Ecuador: Cada vez más cerca de una explosión minera impulsada por China
La provincia ecuatoriana de Imbabura está a punto de convertirse en el epicentro de una transformación en la minería del cobre, lo que supondrá el desalojo de decenas de familias. El proyecto en cuestión es Cascabel, cuyo control ha pasado a manos de Jiangxi Copper Corp, el mayor productor de cátodos de cobre de China. Tras un largo periodo de gestación, Cascabel podría estar a punto de acelerar su avance hacia la fase de construcción.
Isabel Alarcón
Cascabel, el mayor proyecto minero de cobre del país, ubicado en el Cinturón de Cobre Andino, explotaría concretamente los yacimientos de Alpala y Tandayama-América. Ocupa 5.000 hectáreas en Imbabura, cerca de la frontera de Ecuador con Colombia. Según el gobierno, Cascabel podría convertirse en la mayor mina subterránea de plata del mundo, la tercera mayor mina de oro y la sexta mayor mina de cobre.
Aunque este proyecto lleva casi dos décadas en marcha, 2026 podría resultar decisivo, según explica Hugo Arnal, director de sostenibilidad de SolGold, a Dialogue Earth.
Cascabel había sido un activo de la empresa australiana SolGold, en la que Jiangxi Copper Corp (JCC) tenía una participación del 12%, la mayor de todas. En los últimos días de 2025, JCC anunció que había completado la adquisición de SolGold por el valor de 1.200 millones de dólares estadounidenses. “JCC comparte la visión de la gerencia de SolGold de que Cascabel posee el potencial para aportar un valor inmenso al suministro mundial de minerales”, dijo la empresa.
Sin embargo, más allá del mundo minero, Cascabel es motivo de controversia. Unas 300 personas tendrán que ser reubicadas para dar paso a la mina, mientras que expertos temen que el proyecto siga adelante en medio de una total falta de supervisión medioambiental.
Boom minero
Según datos de la Cámara de Minería de Ecuador, enviados a Dialogue Earth, entre enero y octubre del 2025, el sector minero registró exportaciones por 3.230 millones de dólares. Esto convierte a los materiales extraídos en la cuarta exportación más lucrativa del país (sin contar los productos petrolíferos), por detrás del camarón, el cacao y los plátanos.
Mirador (cobre) y Fruta del Norte (oro) son los otros dos grandes proyectos de minería en el país.
Arnal explica a Dialogue Earth que están realizando los estudios para obtener la licencia ambiental y avanzar a la fase de explotación: “Queremos demostrar que es posible la minería responsable minimizando los impactos ambientales y maximizando los beneficios sociales. Estimamos que la huella de nuestra infraestructura y las áreas afectadas no llega a 630 hectáreas”.
Pero la falta de información pública sobre el diseño de la mina y sus impactos ambientales no convence a defensores y organizaciones de conservación. “Este es un proyecto del que se sabe muy poco. Avanza en secretismo, pese a que se espera que tenga un impacto correspondiente a su tamaño”, explica José Cueva, vocero del Frente Nacional Antiminero (FNA), una ONG que apoya a comunidades amenazadas por actividades extractivas.
Las fechas de inicio previstas se han pospuesto en repetidas ocasiones. SolGold ha comunicado a Dialogue Earth que la explotación minera del yacimiento de Tandayama-América comenzará ahora tres años antes de lo previsto, en 2028. Se tratará de una explotación a cielo abierto, que permite obtener recursos antes, ya que no requiere la excavación de túneles subterráneos. La empresa añade que una mina subterránea de mayor envergadura comenzará la extracción en 2032.
La supervisión ambiental, debilitada
Los críticos temen que el proyecto siga adelante sin la debida supervisión medioambiental. El Ministerio del Ambiente de Ecuador se ha fusionado con el Ministerio de Energía, y el gobierno ha congelado las cuentas bancarias de algunas fundaciones y líderes medioambientales, entre ellos quienes protestaban contra la aprobación gubernamental de un proyecto minero.
En octubre de 2025, se publicó una normativa que clasifica los proyectos mineros como estratégicamente importantes desde el punto de vista económico y limita la capacidad de las comunidades y las ONG para oponerse a ellos.
En ese sentido, uno de los puntos que más preocupa a organizaciones ambientales es el destino final de los desechos. La fundación Yemanyá, dedicada a la conservación del agua, ha utilizado información de dominio público para calcular que la mina producirá un total de 2.000 millones de toneladas de relave durante los primeros 25 años, lo que equivale a que cada habitante de Ecuador genere 91 toneladas de estos desechos mineros.
Residuos mineros
Los residuos mineros son los materiales que quedan una vez extraídos los minerales del mineral. Contienen productos químicos utilizados en el procesamiento y elementos naturales, como el arsénico, que se vuelven tóxicos al entrar en contacto con el aire o el agua. “Es una mina enorme y van a sacar cantidades inimaginables de tierra mineralizada. Esa tierra tiene arsénico y metales pesados”, dice Carlos Zorrilla, director ejecutivo de la ONG Defensa y Conservación Ecológica de Intag, organización que lleva el nombre del valle de Intag, en Imbabura. Esta organización se ha opuesto a los proyectos mineros que suponen una amenaza medioambiental para la zona.
En septiembre de 2024, el consultor minero Steven H. Emerman elaboró un análisis por encargo del Rainforest Information Centre, una ONG que ha estado trabajando para garantizar la protección jurídica de la región de Intag. En él se concluye que “según los estándares de la industria, el plan de gestión de relaves no está lo suficientemente avanzado”. Según el autor, no se han realizado pruebas geotécnicas de muestras de relaves, análisis de los cimientos de los sitios propuestos para las instalaciones de almacenamiento de relaves ni de las aguas subterráneas o superficiales. Tampoco de las consecuencias de la falla de las presas.
Arnal aclaró que la empresa seguirá estándares nacionales e internacionales, pero aún no puede revelar su ubicación, ya que están en el proceso de diseño. Adelantó que será dentro de la concesión. Según el director de sostenibilidad, “la mina no genera impactos sobre los ríos, pero se realizará un análisis de riesgos en la cuenca del río Mira, lo cual es parte de sus estudios de impacto ambiental”.
Lo que sorprende a Eduardo Rebolledo, biólogo de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador en Esmeraldas, es que aún no existan estas evaluaciones. Cachaco y Paramba son ríos de aguas cristalinas, prístinos y fondos rocosos, que no han sido explorados y serán afectados, cuenta el investigador a Dialogue Earth. Además, cree importante analizar el impacto en Colombia, ya que la cuenca del río Mira es transnacional.
Los planes iniciales para construir un gasoducto de 150 km destinado a transportar concentrado de cobre hasta la ciudad de Esmeraldas, en la provincia vecina del mismo nombre, han quedado descartados por el momento. Sin embargo, Arnal afirma que esta posibilidad podría reconsiderarse: “Que en 20 años digamos que hay que construirlo, es otra cosa, pero para la fase de explotación no está contemplado”, explica. Ahora, se plantea que el material se transporte en camiones hasta el puerto de Esmeraldas. Para Zorrilla esto generará más emisiones de dióxido de carbono lo que entraría en conflicto con los esfuerzos de SolGold por presentar el proyecto como una mina con bajas emisiones de carbono.
Relocalizaciones comunitarias por Cascabel
Aunque el proyecto se ha enfrentado a otras denuncias relacionadas con perforaciones no autorizadas y la falta de consulta a la comunidad que se remontan a varios años atrás, hoy en día una cuestión potencialmente más complicada es la de los reasentamientos de la comunidad de Cascabel, que, según Arnal, afecta a unas 69 familias. Se espera que se les consulte en los próximos meses sobre el primer “reasentamiento involuntario consensuado” del país, tal y como lo calificó SolGold en respuesta a Dialogue Earth. Mientras tanto, la empresa afirma que ya ha adquirido alrededor del 50% de los terrenos que necesita dentro del área de concesión.
Dialogue Earth se puso en contacto con representantes del municipio y de la población, pero todos se negaron a hacer comentarios, alegando temor a represalias por parte de la empresa y a infringir la ley al oponerse a los proyectos mineros.
A pesar de estas dudas, el proyecto sigue avanzando hacia su fase de explotación. SolGold tiene previsto ampliar las carreteras e iniciar la construcción del túnel de acceso a Alpala a finales de este año.
Cascabel ha pasado de ser un proyecto a largo plazo a convertirse en una “supermina” en desarrollo que se expande rápidamente. Según Arnal, “Cascabel no es simplemente una mina que vaya a ser explotada únicamente por SolGold, es mucho más que eso: es un proyecto que tendrá un fuerte impacto en el bienestar social”. Puede que pasen años hasta que se determine si el proyecto está a la altura de una visión socialmente consciente, o si hacerse un hueco en la carrera por el cobre tiene prioridad sobre los impactos de Cascabel.
Fuente: https://dialogue.earth/es/negocios/ecuador-cada-vez-mas-cerca-auge-minero-impulsado-china-cascabel/

