El oro negro del Titicaca. Cuatro compañías buscan petróleo en las riberas del lago





Por Nelly Luna Amancio

El 16 de abril de este año Perú-Petro suscribió dos contratos de exploración y explotación de hidrocarburos en el lago Titicaca. Y, aunque no está prohibida la extracción de recursos en estas áreas, saben que los lotes se encuentran próximos a una reserva.
Alguna vez el lago Titicaca fue una inmensa masa de agua salada que cubría gran parte del Altiplano. Ballivian la han llamado los geólogos que investigan su origen y formación. Con el tiempo el lago adoptó su forma y volumen actual. Pero bajo su superficie continuó acumulándose el material orgánico que millones de años más tarde se transformaría en petróleo. “Esta zona cumple una característica fundamental para el hallazgo de hidrocarburos: es una cuenca sedimentaria de origen marino”, explica el ingeniero Federico Yovera, del Capítulo de Petróleos del Colegio Nacional de Ingenieros.
Y es precisamente petróleo lo que ahora buscan cuatro compañías en las riberas de la Reserva Nacional del Lago Titicaca.
Los contratos
El 16 de abril de este año Perú-Petro suscribió dos contratos de exploración y explotación de hidrocarburos en el lago Titicaca. Se trata de los lotes 155 y 156, ubicados en las provincias de Azángaro, San Antonio de Putina, Huancané y Moho, el primero, y en El Collao y Chucuito, el segundo. La adjudicación produjo la protesta de autoridades y organizaciones puneñas: “La extracción de hidrocarburos afectaría el ecosistema”, dijeron.
Los reclamos llegaron también del otro lado de la frontera: el Gobierno de Bolivia se opone a la explotación de petróleo, pues señala que hay un tratado entre ambos países que impide el desarrollo de este tipo de actividades sin consulta previa a ambas partes.
Pero estos lotes no son los únicos en los alrededores del lago. Ya en el 2005 y el 2007, Perú-Petro dio en concesión los lotes 105 y 141. Incluso, el primero de estos —ubicado entre las provincias de Puno, Huancané, Azángaro, Lampa y San Román— se superpone a una parte de la zona de amortiguamiento de la Reserva Natural del Lago Titicaca.
El dilema del impacto
El trazo de los cuatro lotes bordea el lago. Sobre la posibilidad de algún impacto negativo en el lago, el gerente de Promoción y Relaciones Comunitarias de Perú-Petro, Carlos Vives, sostiene que los lotes no afectan la Reserva Nacional Titicaca-Ramis. “Solo incluyen áreas de superficie en tierra y no dentro del lago”, dice. Pero el tema no es tan simple.
“Esta es una cuenca endorreica. Todas las aguas de la cuenca terminan en el lago. Además, ya hay algunos pasivos ambientales provenientes de unos pozos que dejó la explotación por parte de los rusos hace varias décadas”, señala Luis Alfaro, jefe del Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp), tratando de explicar que lo que ocurra alrededor del Titicaca tiene un impacto directo en el lago.
El lote 156 también se superpone a la zona de amortiguamiento de la reserva. Y, aunque no está prohibida la extracción de recursos en estas áreas, Luis Alfaro sostiene que Perú-Petro debió consultar con el Sernanp la definición de estos trazos. “En las riberas del lago hay una gran diversidad de fauna que vive entre los totorales”, precisa.
¿Y el diálogo?
El jefe del Sernanp indica que no hubo consulta previa con su sector sobre la adjudicación de estos lotes. Sin embargo, Carlos Vives asegura que estos contratos (tanto los primeros como los entregados en abril del año pasado) fueron presentados ante las autoridades y líderes de las provincias involucradas, para, finalmente, ser aprobadas en la Presidencia del Consejo de Ministros, donde contaron con el visto bueno de todos los sectores, incluido el del Ministerio del Ambiente.
Sin embargo, el representante del Sernanp arguye que se debe pedir una consulta formal porque “ellos [Perú-Petro] saben que los lotes se encuentran próximos a una reserva”. “Yo no me opongo a la actividad de hidrocarburos, creo que es beneficioso para el país, pero se debe consultar a las instancias correspondientes. Si las empresas tuvieran que hacer alguna actividad sobre el área de amortiguamiento, deberían presentar un estudio de impacto ambiental”, recalca Luis Alfaro.
Los representantes del Proyecto Especial del Lago Titicaca (PELT) refirieron que se habían enterado de la adjudicación de los lotes a través de la prensa. Germán Espinoza, ingeniero que trabaja en el proyecto, dice que Perú-Petro no les informó nada sobre estas concesiones: “El lago tiene un ecosistema muy frágil y la explotación de hidrocarburos podría afectarlo si no se tienen en cuenta exigencias técnicas que nosotros podríamos recomendar”. Además del Sernanp y el PELT, tienen jurisdicción sobre la cuenca del lago la Autoridad Nacional del Agua, la Dirección de Capitanía y Guardacostas de la Marina y la Autoridad Binacional del Lago, con sede en La Paz, Bolivia. Ninguna supo con anticipación la concesión de los lotes.
En Puno hay mucha desinformación sobre el tema. La población piensa que se extraerá el petróleo del fondo del lago. Incluso, en el Colegio de Ingenieros de la región ignoran detalles del proyecto. El citado colegio no cuenta con un capítulo para hidrocarburos y en la Universidad Nacional del Altiplano no tiene esa especialización.
Siendo esta cuenca una de las más golpeadas por la contaminación, los especialistas piden que el Ministerio de Energía y Minas tome en cuenta los mejores estándares ambientales.
Los actuales responsables de la contaminación
Hace mucho que la calidad del agua en la bahía interior del lago Titicaca excede los límites máximos permisibles de compuestos orgánicos. El principal contaminante es el desagüe doméstico: cada año más de 12 millones de metros cúbicos de este se descargan en el lago.
La Empresa Municipal de Saneamiento Básico de Puno no cuenta con una eficiente planta de tratamiento y arroja sus efluentes al Titicaca. Por esta razón, la Fiscalía Ambiental ha abierto tres procesos de investigación contra la empresa municipal. Pero no es el único expediente. Hace más de dos meses la fiscalía abrió investigación por contaminación a los hoteles más importantes de Puno, ubicados en la ribera del lago: Eco Inn, José Antonio y Casa Andina.
Según la inspección fiscal, ninguno de estos hoteles contaba con plantas de tratamiento eficientes para eliminar la presencia de coliformes fecales en sus desagües. Todas descargaban directamente al río.
De los 210 hoteles que se encuentran en Puno, hay solo 50 que están formalizados y categorizados. Además, el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo confirmó que ninguno de los hoteles en Puno ha presentado un estudio de impacto ambiental, a pesar de que, según la fiscalía, debieron hacerlo por encontrarse próximos a una reserva.
Los hoteles tienen plantas de tratamiento, pero sus descargas superan los límites establecidos por la norma nacional. Sus representantes señalaron que el próximo año incrementarán sus inversiones para evitar contaminar. Informaron que, junto con el Ministerio del Ambiente y otras entidades, buscan solución a la contaminación.
La cifra
300 mil barriles de petróleo se extrajeron del Titicaca a inicios del siglo XX. La zona podría albergar más hidrocarburos.

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