China y el carbón: alarma global por el frenazo climático pese al avance solar y eólico
El papel de China en la lucha climática vuelve a situarse en el centro del debate global. Aunque el país lidera con holgura la expansión mundial de la energía solar y eólica, la comunidad científica y los organismos internacionales alertan de que este avance convive con un frenazo climático provocado por la persistente dependencia del carbón, aún columna vertebral de su sistema energético.
Esta dualidad —progreso renovable y reforzamiento del carbón— genera inquietud, ya que China es responsable de casi un tercio de las emisiones globales de CO₂.
En los últimos años, China ha instalado más capacidad solar que el resto del mundo combinado y desarrolla gigantescos parques eólicos terrestres y marinos. Sin embargo, estos avances se ven opacados por la decisión gubernamental de seguir aprobando y ampliando centrales térmicas de carbón para garantizar seguridad energética y estabilidad en momentos de alta demanda.
China y carbón: nuevas aprobaciones que amenazan el pico de emisiones
China autorizó 41,77 gigavatios (GW) de nueva capacidad de generación eléctrica a carbón en los tres primeros trimestres de 2025, una cifra que, de mantenerse el ritmo actual, convertiría al ejercicio en el segundo más bajo del periodo 2021-2025 y encadenaría un segundo año consecutivo de descenso, segúnecologistas.
Aunque el país lidera con holgura la expansión mundial de la energía solar y eólica, la comunidad científica y los organismos internacionales alertan de que este avance convive con un frenazo climático provocado por la persistente dependencia del carbón.
En un informe, basado en datos oficiales y plataformas públicas de aprobación de proyectos, la organización sitúa el total de capacidad de carbón permitida desde 2021 en unos 340 GW, más del doble del registrado en el lustro anterior.
Pese a la cantidad aún elevada, la organización considera que el sector energético chino podría alcanzar su pico de emisiones «tan pronto como en 2025», gracias al fuerte crecimiento de la energía eólica y solar durante el actual plan quinquenal.
«El pico de emisiones del sector eléctrico está al alcance ya en 2025. Pero mantener el impulso para contener las aprobaciones de carbón sigue siendo crítico: los 41,77 GW autorizados en nueve meses aún amenazan esa trayectoria», advirtieron ecologistas.
El informe subraya la importancia del avance de las renovables en el giro estructural del sistema energético chino. En los nueve primeros meses del año, la eólica y la solar generaron 1,73 billones de kilovatios hora, un 28,3 % más interanual, y aportaron un 22 % del consumo eléctrico nacional.
Su crecimiento adicional superó el aumento total de la demanda en el mismo periodo, lo que indica que las renovables están «comenzando a cubrir el incremento del consumo», según los ecologistas.
La solar, con un alza del 44,1 %, se consolidó como motor principal. Según el documento, la capacidad total instalada en China alcanzó 3.720 GW en septiembre de 2025, de los que el 59,1 % correspondía a fuentes renovables.
Este año, la capacidad combinada de eólica y solar superó por primera vez a la del carbón, un hito en la transformación del sistema eléctrico chino.
No obstante, el informe advierte que la expansión renovable muestra signos de desaceleración tras un «pico de instalaciones» en abril y mayo, mientras que la capacidad de carbón sigue creciendo.
Su crecimiento adicional superó el aumento total de la demanda en el mismo periodo, lo que indica que las renovables están «comenzando a cubrir el incremento del consumo»
Esta combinación plantea «vientos en contra estructurales» para la descarbonización durante el próximo plan quinquenal, que regirá la segunda economía del mundo tras su aprobación, prevista para el año que viene.
Ecologistas apuntan a que las nuevas aprobaciones de capacidad de generación eléctrica a carbón podrían causar «redundancias estructurales» en un sistema cada vez más dominado por renovables y almacenamiento.
China fija objetivos para 2035 mientras persisten dudas sobre el carbón
China, todavía el mayor emisor de gases de efecto invernadero, anunció en septiembre nuevos objetivos climáticos para 2035, con un recorte del 7 % al 10 % de las emisiones respecto al pico.
El gigante asiático prevé que la capacidad conjunta de eólica y solar alcance los 3.600 GW en 2035, volumen que, según las autoridades, supone más de seis veces el de 2020.
Greenpeace consideró entonces que los objetivos chinos «se quedan cortos» para garantizar un clima seguro, pero juzgó probable que la descarbonización de China avance por encima de lo comprometido.
El resultado es una paradoja preocupante: mientras sus renovables baten récords, China también incrementa la producción y el consumo de carbón, prolongando la vida útil de una infraestructura altamente emisora. Los expertos advierten de que esta estrategia retrasará el pico de emisiones y dificultará cumplir la meta nacional de neutralidad de carbono para 2060.
La alarma internacional no surge por desconocimiento del reto chino, sino por su peso determinante en el clima global. Si China no acelera el abandono del carbón, incluso los esfuerzos más ambiciosos del resto del mundo serán insuficientes para frenar el calentamiento.
Fuente: EFE / ECOticias.com-https://www.ecoticias.com/co2/china-carbon-alarma-avance-solar-eolico
