El 9 de marzo un parteaguas histórico, también en México.
La fuerza del movimiento feminista ha quedado nuevamente demostrada con las manifestaciones y protestas masivas protagonizadas a lo largo del mundo este 8 de marzo, en la conmemoración del Día Internacional de la Mujer Trabajadora, miles de actos cargados de rebeldía, que preludian una coyuntura muy particular que puede ser un parteaguas en la historia contemporánea de México donde se producen 10 feminicidios diarios.
Por Cristóbal León Campos
La consigna misma del decreto convocante “Un día sin mujeres” o “Un día sin nosotras”, es ya histórica por su excepcionalidad, pero en el contexto que vivimos ahora, su magnitud sobrepasa cualquier otra acción semejante efectuada hasta la fecha. La intención de hacer visible la importancia y los derechos de la mujer en todos los ámbitos de la vida, a través de la desaparición simbólica de millones de mujeres, tiene el fin real de que esa desaparición simbólica sirva como un detonante de conciencia para que ni una más vuelva a sufrir la violencia machista y feminicida, el Paro es en sí, una puesta en práctica de todos los reclamos acumulados a lo largo de la historia, pues por su repercusión económica, social y política, se busca impacte en la conciencia cultural de nuestra nación, aunque en realidad, desde su convocatoria, el Paro ha tenido ya una serie de efectos que procuran nuevos senderos en la gran revolución que plantea el feminismo.
Son conocidos los actos de oportunismo político que desde las primeras horas después del anuncio del Paro muchos partidos y grupos realizaron, llegando incluso, al grado de la suspensión de labores “autorizada” por gobiernos y empresas, hecho que en vez de ser una real muestra de solidaridad con el movimiento feminista, resultó ser un atentado contra el origen y finalidad primera de la convocatoria al Paro, debido a que en efecto contrario a la visibilización de la importancia de la mujer y de sus derechos, esos actos oportunistas, terminaron siendo una forma de ocultamiento de las razones reales de la lucha de la mujer y el feminismo, además, de que para quienes pretendieron hacer uso ilegitimo del movimiento, únicamente consiguieron desenmascarase como sectores insensibles a la real necesidad social de poner fin a los feminicidios y al machismo en su totalidad, pretendiendo sacar provecho particular en un en torno tan sensible como el que vivimos en estas fechas. Aunado a lo anterior, también estos actos de oportunismo, dejaron nuevamente en claro la necesidad de que todos los movimientos sociales (feministas, proletarios, indígenas, estudiantes y demás) mantengan siempre su independencia de partidos políticos y grupos de interés privado, por ser en realidad enemigos de la reivindicación de las consignas y demandas que enarbolan las clases sociales y sectores oprimidos, tan como se ha demostrado con la simulación de solidaridad que en efectos reales ha sido un descarado oportunismo por demás desvergonzado.
Si bien la historia registra grandes movilizaciones, huelgas, protestas y otros actos de resistencia y rebeldía de las mujeres, este 9 de marzo reviste importancia por su magnitud y por su naturaleza intrínseca, el simbolismo de desaparecer un día para que ni una más desaparezca o sufra violencia machista y feminicida, es una bofetada directa al corazón de la razón social machista, encargado de sostener el sistema patrialcal que hace desigual, injusto e inhumano, a las estructuras de nuestras sociedades, el desaparecer por un día ser convierte en una acción emancipatoria que visibiliza lo que se ha ocultado por siglos y todavía hoy se pretende seguir negando por parte de los sectores conservadores, retrógrados y machistas, este 9 de marzo queda muy en claro que el machismo asesina y violenta a la mujer en términos económicos, físicos, psicológicos, emocionales y se sostiene por un andamiaje social edificado por el patriarcado ahora capitalista, que reacciona de forma violenta al ser evidenciado por el feminismo, como ejemplo, sirva ver o leer las cientos de miles de expresiones descalificativas, agresivas, amenazantes y francamente violentas que han salido a la luz desde la convocatoria al Paro en contra de las mujeres, el valor y la importancia de este acto se explica por sí misma en este sentido y alcanza su lugar en la historia como parteaguas de una nueva sociedad que paso a paso se reconstruye sobre las ruinas de la ya caduca estructura patrialcal.
En esta coyuntura tan transcendental que genera el Paro, resalta de igual forma, el viejo reclamo que permanece como urgente de que los hombres asumamos sin reparo nuestro papel en esta reivindicación histórica de las mujeres y ocupemos el lugar que nos corresponde, es decir, es tiempo ya de que los machos y el machismo sean suplantados por nuevos hombres con nuevas masculinidades despojadas de la soberbia y el ego que se funda en la supuesta supremacía cuya raíz es la violenta. Las tareas de los hombres son esas mismas que por siglos se han reusado a poner en práctica; generar una nueva masculinidad significa en primer término dejar de reproducir todos los patrones y conductas machistas que hasta este mismo instante los hombres hemos tenido, significa también, reconocer la desigual estructura social que ha edificado el patriarcado excluyendo de origen a la mujer y violentando sus derechos, dejar de reproducir el machismo, la violencia feminicida y sistémica sobre la mujer, decodificarnos y construir nuevas masculinidades son nuestro deber para sumar un granito a esta revolución que el feminismo ha generado, por que al fin de cuentas, el planteamiento y reclamo feminista de poner fin al machismo y al patriarcado con todas sus manifestaciones, es por naturaleza, una apuesta por el futuro de la humanidad, y nosotros los hombres, no podemos permanecer quietos o reacios ante el desafío que requiere un mundo mejor sin violencia feminicida, machismo ni patriarcado. Ahí entre otras cosas, radica la importancia histórica del 9 de marzo; un parteaguas histórico para el futuro de la humanidad.
Cristóbal León Campos. Integrante del Colectivo Disyuntivas
Fuentes: Rebelión
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Ecofeminismo: Por una comunicación inclusiva y no sexista
Por Cristóbal León Campos
La consigna misma del decreto convocante “Un día sin mujeres” o “Un día sin nosotras”, es ya histórica por su excepcionalidad, pero en el contexto que vivimos ahora, su magnitud sobrepasa cualquier otra acción semejante efectuada hasta la fecha. La intención de hacer visible la importancia y los derechos de la mujer en todos los ámbitos de la vida, a través de la desaparición simbólica de millones de mujeres, tiene el fin real de que esa desaparición simbólica sirva como un detonante de conciencia para que ni una más vuelva a sufrir la violencia machista y feminicida, el Paro es en sí, una puesta en práctica de todos los reclamos acumulados a lo largo de la historia, pues por su repercusión económica, social y política, se busca impacte en la conciencia cultural de nuestra nación, aunque en realidad, desde su convocatoria, el Paro ha tenido ya una serie de efectos que procuran nuevos senderos en la gran revolución que plantea el feminismo.
Son conocidos los actos de oportunismo político que desde las primeras horas después del anuncio del Paro muchos partidos y grupos realizaron, llegando incluso, al grado de la suspensión de labores “autorizada” por gobiernos y empresas, hecho que en vez de ser una real muestra de solidaridad con el movimiento feminista, resultó ser un atentado contra el origen y finalidad primera de la convocatoria al Paro, debido a que en efecto contrario a la visibilización de la importancia de la mujer y de sus derechos, esos actos oportunistas, terminaron siendo una forma de ocultamiento de las razones reales de la lucha de la mujer y el feminismo, además, de que para quienes pretendieron hacer uso ilegitimo del movimiento, únicamente consiguieron desenmascarase como sectores insensibles a la real necesidad social de poner fin a los feminicidios y al machismo en su totalidad, pretendiendo sacar provecho particular en un en torno tan sensible como el que vivimos en estas fechas. Aunado a lo anterior, también estos actos de oportunismo, dejaron nuevamente en claro la necesidad de que todos los movimientos sociales (feministas, proletarios, indígenas, estudiantes y demás) mantengan siempre su independencia de partidos políticos y grupos de interés privado, por ser en realidad enemigos de la reivindicación de las consignas y demandas que enarbolan las clases sociales y sectores oprimidos, tan como se ha demostrado con la simulación de solidaridad que en efectos reales ha sido un descarado oportunismo por demás desvergonzado.
Si bien la historia registra grandes movilizaciones, huelgas, protestas y otros actos de resistencia y rebeldía de las mujeres, este 9 de marzo reviste importancia por su magnitud y por su naturaleza intrínseca, el simbolismo de desaparecer un día para que ni una más desaparezca o sufra violencia machista y feminicida, es una bofetada directa al corazón de la razón social machista, encargado de sostener el sistema patrialcal que hace desigual, injusto e inhumano, a las estructuras de nuestras sociedades, el desaparecer por un día ser convierte en una acción emancipatoria que visibiliza lo que se ha ocultado por siglos y todavía hoy se pretende seguir negando por parte de los sectores conservadores, retrógrados y machistas, este 9 de marzo queda muy en claro que el machismo asesina y violenta a la mujer en términos económicos, físicos, psicológicos, emocionales y se sostiene por un andamiaje social edificado por el patriarcado ahora capitalista, que reacciona de forma violenta al ser evidenciado por el feminismo, como ejemplo, sirva ver o leer las cientos de miles de expresiones descalificativas, agresivas, amenazantes y francamente violentas que han salido a la luz desde la convocatoria al Paro en contra de las mujeres, el valor y la importancia de este acto se explica por sí misma en este sentido y alcanza su lugar en la historia como parteaguas de una nueva sociedad que paso a paso se reconstruye sobre las ruinas de la ya caduca estructura patrialcal.
En esta coyuntura tan transcendental que genera el Paro, resalta de igual forma, el viejo reclamo que permanece como urgente de que los hombres asumamos sin reparo nuestro papel en esta reivindicación histórica de las mujeres y ocupemos el lugar que nos corresponde, es decir, es tiempo ya de que los machos y el machismo sean suplantados por nuevos hombres con nuevas masculinidades despojadas de la soberbia y el ego que se funda en la supuesta supremacía cuya raíz es la violenta. Las tareas de los hombres son esas mismas que por siglos se han reusado a poner en práctica; generar una nueva masculinidad significa en primer término dejar de reproducir todos los patrones y conductas machistas que hasta este mismo instante los hombres hemos tenido, significa también, reconocer la desigual estructura social que ha edificado el patriarcado excluyendo de origen a la mujer y violentando sus derechos, dejar de reproducir el machismo, la violencia feminicida y sistémica sobre la mujer, decodificarnos y construir nuevas masculinidades son nuestro deber para sumar un granito a esta revolución que el feminismo ha generado, por que al fin de cuentas, el planteamiento y reclamo feminista de poner fin al machismo y al patriarcado con todas sus manifestaciones, es por naturaleza, una apuesta por el futuro de la humanidad, y nosotros los hombres, no podemos permanecer quietos o reacios ante el desafío que requiere un mundo mejor sin violencia feminicida, machismo ni patriarcado. Ahí entre otras cosas, radica la importancia histórica del 9 de marzo; un parteaguas histórico para el futuro de la humanidad.
Cristóbal León Campos. Integrante del Colectivo Disyuntivas
Fuentes: Rebelión
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Ecofeminismo: Por una comunicación inclusiva y no sexista
Con motivo de la celebración del Día Internacional de la Mujer el domingo 8 de marzo, Ecologistas en Acción presenta dos documentos para incorporar la mirada feminista en el lenguaje y la agenda comunicativa. Ambos documentos son herramientas avanzar en la equidad de género dentro de la organización ecologista, que pueden ser utilizados en otros colectivos y organizaciones sociales: «El lenguaje construye realidad, tiene un alto poder de socialización e identificación y podemos afirmar que “lo que no se nombra, no existe”».
Así arranca el Manual de estilo para una comunicación inclusiva y no sexista que Ecologistas en Acción ha presentado coincidiendo con la semana de la Revuelta Feminista 2020. Se trata de uno de los dos documentos que la organización ecologista ha creado para incorporar la equidad de género a su comunicación interna y externa.
Manual de estilo para una comunicación inclusiva y no sexista
Ecologistas en Acción quiere apostar por un lenguaje inclusivo en la elaboración de todos sus documentos internos y materiales de difusión porque así «se contribuye al cambio en nuestro imaginario sobre mujeres, hombres y personas diversas y se contribuye a la equidad entre unas y otras». Con este pequeño manual, la organización ofrece algunas recomendaciones y herramientas sencillas que puedan facilitar la tarea de escritura y anima a sus activistas a utilizarlo en su día a día.
Asimismo, Ecologistas en Acción ha presentado Claves feministas para una nueva agenda comunicativa, un documento que invita a insertar en el terreno de la comunicación muchos de los avances que ya se están realizando en la propia cultura organizativa.
Claves feministas para una nueva agenda informativa
Así arranca el Manual de estilo para una comunicación inclusiva y no sexista que Ecologistas en Acción ha presentado coincidiendo con la semana de la Revuelta Feminista 2020. Se trata de uno de los dos documentos que la organización ecologista ha creado para incorporar la equidad de género a su comunicación interna y externa.
Manual de estilo para una comunicación inclusiva y no sexista
Ecologistas en Acción quiere apostar por un lenguaje inclusivo en la elaboración de todos sus documentos internos y materiales de difusión porque así «se contribuye al cambio en nuestro imaginario sobre mujeres, hombres y personas diversas y se contribuye a la equidad entre unas y otras». Con este pequeño manual, la organización ofrece algunas recomendaciones y herramientas sencillas que puedan facilitar la tarea de escritura y anima a sus activistas a utilizarlo en su día a día.
Asimismo, Ecologistas en Acción ha presentado Claves feministas para una nueva agenda comunicativa, un documento que invita a insertar en el terreno de la comunicación muchos de los avances que ya se están realizando en la propia cultura organizativa.
Claves feministas para una nueva agenda informativa
«Si en el ámbito del ecologismo social las mujeres son coprotagonistas a todos los niveles o si las mujeres a nivel global son quienes padecen de manera especial los efectos de la crisis climática, pero también quienes tienen muchas propuestas para combatirla desde la ciencia o el activismo, ¿por qué no hablamos de ellas o reflejamos sus propuestas?», afirma la organización.
Este documento parte de un análisis de género que reconoce que en el terreno comunicativo las mujeres siguen siendo invisibilizadas y estereotipadas. Las mujeres (y especialmente las mujeres rurales, mujeres racializadas o mujeres del Sur global) no suelen ser sujeto de la noticia, no suelen ser portavoces, ni aparecer como voces expertas. Cuando lo hacen, suele ser de manera estereotipada y victimizada. «Esto es algo que ocurre en líneas generales en los medios generalistas pero que también en muchas ocasiones replicamos en nuestras organizaciones sociales. Por ello, hay que poner atención a algunos elementos sencillos para cambiar malas prácticas y avanzar hacia la equidad de género».
El documento Claves feministas para una nueva agenda informativa propone poner atención en aspectos tales como equidad en las portavocías, en la visibilización de mujeres como sujetos de la noticia o en calidad de expertas, científicas, activistas, etc. Asimismo propone contextualizar las situaciones de injusticia, conectar las causas con las consecuencias y responsables, así como ofrecer alternativas. Esta es una manera de fomentar una representación no estereotipada de mujeres y grupos humanos que suelen tener un tratamiento mediático más cerrado, como personas de entornos rurales o del Sur global.
Fuente: https://www.ecologistasenaccion.org/138090/por-una-comunicacion-inclusiva-y-no-sexista/
Este documento parte de un análisis de género que reconoce que en el terreno comunicativo las mujeres siguen siendo invisibilizadas y estereotipadas. Las mujeres (y especialmente las mujeres rurales, mujeres racializadas o mujeres del Sur global) no suelen ser sujeto de la noticia, no suelen ser portavoces, ni aparecer como voces expertas. Cuando lo hacen, suele ser de manera estereotipada y victimizada. «Esto es algo que ocurre en líneas generales en los medios generalistas pero que también en muchas ocasiones replicamos en nuestras organizaciones sociales. Por ello, hay que poner atención a algunos elementos sencillos para cambiar malas prácticas y avanzar hacia la equidad de género».
El documento Claves feministas para una nueva agenda informativa propone poner atención en aspectos tales como equidad en las portavocías, en la visibilización de mujeres como sujetos de la noticia o en calidad de expertas, científicas, activistas, etc. Asimismo propone contextualizar las situaciones de injusticia, conectar las causas con las consecuencias y responsables, así como ofrecer alternativas. Esta es una manera de fomentar una representación no estereotipada de mujeres y grupos humanos que suelen tener un tratamiento mediático más cerrado, como personas de entornos rurales o del Sur global.
Fuente: https://www.ecologistasenaccion.org/138090/por-una-comunicacion-inclusiva-y-no-sexista/


