en África subsahariana, Asia occidental y el norte de África, alerta. 
"El futuro impacto político de la escasez de agua podría ser devastador", según el ex primer ministro canadiense Jean Chrétien (1993-2003). "Usar el agua de la manera en que lo hicimos en el pasado simplemente no será sostenible", dijo Chrétien, copresidente del Consejo de InterAcción (IAC, por sus siglas en inglés), grupo de 40 exgobernantes que produjo el estudio. 
El IAC, el Instituto para el Agua, el Ambiente y la Salud de la Universidad de las Naciones Unidas, y la Walter and Duncan Gordon Foundation, de Canadá, organizaron una conferencia de expertos en el tema en 2011. Las deliberaciones en ese encuentro derivaron en una serie de conclusiones ahora incluidas en el informe.  Para 2025, el mundo tendrá que alimentar cerca de 1.000 millones de bocas más, con lo que el sector agrícola por sí solo necesitará cada año una cantidad de agua adicional equivalente al flujo anual de 20 ríos Nilo y 100 ríos Colorado, pronostica el estudio.
Mientras, el sector de energía tendrá que competir por los limitados recursos hídricos con otros sectores que también consumen agua, lo que impactará en el desarrollo. 
Agencias de seguridad e inteligencia de Estados Unidos alertan que hay áreas del mundo en que la situación del agua se está agravando, mientras se resiente la capacidad local para responder a sequías e inundaciones, apuntó Zafar Adeel, director del Instituto para el Agua, el Ambiente y la Salud de la Universidad de las Naciones Unidas. 
"Dentro de una década, esto podría derivar en problemas de seguridad", dijo a IPS. "La comunidad internacional tiene que invertir mucho más para mejorar el manejo del agua", sostuvo. 
Entre las recomendaciones del informe hay un llamado a incrementar aproximadamente 11.000 millones de dólares las inversiones anuales en redes de agua y saneamiento. 
"Hoy muere en promedio un niño cada 20 segundos por enfermedades relacionadas con el agua", dijo Adeel. 
Activistas responden 
"Celebramos la atención que le han dado esos líderes mundiales a la crisis global del agua", dijo la presidenta nacional del Consejo de Canadienses, Maude Barlow. 
"Sus voces tienen mucho peso, y pueden captar la atención de los actuales líderes políticos, algo que a nosotros en la sociedad civil nos es difícil", señaló a IPS. 
Barlow es autora del libro "Blue Covenant: The Global Water Crisis" (Pacto azul: la crisis mundial del agua), y fue una de las líderes en la campaña para que la Asamblea General de la ONU (Organización de las Naciones Unidas) reconociera en 2010 el acceso al agua y al saneamiento un derecho humano. 
Barlow apoya el llamado en el informe de IAC a que las naciones y las instituciones internacionales adopten medidas de conservación, reutilización y protección del agua, así como a invertir en infraestructura para asegurar servicios. Pero la activista señaló que la gran omisión en el informe y en sus recomendaciones es el reconocimiento de que "la demanda exponencial de agua está directamente unida al estilo consumista alimentado por la globalización". El crecimiento económico incontrolado, el libre comercio desregulado y la gobernanza corporativa son las mayores amenazas al agua, dijo Barlow a IPS. "La agricultura industrializada y el comercio global de alimentos han provocado una grave pérdida de agua del mundo. Necesitamos políticas sostenibles locales que recompensen el uso sabio de las cuencas", sostuvo. Barlow dijo lamentar que el informe no fuera al corazón del problema. "Solo habrá seguridad de agua en el futuro si esta es declarada un patrimonio común y un bien público, administrado equitativamente para el bien de todos", afirmó.


Imagen: gisxxi.org
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Mandera, en la Provincia Nororiental de Kenia, ha sido escenario de enfrentamientos por el agua

NAIROBI. La escasez de agua desata guerras interétnicas que siguen segando vidas en Kenia. Si no se hace nada para educar a las comunidades sobre cómo conservar los valiosos recursos hídricos, la situación se agravará aún más, alertaron ambientalistas y expertos del gobierno.
Treinta y ocho personas murieron el domingo 9 en ataques de venganza en el distrito del delta del río Tana, en la sudoriental Provincia Costera. Entre los fallecidos hubo ocho niños y niñas, cinco mujeres, 16 hombres civiles y nueve policías.
El incidente se produjo cuando el gobierno anunció que realizaría un ejercicio de desarme en el delta del Tana, luego de que enfrentamientos por agua y pasturas dejaran más de 80 muertos.
El jefe de policía de la Provincia Costera, Aggrey Adoli, informó a IPS que alrededor de 500 jinetes del grupo étnico pokomo atacaron la aldea de Kilelengwani, incendiaron un campamento policial y demolieron varias estructuras.El lunes 10, la zona era inaccesible, y los policías debieron usar helicópteros para trasladarse y frenar la violencia. "Esto fue en represalia por el incidente del jueves (6), en el que 13 pokomos fueron asesinados cuando jinetes del grupo étnico orma atacaron la aldea de Tarassa", señaló Adoli. 
Pero los conflictos por los recursos no están confinados a esta región. El 22 de agosto, cuatro personas fueron asesinadas en incidentes separados en la aldea de Muradellow, en la Provincia Nororiental. La policía señaló que las muertes se produjeron en un manantial al que los pastores habían llevado a sus animales. 
En marzo, 22 personas fueron asesinadas en Mandera, también en la provincia Nororiental. Mientras, más de 1.500 han huido de la violencia en la aldea El Golicha, cerca de la frontera con Somalia. Ernest Munyi, funcionario de la Provincia Nororiental y comisionado asistente de la policía regional, dijo a IPS que los combates eran cada vez más frecuentes. "Los ataques de clanes son comunes en la región, que ahora es escenario de enfrentamientos cada mes desde febrero. Antes eran más esporádicos", señaló. Los enfrentamientos se producen entre "pastores nómades que dependen del ganado para sobrevivir" y que "luchan por el agua y los pocos campos para pastar", señaló.

Líderes políticos, activistas por los derechos humanos y ambientalistas instan al gobierno a atender el problema de inmediato. Mwalimu Mati, director ejecutivo de la organización no gubernamental Mars Group, que trabaja en temas de gobernanza, dijo IPS que el gobierno debe distribuir equitativamente los recursos. "Los conflictos por los recursos estarán con nosotros por un largo tiempo, porque las políticas gubernamentales que promueven la tala han causado deforestación", dijo Mati, quien es también abogado. La escasa cobertura forestal tuvo como consecuencia una disminución en las lluvias, según expertos en agua. 
Peter Mangich, director de Servicios de Agua del Ministerio de Agua e Irrigación, dijo a IPS que, debido a los efectos del cambio climático, este país ahora recibe solo la cuarta parte de sus históricas precipitaciones. 
"La precipitación promedio anual es de 630 milímetros, cuando debería ser cuatro veces mayor. El Plan Nacional de Desarrollo 2002-2008 reconoce a Kenia como un país con escasez hídrica, en el que la demanda excede los recursos renovables", indicó. "El agotamiento de nuestros recursos naturales debido a las pocas precipitaciones y la escasa cobertura forestal, que llega a tres por ciento, es un problema. Las cuencas hidrográficas no cubren equitativamente al país", agregó.

Esa es la razón de los crecientes conflictos, según el geólogo y ambientalista Bernard Rop. "Hubo enfrentamientos por agua y pasturas en la mayor parte de la provincia Nororiental, así como entre los turkana, los samburu y los pokot en la Provincia Costera y en la de Rift Valley en los últimos 10 años, causando la muerte de 400 personas y el robo de 10.000 cabezas de ganado", dijo a IPS. Y "los conflictos no solo afectarán las zonas secas. El cambio climático es real… El gobierno tiene que adoptar medidas para solucionar este problema", añadió. Mati explicó que la necesidad de agua llevó a Etiopía, Kenia, Sudán, Sudán del Sur, Tanzania y Uganda a pedir la revocación de un tratado de 1959, auspiciado por Gran Bretaña, que le da a Egipto, y en menor grado a Sudán, derechos históricos sobre los recursos del río Nilo. 
Rop sostuvo que Kenia tenía agua fácilmente disponible, pero que debía ser bien aprovechada. Este país es el mayor productor de energía geotermal en África, destacó, con 290 megavatios. Además, "tiene grandes cantidades de agua subterránea. Si esta es aprovechada y distribuida en las áreas afectadas, el conflicto llegará a su fin", opinó. Mangich aseguró que el gobierno está abordando el problema. "Desde el año pasado, hemos auspiciado a organizaciones no gubernamentales como World Vision para que caven pozos en las áreas afectadas, con el fin de que los residentes puedan obtener agua suficiente para su ganado y su uso doméstico", señaló. "También los estimulamos a que usen el agua para cultivar vegetales y maíz, con el fin de complementar la producción ganadera", añadió. 
Pero Mati dijo que se debía instar a los pastores nómades a participar en otras actividades económicas más viables, y sugirió que el gobierno debía promover la urbanización. "Esto permitirá a muchas personas vivir en localidades con servicios públicos, y cultivar la tierra como grupo, no como individuos", afirmó. 
El ministro de Educación, Mutula Kilonzo, dijo a IPS que antes el gobierno debe implementar políticas ya existentes sobre el acceso al agua. "La nueva Constitución tiene políticas muy buenas para las regiones secas, consistentes en cavar pozos y promover la irrigación. Déjennos implementar las leyes que tienen que ver con la agricultura, y los combates cesarán", aseguró. 

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