China, nuevo imperio colonizador de la minería latinoamericana





China, el país más habitado del mundo, necesita incipientes recursos para que la economía de sus más de 1.300 millones de habitantes siga creciendo exponencialmente. Al otro lado del mundo, en las antípodas orientales, América Latina pretende invertir 300.000 millones de dólares de aquí a 2020 para desarrollar su cada vez más potente industria minera. Desde hace unos años chinos y latinoamericanos se dan la mano para compartir beneficios.

En 2003, apenas el 10% de la inversión minera mundial se encontraba en América Latina. Una década después, más de un cuarto de la inversión minera mundial está en el continente latinoamericano. Hoy, la mitad del litio mundial, el 45% del cobre, el 50% de la plata, el 26% del molibdeno, el 21% del zinc y el 20% del oro que se producen en el planeta se extraen de yacimientos latinoamericanos.
"En la alta demanda de materias primas que se registra actualmente, América Latina tiene una gran oportunidad respecto de otras partes del mundo como África y Asia", ha manifestado Alberto Salas, el presidente de la Sociedad Interamericana de Minería (SIM), en el foro minero mundial de CESCO, que tiene lugar durante esta semana en Santiago de Chile.
La estabilidad jurídica de algunos países como Chile y Brasil, el fácil acceso a la mano de obra y a insumos como el agua son los causantes de que países como China estén invirtiendo grandes sumas de capital en la extracción de minerales.
Según datos de la Sociedad Nacional de Minería chilena (SONAMI), Chile, el mayor productor mundial de cobre, y Brasil, el principal productor de hierro, serán los destinos predilectos para las inversiones en la región, con 100.000 y 70.000 millones de dólares, respectivamente. En Perú, el segundo mayor productor de cobre del mundo, la inversión superará los 50.000 millones de dólares durante esta década.
China, el motor económico latino
Y como desde hace unos años, China seguirá siendo el motor que impulse las inversiones mineras latinoamericanas. Su alta densidad demográfica hace que todo en el país asiático sea monstruoso. Hoy se estima que China, la segunda economía más grande del mundo, utiliza unos cinco kilogramos de cobre por habitante al año, mientras que países como Corea del Sur o Alemania están cerca de los 20 kilos. Cada kilo adicional de consumo por habitante en China implica 1,4 millones de toneladas de cobre.
La empresa brasileña Vale, la segunda mayor minera del mundo, prevé invertir más de 50.000 millones de dólares para ampliar su producción de mineral de hierro, níquel, cobre, fertilizantes y carbón con la mira puesta en China. La empresa ha diseñado incluso megabuques cargueros para transportar su mineral de hierro a China, el mayor consumidor del planeta.
Durante la semana pasada los empresarios chinos pertenecientes al sector de tecnología y maquinaria para la industria minera batieron el récord de participación en la Feria de Minería que tuvo lugar en Santiago, Expomin 2012, una de las más importantes del mundo.
El encargado de Negocios de la Embajada de China en Chile, Zhang Run, destacó durante el encuentro que el comercio entre Chile y China en 2011 superó los 30.000 millones de dólares, en un intercambio donde los productos mineros jugaron un papel central.
China es el primer socio comercial chileno, doblando el volumen de negocios que el país andino tiene con su segundo mejor socio, Estados Unidos.
Adelantar el capital, la nueva estrategia
A pesar de las elevadas inversiones chinas en Latinoamérica, los habitantes de Chile y de otros países están tratando de frenar diferentes megaproyectos mineros en la región, mientras que algunos gobiernos pugnan por un alza de los impuestos en el sector e incluso por la nacionalización de sus recursos, como es el caso de Argentina con la empresa española Repsol.
Los crecientes costos de producción -ante una mayor demanda por insumos, equipos y servicios-, y una baja generalizada en la ley de los minerales, son otros problemas a los que se enfrenta la extracción de mineral latinoamericano.
La nueva tendencia de China es adelantar el capital para obtener los recursos necesarios. El presidente de Ecuador, Rafael Correa, firmó en enero la Ley Minera, que facilita la extracción de recursos. China le ha facilitado unos 7.800 millones de dólares desde 2009, entre préstamos y pagos anticipados de petróleo, lo que está alertando a algunos sectores de la población que ven peligrar las últimas comunidades indígenas del Amazonas.
"China ve con mucha expectativa a Ecuador. Tenemos una alianza estratégica tácita. Ellos tienen excedente de liquidez, incluso están financiando a EEUU. Acá tenemos carencia de liquidez como país en vías de desarrollo, pero excedentes de proyectos rentables", ha manifestado en diversas ocasiones el presidente ecuatoriano.

Fuente: diario El Mundo Foto: cpampa.com - misionambiental.blogspot.com - noalamina.org

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