El proyecto de un parque acuático aviva las tensiones en torno al turismo masivo en México
Mahahual, en el extremo sur del estado de Quintana Roo, en el sureste de México, cuenta con apenas 2.800 habitantes. Sin embargo, más de un millón de turistas acuden cada año a lo que las agencias de viajes promocionan como uno de los últimos paraísos vírgenes que quedan en el Caribe. Los residentes temen ahora que ese estatus de “virgen” esté en peligro. La compañía de cruceros Royal Caribbean ha revelado planes para desarrollar un enorme parque acuático en Mahahual, llamado Perfect Day México. Podría atraer a millones de visitantes más a la localidad.
Julian Reingold
Los corales de Mahahual son una parte fundamental de la segunda barrera de coral más grande del mundo, el Sistema Arrecifal Mesoamericano. El arrecife ya se ve amenazado por el aumento de las temperaturas y las oleadas de sargazo, así como por la presión de los visitantes. Según grupos ambientalistas, los planes para construir un parque acuático amenazan con destruir los manglares y verter aguas residuales.
“No les importa el medioambiente, solo los beneficios económicos para unos pocos actores”, afirma Guillermo D. Christy, consultor en tratamiento de aguas y presidente de SelvameMX, una ONG dedicada a la protección ambiental.
El modelo Cancún, cuestionado
Perfect Day México promete una inversión de casi mil millones de dólares y un impulso para la economía local gracias a los aproximadamente 15.000 visitantes de cruceros al día. Pero existe la preocupación de que simplemente replique un tipo de turismo denominado “modelo Cancún”, que da prioridad a un gran número de visitantes mediante la reducción de los precios. Perfect Day México se inspira en Coco Cay, en las Bahamas, otro club de playa con parque acuático propiedad de la empresa.
Cuando anunció los planes en 2024, Royal Caribbean prometió un “destino moderno y sostenible” y afirmó que “cuidaría del planeta [y] empoderaría a las comunidades”. Mara Lezama, gobernadora de Quintana Roo, declaró que “trabajaría en estrecha colaboración con la empresa para garantizar un destino sostenible que aporte prosperidad compartida a la región”.
Perfect Day renovaría el barrio Casitas de la ciudad y un muelle de cruceros ya existente. Los opositores locales argumentan que la ciudad se verá sobrecargada por el desarrollo y temen que afecte a zonas de importancia ecológica, como bosques y manglares.
La costa caribeña de México es conocida mundialmente por su turismo. Esto comenzó hace medio siglo, con la construcción de la ciudad de Cancún en la costa norte de Quintana Roo.
El desarrollo de Cancún se replicó a lo largo de la costa en las décadas siguientes: primero en Playa del Carmen y la isla de Cozumel, luego en Tulum y ahora en Mahahual. La mayoría de estos destinos están ahora conectados por el Tren Maya.
Este rápido desarrollo en expansión ha despertado críticas por considerar que el enfoque en los paquetes vacacionales “todo incluido” aporta pocos beneficios a algunas comunidades y contribuye al deterioro del medioambiente.
La propuesta de Mahahual está despertando preocupaciones similares. “El modelo Cancún fracasó y fue replicado a lo largo de la costa de Quintana Roo. Mahahual representa la última oportunidad de redención para un estado que genera vastos ingresos para la federación mexicana [gobierno central], pero a un costo excesivo sobre el medioambiente”, afirma Irma Morales Cruz, abogada de la ONG Defendiendo el Derecho a un Medio Ambiente Sano (DMAS).
La resistencia de los residentes
Mahahual ha crecido gracias al turismo. La mayoría de los residentes actuales emigraron allí desde otras partes de México, o desde lugares más lejanos, atraídos tanto por las oportunidades económicas como por la belleza del entorno. Pero muchos de los que llegaron en oleadas anteriores se oponen a este último proyecto, alegando que es ir demasiado lejos.
Una residente, que desea permanecer en el anonimato debido a las tensiones que genera este proyecto, contó a Dialogue Earth que pertenece a la primera generación de migrantes que llegaron a Mahahual a finales de los años noventa y principios de los 2000. Teme por la selva de manglares, donde viven tucanes y tapires, y afirma que podría verse amenazada por la llegada de tantos visitantes más.
La afluencia de nuevos residentes que requerirá el proyecto podría poner en peligro el tranquilo estilo de vida de Mahahual, que convive en gran medida con la naturaleza, afirma. Por no hablar de la sobrecarga que supondría para los servicios públicos existentes de la localidad.
“Perfect Day necesitará unos 2.500 trabajadores para poner en marcha el proyecto. A esta nueva oleada de migrantes que llega a Mahahual [no] le importará el mar ni la naturaleza, y pronto empezarán a quejarse de la falta de servicios públicos”, afirma.
Otro residente de Mahahual, Luis Fernando Amezcua, llegó al pueblo hace 16 años y trabaja como instructor de buceo y guía de excursiones ecológicas. Afirma que los planes que ha visto para Perfect Day no fomentarán una conexión con la cultura y el entorno locales, y no logran un equilibrio adecuado entre la sociedad, la naturaleza y la economía.
Amezcua teme especialmente el impacto sobre el océano y los manglares costeros. Afirma que el arrecife ya está sufriendo los efectos del turismo, el cambio climático y el sargazo. Apuesta por que la resistencia popular pueda impedir la apertura prevista del parque en 2027, a pesar de que los gobiernos municipal y estatal hayan modificado los planes de desarrollo urbano para dar cabida al proyecto.
Royal Caribbean se ha comprometido a conservar 45 hectáreas de manglares existentes y a proteger el Arrecife Mesoamericano. También promete “salvaguardar las especies nativas, incluyendo los sitios de anidación de tortugas marinas, construir una nueva planta de tratamiento de aguas residuales y una planta de tratamiento de residuos sólidos, lograr un 100% de energía verde para abastecer el sitio para 2040, restaurar algunas zonas impactadas y más”.
Beneficios cuestionados
Cruz afirma que, hasta la fecha, no se han materializado las medidas prometidas. La empresa se comprometió a llevar a cabo obras de infraestructura básica en un proyecto de viviendas cercano para apoyar a la comunidad. Según Cruz, esto no ha sucedido. Además, afirma que la solicitud para utilizar una parcela de selva tropical con el fin de construir el parque acuático se aprobó sin consulta pública.
Royal Caribbean afirma que los cambios en la política de planificación urbana son competencia del gobierno local. Un portavoz afirma que la empresa “actuó, y seguirá actuando, en estricta y plena conformidad con todas las leyes y normativas federales, estatales y locales aplicables en México. Cada paso de este proceso se ha llevado a cabo con la máxima transparencia y respetando el debido proceso legal”. La empresa también señaló que se han previsto una planta de residuos y una planta de tratamiento de aguas para apoyar a la comunidad.
Greenpeace México también se opone a los planes, argumentando que Perfect Day forma parte de un modelo de turismo extractivo que es insostenible a largo plazo.
“No podemos seguir permitiendo que un puñado de empresas se enriquezcan a costa de los ecosistemas y de las personas”, afirma Ornela Garelli, directora de campañas de Greenpeace, a Dialogue Earth.
En su propia evaluación de impacto ambiental, Royal Caribbean reconoce que el proyecto podría tener un impacto negativo. Sin embargo, afirma que este no será directo, ya que el desarrollo no provocaría una pérdida total del hábitat.
Greenpeace presentó su propio análisis, contrario al de la empresa, a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales de México (Semarnat). Afirma que la evaluación de Royal Caribbean “pasa por alto” el impacto acumulativo de las grandes estructuras sobre factores medioambientales, como la calidad del agua. Un portavoz afirma que la Semarnat está evaluando actualmente el estudio e insistió en que se adherirá “estrictamente” a los procedimientos reglamentarios.
Greenpeace ha expresado su preocupación por la reserva de la biosfera del Caribe Mexicano, situada a un paso al sureste del emplazamiento del proyecto. La reserva alberga especies endémicas, amenazadas y en peligro de extinción, como ocelotes y monos araña, así como tortugas blancas que anidan en estas playas.
“La evaluación de impacto ambiental de Royal Caribbean está desinformando a la comunidad sobre los verdaderos impactos de Perfect Day”, afirma Garelli. “Al mismo tiempo, la empresa ha reforzado su compromiso con actividades de impacto social para ganarse el apoyo de la gente, con gestos como la limpieza de sargazo de las playas y la construcción de carreteras”.
Royal Caribbean afirma que ha “planificado inversiones significativas y tangibles en la comunidad” y que sus “acciones en beneficio de la comunidad son una demostración de nuestra visión a largo plazo de ser un socio responsable y que aporta valor, independientemente de cualquier proyecto concreto”.
En una carta enviada a Greenpeace en marzo, el director ejecutivo de Royal Caribbean, Michael Bayley, reconoció las preocupaciones planteadas. Añadió que la empresa mantiene su compromiso de “proteger los ecosistemas y las comunidades que hacen del Caribe mexicano un lugar tan extraordinario”, y que se rige por una “planificación rigurosa y basada en evidencia”.
¿El futuro del turismo costero?
Juan Jacobo Schmitter es biólogo pesquero en Ecosur, un centro de investigación público con sede en Chetumal, la capital del estado de Quintana Roo. Afirma que la prometida construcción de una planta de tratamiento de aguas residuales podría beneficiar al medioambiente local.
Pero Schmitter también señala que los arrecifes y los manglares están sufriendo la proliferación de sargazo, que los cubren regularmente de vegetación en descomposición. Además, muchas de las especies de peces de la zona no se han recuperado de la sobrepesca del pasado. Las aguas residuales de los complejos turísticos y los protectores solares de los turistas que se bañan podrían suponer una presión adicional.
“Esto ya está ocurriendo en lugares como Playa del Carmen, y si a eso le sumamos la mayor presencia de embarcaciones y turistas que dañan el coral con sus patas de rana, el ecosistema se vuelve aún más vulnerable”, afirma Schmitter.
Roberto Herrera, experto en ecología acuática de Ecosur, explica a Dialogue Earth que los corales están al borde del colapso debido a los efectos combinados del cambio climático, la pesca ilegal y el sargazo.
“Nos gustaría tener un turismo de calidad: snorkel, buceo, pesca deportiva y excursiones por la selva”, afirma, “pero estamos atascados con el turismo de masas de los cruceros, que requieren una atracción como un parque acuático”.
Por ahora, muchos en Mahahual esperan que su tranquilo estilo de vida no se vea alterado por el aumento del turismo. Pero Amezcua, residente local, afirma que se está acabando el tiempo para proteger este entorno: “Si seguimos así, en menos de 20 años no quedará nada”.
Fuente: https://dialogue.earth/es/oceanos/proyecto-parque-acuatico-tensiones-turismo-mahahual-mexico/ - Imagen de portada: Mahahual, en Quintana Roo, México. Residentes y ONGs han expresado su preocupación por los planes de construir un parque acuático en esta localidad que ya atrae a más de un millón de turistas al año (Imagen: Rainer Lesniewski / Alamy)


