Anthropic admite que el clima supondrá más costes para su negocio pero obvia el impacto que tiene su negocio en el cambio climático
El
26 de octubre, Anthropic, la empresa que desarrolla el asistente de
inteligencia artificial Claude, presentó ante la Comisión de Bolsa y
Valores de Estados Unidos (SEC) el documento con el que prepara su
salida a bolsa –que podría ser la mayor de la historia–. Entre las más
de 300 páginas del folleto hay una advertencia que resume una de las
contradicciones de la expansión de la inteligencia artificial: «Los
efectos físicos del cambio climático pueden aumentar nuestros costes
operativos con el tiempo».
Marco Dalla Stella
La
compañía explica que el aumento de las temperaturas puede elevar el
consumo de electricidad y agua necesario para refrigerar sus centros de
datos. También alerta de la escasez de agua en algunas regiones y de las
dificultades para conseguir energía suficiente para sus instalaciones.
Pero el documento reconoce también que parte de los centros de datos que
Anthropic planea utilizar dependerá de centrales de gas fósil
instaladas en sus propias instalaciones. Al hacerlo, olvida detallar el
impacto ambiental que estas van a tener.
La carrera de la IA necesita gas
«Algunas
de nuestras instalaciones de centros de datos planificadas dependen de
generación dedicada a gas natural en el propio emplazamiento», señala el
documento. La fórmula, conocida como behind-the-meter, consiste en
producir electricidad directamente en las instalaciones, sin depender
por completo de la red pública. Para las empresas tecnológicas, puede
ser una forma de sortear las demoras que supone conectar grandes centros
de datos a una red eléctrica cada vez más solicitada.
Sin embargo,
esa solución tiene consecuencias ambientales y económicas, ya que quemar
gas fósil genera emisiones de gases de efecto invernadero y
contaminantes atmosféricos. Además, Anthropic advierte de que la
creciente competencia por el combustible y la capacidad de los
gasoductos puede elevar los precios y retrasar sus proyectos.
En su
escrito, la empresa no identifica los lugares concretos donde se harán
estos centros de datos. Sin embargo, la prensa ha vinculado a Anthropic
con varios proyectos en Texas. Según Axios, uno de ellos, cerca de Waco,
contemplaría una central de gas de 1,6 gigavatios; otro se
desarrollaría en Rockdale, sobre los terrenos de una antigua fundición
de aluminio; y un tercero, todavía en negociación en Cedar Creek,
incluiría una central de 710 megavatios.
En Cedar Creek, la oposición
vecinal ya ha puesto el foco en los posibles efectos de la instalación.
El grupo local Lost Pines Watch ha pedido al regulador ambiental de
Texas que examine el permiso de emisiones de la central proyectada. La
preocupación también incluye la calidad del aire, el uso del agua y la
proximidad de viviendas, escuelas y guarderías.
En mayo, Anthropic
anunció un acuerdo para utilizar toda la capacidad de Colossus 1, el
superordenador construido por xAI, la empresa de inteligencia artificial
de Elon Musk, en Memphis, Tennessee. La instalación cuenta con más de
220.000 procesadores de Nvidia y una capacidad superior a los 300
megavatios. También la infraestructura de xAI ha estado en el centro de
una controversia ambiental por el uso de turbinas de gas para alimentar
sus centros de datos. Organizaciones de derechos civiles y grupos
ambientales han denunciado sus efectos sobre la calidad del aire en el
área de Memphis. La NAACP y Earthjustice también han llevado a la
empresa ante los tribunales por el funcionamiento de turbinas en
Southaven, en el vecino estado de Misisipi.
Todo esto está
reconocido en el documento de Anthropic, que advierte de que la
oposición local a los centros de datos está cada vez «más organizada y
coordinada».
La expansión prevista es considerable e incluye números
de una magnitud difícil de entender. Anthropic prevé tener gastos
futuros de entre 542.000 y 567.000 millones de dólares, más de cien
veces lo que la empresa ingresó en 2025. La compañía reconoce que en el
pasado «subestimó significativamente» sus necesidades de computación.
La
declaración ante la SEC aborda también la relación del negocio de
Anthropic con los varios riesgos ambientales. El aumento de las
temperaturas puede encarecer la refrigeración de los equipos, la escasez
de agua puede limitar el funcionamiento de algunas instalaciones, y las
nuevas normas ambientales pueden aumentar los costes o retrasar los
permisos.
La compañía afirma haber asumido compromisos para
mitigar algunos de esos efectos. Entre otras cosas, financiar mejoras de
la red eléctrica, reducir el consumo durante las horas punta y abordar
el impacto ambiental de sus proyectos. Al mismo tiempo, la empresa
reconoce que, si bien estas medidas pueden aliviar parte de la presión
sobre las comunidades y los consumidores, no equivalen, por sí solas, a
reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.
El documento
ofrece abundante información sobre cómo los riesgos climáticos y
ambientales pueden afectar a Anthropic. Al mismo tiempo, no incluye un
inventario de sus emisiones de gases de efecto invernadero, ni cifras
globales sobre el consumo de energía y agua atribuible a sus operaciones
y a la infraestructura que utiliza. Tampoco presenta objetivos
climáticos cuantificados que permitan evaluar cómo evolucionará su
huella ambiental a medida que aumente la capacidad de computación. Sin
esos datos, la sociedad civil tiene pocas herramientas para comparar el
impacto de la empresa a lo largo del tiempo o comprobar si sus
compromisos se traducen en reducciones efectivas.
Algunos inversores
ya lo han señalado. Lionella Pezza, directora de análisis de impacto de
la gestora Domini Impact Investments, dijo a Bloomberg que el escrito
presentado no contiene «información cuantitativa» sobre las emisiones,
el consumo de energía ni el uso de agua de Anthropic. A su juicio, los
riesgos se describen solo en términos generales, sin evaluar dónde se
concentran, cuál es su magnitud ni qué podrían suponer para los costes y
la continuidad del servicio.
La
omisión es relevante por la propia naturaleza de la empresa. Anthropic
está constituida como public benefit corporation, una figura que, según
su propia explicación, debe operar «de manera responsable y sostenible» y
obliga a su dirección a tener en cuenta a «quienes se ven materialmente
afectados por su conducta». Entre ellos, los que viven cerca de sus
centros de datos.
Fuente: https://climatica.coop/anthropic-claude-efectos-clima-planeta/ - Foto: Anthropic.
