CHILE: Mantienen clausura de planta de celulosa 




PUERTO MONTT, (Tierramérica).- La Comisión Regional del Medio Ambiente chilena (COREMA) resolvió mantener paralizada la planta de celulosa Arauco Constitución en Valdivia, al sur del país, hasta que no se cumplan cuatro requisitos para evitar la contaminación del Santuario de la Naturaleza "Carlos Anwandter".

Esas exigencias son: una auditoría externa, monitoreo en línea, inhabilitación de un ducto que conectaba pozos de agua con el proceso productivo, y un plan de contingencia ante eventual superación de los parámetros autorizados de temperatura, acidez y grasa de su producción.

Trasladar la planta es "la única solución viable para que el santuario de la naturaleza se recupere y vuelvan los cisnes y las otras especies que han sido afectadas", dijo a Tierramérica el director ejecutivo de Greenpeace Chile, Gonzalo Villarino.

Del promedio histórico de seis mil ejemplares de cisnes de cuello negro (Cygnus malencoryphus) en el Santuario, sólo quedaban 942 en enero, según la Corporación Nacional Forestal.

------------------------------------------------------------------


 
Celulosa contamina Santuario de la Naturaleza
Región de Los Lagos - Chile (*)
Celulosa Arauco en Valdivia: El desastre ambiental en el Río Cruces, resultado del modelo forestal chileno

Lucio Cuenca Berger
Coordinador Nacional
Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales - OLCA

Lo que hoy se conoce como el conflicto entre la comunidad de Valdivia y la Planta Valdivia de Celulosa Arauco (Celco) tiene antecedentes históricos que es importante contextualizar brevemente.

Antecedentes del despegue y desarrollo del negocio forestal en Chile

El sector forestal chileno a partir de la segunda mitad de la década de los setenta (cuando la Dictadura de Pinochet impone el modelo económico neoliberal) tiene un sostenido crecimiento. La industria forestal se a transformado en la segunda fuente de divisas del país, pasando de una exportación de US$ 254.000 en 1980 a cerca de US$ 3.300 millones en el año 2004. Constituye el 3,5 del PIB y el 13% de las exportaciones de Chile 1.

En el caso de la Celulosa las exportaciones crecieron de U$ 320 millones en 1990 a alrededor de U$ 1.200 millones en el año 2004 representando un 36% del total de los exportaciones forestales.

Este explosivo crecimiento se explica principalmente por la privatización a bajo costo del patrimonio forestal e industrial publico en tiempos de dictadura y por los numerosos subsidios directos e indirectos otorgados por el Estado, lo que permitió aumentar las plantaciones de 200 mil has. existentes a fines de los años 70, a las 2,3 millones de has de Pino radiata y Eucaliptos en el 2004. Se calcula que al menos un millón de esas hectáreas de plantaciones fueron subsidiadas por el Estado con un aporte directo de U$ 250 millones hasta hoy.

El sector forestal chileno está dominado fundamentalmente por dos grandes empresas CMPC, holding ligado a la conservadora familia Matte y Empresas Arauco perteneciente al grupo económico de la familia Angellini. Ambas empresas son propietarias del 60% de las 2,3 millones de Has. de plantaciones y del 100% de las 3 millones de toneladas (2004) de producción de celulosa. Esta producción se distribuye en 4 plantas de Arauco y 3 de CMPC.

La Planta Valdivia de Celulosa Arauco es el inicio de una nueva expansión de la industria forestal en Chile, en proceso de construcción está la Planta Itata (hoy Nueva Aldea), de 900 mil toneladas anuales de la misma empresa. También está en la última etapa de evaluación ambiental una nueva planta de CMPC de 780 mil ton. junto a la actual celulosa del pacífico. En conjunto, estas tres nuevas fabricas van a sumar casí 1,6 millones de toneladas de celulosa a los 3 millones actuales, en menos de cinco años se aumentará la producción chilena de celulosa en más de el doble.

Este se a transformado en un modelo que el FMI y el Banco Mundial con el beneplácito de las transnacionales y, muchas veces los propios gobiernos locales, pretende imponer en todo el mundo, incluida América del Sur. Así, Chile aparece como un ejemplo a imitar. De ahí la importancia de analizar un caso concreto.

Origen del proyecto.

La planta Valdivia es un proyecto que se conoce en 1995, desde el momento de su anuncio, tanto en la Región como a nivel nacional, se transformó en un conflicto. Los cuestionamientos decían relación con la localización en una región eminentemente turística, agrícola, ganadera y lechera.

Pero la principal objeción se refería a la cercanía a un área protegida, el Santuario de la Naturaleza Carlos Anwandter, sitio protegido por la Convención RAMSAR y a cuyo cuidado ambiental el gobierno de Chile se ha comprometido. Esto porque los Residuos Industriales Líquidos (RILES) de la Planta, con un caudal de 950 lit/sg serían vertidos directamente al cauce del río Cruces, principal cuerpo hídrico del Santuario de la Naturaleza.

El proyecto original contemplaba una planta industrial para la obtención de 550 mil toneladas anuales de celulosa Kraft blanqueada de pino radiata y eucaliptos. El sistema de blanqueo seria el ECF (Elemental Chlorine Free o libre de cloro elemental), que usa Dióxido de Cloro. La vida útil del proyecto seria de más de 20 años con una inversión de US $ 1.045 millones.

El volumen de los impactos de acuerdo a los datos del Estudio de Impacto Ambiental (EIA) se aprecian en la información que entrega la propia empresa. En emisiones a la atmósfera se lanzarán al aire 2,4 ton/día de Material Particulado; 3,04 Ton/día de Dióxido de Azufre (SO2); 4,69 Ton/día de Óxidos de Nitrógeno (NOx) y 0,25 Ton/día de Compuestos de Azufre Reducido (TRS) responsables del olor característico del proceso de producción de celulosa. En descarga de Residuos Líquidos, 900 Litros/Seg. (RILES) y 250 lit/sg de Aguas de enfriamiento; en total, 1.145 Litros/Sg descargados al río Cruces. Adicionalmente, se generan 1450 m3/mes de lodos provenientes del tratamiento terciario de Riles y 40.100 m3 /año de otros residuos sólidos 2

Las promesas ambientales de la Planta de Celulosa

Frente a la fuerte oposición ciudadana la planta sostuvo que utilizaría la más moderna tecnología para producir celulosa blanqueada. Afirmaba que la tecnología utilizada resolvería los problemas de efluentes líquidos, residuos sólidos y gases; que el color del efluente no será perceptible; y sería una planta sin problemas de olores. En el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) de agosto de 1997 sostenía que “Las emisiones de TRS no serán detectables por el olfato humano en los lugares poblados aledaños al sitio del proyecto”. En el Diario Estrategia el Gerente de Ingeniería del proyecto, Mario Urrutia declaraba “el proyecto Valdivia usará la última y mejor tecnología ambientalmente disponible, lo que la convierte en una de las tres mejores plantas de celulosa del mundo” (1996).

Una decisión política por sobre las consideraciones ambientales y sociales

Pero, la evaluación técnico ambiental realizada por los diversos servicios públicos involucrados recomendaba no otorgarle resolución de calificación ambiental (RCA) favorable por no ser un proyecto sustentable. Pero, el proyecto se ha caracterizado por contar con un permanente lobby político empresarial y con la simpatía explicita de las más altas autoridades políticas de los últimos dos gobiernos de la Concertación. En su momento, el Presidente de la República, Eduardo Frei viajó a Valdivia a poner la primera piedra cuando el proyecto aún no era evaluado ambientalmente. Ratificaba la percepción ciudadana de que el gobierno era juez y parte.

El tema de la descarga de los residuos al Río Cruces se transformó en la piedra de tope. El gobierno y la empresa intentan una solución salomónica, se le entregaba el permiso ambiental bajo la condición de descargar sus RILES al mar. La única salida cercana al mar es la Bahía Maiquillahue, el pueblo de Mehuín, localidad de pescadores artesanales y comunidades mapuche costeras. Durante tres años (1996-1998) la empresa y el gobierno no logran entrar a esta zona costera debido a la resistencia de las organizaciones ciudadanas, ecologistas, indígenas, campesinas y particularmente de los habitantes de la localidad misma de Mehuín, que se movilizan incansablemente en defensa de sus derechos socio ambientales. Finalmente, en Octubre de 1998 el gobierno acuerda con la empresa que presentara una nueva alternativa de verter los residuos nuevamente en el Río Cruces, pero incorporando ahora mayor tecnología con tratamiento terciario.

Surgen de inmediato los malos olores, presagio de un desastre

El 30 de enero de 2004 inicia su funcionamiento la Planta Valdivia. No había transcurrido siquiera un mes del funcionamiento de la planta y los habitantes de las comunas cercanas alzan su voz ante los insoportables olores que provenían de la Planta de Celulosa: se trata de las comunidades asentadas en San José de la Mariquina por el Oeste (a 10 Km. de la planta), Lanco y Loncoche por el Norte (cerca de 30 Km.) y Valdivia por el sur (cerca de 60 Km.). Dependiendo de la dirección de los vientos se sentían agredidas por la fetidez del monstruo de Arauco.

Lo que comenzó como simples denuncias de la comunidad afectada, pronto se terminó en develar una serie de ilegalidades e irregularidades de la empresa. Con lentitud y tardanza las autoridades ambientales y sanitarias iniciaron acciones de fiscalización ante las reiteradas protestas ciudadanas. Las evidencias fueron tajantes. Se establecio que la empresa no tenía sistema de control, abatimiento y monitoreo de los gases. Que al tiempo que iniciar sus faenas en febrero del 2004 no contaba con recepción municipal de obras, no había efectuado el pago de patentes y ni tenia las autorizaciones sanitarias respectiva. Todo ello infringía de manera flagrante la resolución ambiental (RCA).

Como si fuera poco, además, la empresa es sorprendida utilizando ductos adicionales que descargan residuos industriales líquidos que no fueron incluidos en el EIA y, por tanto, no están evaluados ni autorizados.

Los hechos revelan la falta de seriedad de las promesas asumidas por la empresa. El Servicio de Salud sanciona con multa máxima las múltiples infracciones al Código Sanitario. La Comisión Regional del Medio Ambiente (COREMA) también cursa dos multas, por no cumplimiento de la RCA. Por otro lado, la Municipalidad de San José de la Mariquina, comuna donde está ubicada la planta, clausura las instalaciones por no tener recepción municipal de las obras, ni patente industrial que la habilite para funcionar.

El Santuario y los Cisnes ponen la alarma

Con una ciudadanía ya inquieta por la situación de malos olores, a fines de octubre de 2004 un grupo de científicos, medios de comunicación y algunos servicios públicos acuden al santuario a constatar las denuncias sobre comportamiento poco usual de los cisnes de cuello negro, desplazamiento a zonas no habituales, aparición de cisnes en la carretera desorientados, con problemas neurológicos y muy bajo peso.

Como en la Crónica de una muerte anunciada, el grupo que fiscaliza el santuario encuentra en los pajonales muchos cisnes muertos, otros en precarias condiciones de salud desnutridos, sin fuerzas para volar y, lo más grave, no se encuentra ningún nido como debía ser natural en esa época del año.

Todos los ojos y acusaciones tienen un solo nombre, Planta de Celulosa, antes de que cualquier estudio confirmara nada. El único hecho relevante ocurrido sobre el río Cruces en el último año que pudiera explicar tan drástico cambio en el ecosistema es la entrada en funcionamiento de la planta de celulosa Valdivia de Celulosa Arauco..

El Santuario de la Naturaleza: El desastre ambiental

Hasta antes del actual desastre ambiental, la especie de vegetación acuática predominante en el Santuario era el luchecillo (Egeria densa). Alimento de una variedad de especies, entre ellas el emblemático cisne de cuello negro (Cygnus Melancorypha), las taguas (Fulica rufifrons, Fulica leucoptera y Fulica armillata), las tagüitas (Gallinula melanops), los coipos (Myocastor coipus) y las carpas (Cyprinus carpio). El hoy desaparecido, cisne de cuello negro experimentó entre 1987 y 2003 un notable incremento pues el Santuario llegó a brindar refugio y abundante alimento a una población de aproximadamente 5000 a 6000 aves. Tan particular fue el equilibrio de este ecosistema que en él se mantenía la población de cisnes de cuello negro más reproductiva y estable del país y el mundo entero.

A meses del inicio de la entrada en operación de la Planta de Celulosa Valdivia, propiedad de CELCO, se comenzaría a hacer evidente que el Santuario de la Naturaleza Carlos Anwandter era víctima de uno de los desastres ecológicos más emblemáticos de la historia reciente del país. La señal más importante del desastre fue dada justamente por la muerte y migración masiva de las aves más características del Santuario: los cisnes de cuello negro. De un promedio de más de 5.000 individuos que existieron en el Santuario en el año 2003, según datos de la Universidad Austral de Chile (UACH), a marzo de 2005, sólo quedaban 160 y las muertes registradas alcanzaban a 350. Esta cifra excluye a los individuos que pueden haber muerto en las zonas de poca accesibilidad del santuario (80% del humedal), con lo que el total de muertes aumentaría al menos a 1000 ejemplares.

Irrumpe el Movimiento ciudadano, Acción por los Cisnes

El fenómeno causó indignación pública nacional y detonó la emergencia en la ciudad de Valdivia de un movimiento ciudadano sin precedentes que exigió explicaciones y medidas preventivas de un daño aún mayor. Las reacciones aisladas frente a los malos olores se transformaron en masivas manifestaciones exigiendo el cierre preventivo de la fabrica de celulosa. Nace Acción por los Cisnes, movimiento ciudadano que agrupa a miles de ciudadanos/as, jóvenes, niños/as y un sin numero de organizaciones sociales que se movilizan en búsqueda de parar el desastre ecológico y reparación los daños causados.

El desastre provocado por la celulosa se transforma en un conflicto nacional. A la masiva movilización de la provincia de Valdivia se suman expresiones de protesta en muchos lugares de Chile, en Santiago se forma una Coordinación de organizaciones de apoyo a la defensa del Santuario que juega un rol activo en la movilización y denuncia.

Ante la presión de la comunidad organizada, CONAMA encarga a la UACH, en noviembre de 2004, el “Estudio sobre origen y mortalidad y disminución poblacional de aves acuáticas en el Santuario de la naturaleza Carlos Anwandter en la Provincia de Valdivia”.

La salud de la población.

Se agrega una creciente preocupación de la ciudadanía por los efectos agudos, inmediatos y, también, a largo plazo en la salud de la población producto de la contaminación del aire.

En relación a los efectos agudos de la contaminación. El Dr. Rodrigo Riffo del Hospital Santa Elisa, de San José da La Mariquina identifica en un documento del 5 de abril de 2005 dentro de los “síntomas, síndromes y patologías que presentan pacientes expuestos a las emanaciones de la Planta Celulosa Valdivia”: a las cefaleas, nauseas, vómitos, faringitis, crisis de pánico, trastorno del sueño, anorexia y síndrome angustioso, entre otros. El medico expresa: “No hay duda de que las afecciones que tenían los pacientes eran por la contaminación, específicamente, por la inhalación de los fuertes olores emanados por la celulosa. Yo he visto irritaciones de las vías respiratorias, como faringitis irritativas, bronquitis crónicas, cefaleas y cuadros de síndrome vertiginoso, que eran producidos por la respiración de los tóxicos en el aire”. De cincuenta pacientes diarios que atendía entre el hospital y su consulta, 15 casos correspondían a esos diagnósticos (Diario La Nación, 08/07/05).

En relación a la posible presencia de agentes cancerígenos en las emanaciones de la celulosa, el Dr. Eduardo Israel explica que en el proceso de blanqueo de la celulosa con dióxido de cloro, se lanzan al aire dioxinas, furanos y fenoles policlorados, contenidos en los AOX (compuestos halogenados absorbibles), constituyendo el 1%. “Es un hecho comprobado de que todas las plantas de celulosa en el mundo emiten dioxinas al aire, al agua y a sus lodos de decantación, que son las tres formas de contaminación”. (Diario La Nación, 08/07/05)

Los AOX, que incluyen dioxinas y furanos 3, contaminantes altamente peligrosos para la salud, han aumentado significativamente en las aguas y sedimentos del Río Cruces y el Santuario desde que la Planta inició su operación.. Según los monitoreos de CELCO, los AOX en el Río Cruces, aguas arriba de la Planta, tuvieron un promedio de 2 ug/l durante el 2004. Aguas abajo dicho promedio fue de 30 ug/l, y de 20 ug/l a la entrada del Santuario. Es decir, aumentaron en el agua en hasta 15 veces durante el 2004 producto de los RILES de la Planta. Según el estudio de la Universidad Austral, los AOX en los sedimentos aumentaron de 10.85 ug/kg aguas arriba de la Planta a 232 ug/kg aguas abajo. Es decir, 23 veces.

Pero lo más preocupante es que la dioxina más tóxica de todas, la tetraclorodibenzodioxina (TCDD ó 2.3.7.8), se encontró en el nivel umbral de toxicidad según la OMS (0.02 pg/g) en una de las muestras de músculo de cisnes enviada por el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) a laboratorios especializados de Canadá. Considerando que el tejido analizado sólo contenía un 2,3% de grasa (la TCDD se acumula en tejido graso) y correspondía a un cisne desnutrido, este hallazgo enciende una alarma sobre la presencia de esta y otras dioxinas en el ecosistema. De estar presentes estos compuestos llegarán tarde o temprano a los seres humanos.

En Chile no existen normas que regulen el nivel de AOX y dioxinas, ni siquiera en el agua potable. Tampoco existen laboratorios certificados para medirlas.

Las actividades económicas y el empleo

Tanto la comunidad urbana de Valdivia como las comunidades campesinas, indígenas y ribereñas del Río Cruces manifiestan un daño considerable a sus actividades económicas producto de la contaminación de la Planta de Celulosa .

Un ejemplo es la comunidad de Tralcao que vive a orillas del Santuario a 30 Km aguas abajo de la Celulosa , su principal actividad es el cultivo de la tierra. La perdida de agua para riego, la incertidumbre por los impactos a la salud, la eventual contaminación del agua potable, el colapsó de una recién inaugurada iniciativa de agro turismo y el castigo del mercado que rechaza productos por la procedencia y su eventual contaminación, dejó a esta comunidad en una situación muy precaria y de mucha incertidumbre respecto a su futuro.

Otro ejemplo es Valdivia como ciudad turística, donde se ha sentido muy duramente y en el corto plazo los impactos de la contaminación de la celulosa.

Un estudio realizado por el Centro de Armadores de Valdivia sobre un análisis del desarrollo de la actividad del turismo fluvial como una de las principales actividades económicas del sector es muy revelador. El estudio muestra la caída de los flujos de pasajeros, de un promedio de aproximadamente 100.000 turistas transportados por año hasta el 2003, el 2004 baja a 66.400 y el 2005 llega tan solo a 38.000, esto representa una caída histórica. Además, el estudio constata que no sólo el Santuario del Río Cruces es el destino afectado, todas las rutas o destinos se han visto perjudicadas por la contaminación, pues lo que se sufrió un serio impacto es la “imagen de Valdivia”, que pasó de “Ciudad Saludable” a “Ciudad Contaminada”, de “ríos contaminados” 4.

Este sector emplea directamente a 250 personas, pero hay que considerar que esta es una actividad en una cadena donde hay tuor operadores, agencias, Hoteles, Restoranes etc. La conclusión final es categórica “Todo indica que la industria Forestal y la Planta de Celulosa, no son compatibles con la Actividad Turística propia de nuestra ciudad, Valdivia” 5.

“A la fecha, ni CELCO ni el gobierno han llevado a cabo una evaluación de los impactos económicos del desastre, o considerado medidas de compensación para las comunidades locales directamente afectadas. El tema ha sido dejado en manos de los tribunales, los que podrían llevar años para resolver todos los casos” 6.

La gran controversia entre la empresa y el gobierno por un lado y la comunidad por otro tiene que ver con los supuestos beneficios económicos que trae esta actividad industrial, particularmente lo que tiene relación con el impacto en el empleo. La planta genera 260 empleos directos y 1800 empleos indirectos (www.arauco.cl ). Sin embargo cuando la demanda de la comunidad es el cierre definitivo, los defensores de la celulosa llegan a decir que de esta actividad dependen 10.000 y hasta 15.000 empleos indirectos. Pero, la información sobre generación de empleos indirectos nunca se ha estudiado en forma independiente, tan solo se utiliza convenientemente como un chantaje.

CELCO Responsable

Las conclusiones del estudio de la UACH son categóricas: los cisnes migraron y murieron por falta de alimento e intoxicación y su causa principal fue la disminución abrupta de la disponibilidad de su alimento principal, el luchecillo, así como el aumento episódico de metales pesados como Hierro y Aluminio en los sedimentos del Santuario. El aumento del Hierro en la columna de agua causó la precipitación del metal en la superficie de las plantas, lo que interfirió en su proceso de fotosíntesis y finalmente causó su muerte. A través de la cadena alimentaría, el metal fue traspasado a los cisnes y contribuyó a su intoxicación pues en los órganos de individuos muertos se encontraron cantidades significativas del metal.

La trama de mentiras, engaños y las fuertes perdidas económicas durante el 2005 golpea internamente a uno de los Grupos económicos más grandes del país. El remesón obliga a dar señales de cambio más aparentes que efectivas. Se reemplaza al presidente del directorio de Celco por el señor Alberto Etchegaray, personalidad independiente ligada a la Democracia Cristiana, ex ministro del gobierno de Patricio Aylwin, persona que genera confianza dentro del empresariado y el gobierno.

CELCO ante el juicio del país

Todo lo expresado permite desenmascarar una trama de incumplimientos por parte de CELCO, dueña de la Planta de Celulosa Valdivia ha violado numerosas leyes y normas ambientales, sanitarias y municipales.

Estas infracciones ya le han valido más de 8 sanciones y multas del diversos servicios públicos. La infracción más relevante es por la CONSTRUCCIÓN DE UNA INDUSTRIA DISTINTA A LA AUTORIZADA POR LA COREMA EN OCTUBRE DE 1998.

La real capacidad de producción de la Planta aún no está clara. CELCO informó en diciembre de 2004 que ésta es de 658 mil toneladas/año. METSO -la empresa finlandesa que construyó la Planta- informa en su sitio web que tal capacidad es de 700 mil toneladas/año. MA&C Consultores -contratados por CONAMA- concluyeron que la Planta tiene una capacidad de 850 mil toneladas/año. Cualquiera sea la cifra verdadera, está demostrado que la Planta usó una capacidad de producción mayor a la autorizada lo que significó más desechos y más contaminación.

Ante la presión ciudadana y como una medida precautoria al desarrollo de un procedimiento administrativo de sanción a CELCO, en Enero del 2005, la Comisión Regional del Medio Ambiente (COREMA) de la Décima Región cierra durante un mes la Planta. Lo que llama la atención es que no se cierra por el desastre ambiental causado, sino en atención normas de procedimiento, y por lo tanto sin garantias que no continuará contaminando, a mediados de Febrero se le autoriza la reapertura.

Las empresas que se auto-cierran se auto-abren.

La empresa con nula credibilidad, ante la creciente presión nacional e internacional, sumada a la percepción ciudadana de que la autoridad ambiental del gobierno no cumple su rol, hacen que la Planta decida su auto-cierre a comienzos de Junio del 2005. Es una clara maniobra de presión al gobierno para que los apoye más explicita y públicamente. Se pone en marcha un complejo operativo para crear nuevas condiciones en la opinión pública para su pronta reapertura.

Durante dos meses asistimos a una operación comunicacional y de relaciones públicas nunca antes vista en Chile para validar un proyecto empresarial que incluye: Medios de Comunicación, lobby empresarial y político, desinformación a la comunidad, anuncios distractivos para dividir las fuerzas de la comunidad. Lo más sorprendente de esta gestión es la participación directa del Presidente de la Republica, Ricardo Lagos en Valdivia anunciando que la solución definitiva estaba llevando los desechos al mar.

A la semana siguiente de este espaldarazo, CELCO se auto-abrió, aunque sigue contaminando el ecosistema del Santuario, sigue la incertidumbre por las afecciones a la salud, sigue afectando las actividades de subsistencia de las comunidades, siguen las perdidas económicas para numerosas actividades como la pesca artesanal, turismo, etc.

Pero, también se mantiene el movimiento social luchando para terminar definitivamente con la contaminación y demandando una completa reparación ambiental. Siguen las acciones judiciales civiles y criminales, sigue la denuncia internacional ante la trasgresión de Convenios Internacionales y siguen otros movimientos que inspirados en la experiencia valdiviana están articulando sus propias luchas en distintos lugares de Chile y el mundo

De lo expuesto sintéticamente se pueden extraer algunas conclusiones de cómo opera el modelo forestal en Chile:

- Celco sigue mintiendo. Un botón de muestra es que el proyecto autorizado era de 550 mil toneladas/año y al momento de iniciar su operación se anuncia una planta de 700 mil toneladas/año y, más aún, MA&C Consultores -contratados por CONAMA- concluyeron que la Planta tiene una capacidad de 850 mil toneladas/año todo esto sin mediar modificación de la calificación ambiental.

- La única forma de legitimar política y socialmente proyectos de esta envergadura es sobre la base de la desinformación y haciendo ofertas engañosas respecto a los reales impactos ambientales y sociales de este tipo de mega proyectos.

- El poder de Empresas como Celco es tan grande, que actúan con total impunidad. Inician el funcionamiento de una inversión de más de US$ 1000 millones sin tener los permisos correspondientes y sin respetar los compromisos y normas ambientales. Saben que las multas y sanciones son tan irrisorias que las incorporan en los costos de operación. Por otro lado está el Estado que permite, facilita e incentiva la instalación de estas inversiones a sabiendas que no tiene capacidad técnica de fiscalización y menos voluntad política para poner reales límites a eventuales abusos.

- El conjunto de factores económicos y políticos que rodean a estos mega-proyectos nos indican que una vez instalados no es posible mitigar impactos ambientales y sociales que son consustanciales al negocio.

- Experiencias como éstas, demuestran que en Chile los grandes proyectos de inversión ponen en riesgo al ambiente, la salud de las personas y la sustentabilidad. Por su parte la población ya no confía en este tipo de inversiones, cuyos efectos se corroboran con el inicio de las operaciones de cada uno de ellos. La creciente oposición a estos proyectos se manifiesta en sucesivos conflictos ambientales que confrontan intereses económicos ambientalmente inescrupulosos y comunidades que no aceptan ser víctimas de nuevas injusticias ambientales.

- El sistema jurídico y la institucionalidad ambiental adolecen de serias deficiencias que facilitan la intervención de poderes económicos, presiones corporativas al margen de toda racionalidad técnica. Además, la interpretación que las autoridades administrativas y judiciales han ido consolidando de los mecanismos reguladores e instrumentos para evitar la contaminación se efectúa al margen de los principios inspiradores de la legislación ambiental, vale decir: el principio preventivo, de la participación ciudadana y del que contamina paga todos emanados de diversos tratados internacionales suscritos por Chile.

- El relativo éxito en cuanto detener y minimizar la contaminación del Santuario se debe principalmente a la constante presión y movilización de la ciudadanía organizada de Valdivia y del conjunto del país. Ha sido el movimiento social y ambiental el que a exigido una solución de fondo ideando tácticas y estrategias capaces de contrarrestar el poder y presión del dinero de la empresa y la complicidad de las autoridades políticas regionales y nacionales.


Referencia Bibliográficas, Documentos y textos consultados:

Acción por los Cisnes, Carta abierta a los profesionales, técnicos y funcionarios de la Comision Nacional del Medio Ambiente, CONAMA. 30 de mayo de 2005, Valdivia

Acción por los Cisnes, EL DESASTRE AMBIENTAL: La contaminación del Santuario de la Naturaleza Carlos Anwandter. En www.accionporloscisnes.org

Acción por los Cisnes, Historia de las infracciones de Celco a las leyes de Chile y su responsabilidad en el daño ambiental del santuario del Río Cruces, Mayo 2005

Cuenca B. Lucio. Algo huele mal en el sur de Chile en Fabricas de Celulosa, del monocultivo a la contaminación industrial WRM, Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales. Abril 2005.

EXTREME C.A. CONSULTORA “Informe del impacto de la contaminación del santuario de la naturaleza en el turismo fluvial de valdivia”. Agosto 2005

OCDE, CEPAL. Evaluación de Desempeño Ambiental - Chile. 2005.

RESOLUCIÓN EXENTA Nº279/98 del 30 de Octubre de 1998.. Califica favorablemente el Proyecto “Valdivia”, de Celulosa Arauco y Constitución S.A.Comisión Regional del Medio Ambiente, Décima Región de los Lagos Puerto Montt

Universidad Austral de Chile (2005) "Estudio sobre origen de mortalidades y disminución poblacional de aves acuáticas en el Santuario de la Naturaleza Carlos Anwandter, en la provincia de Valdivia". Abril 2005..

NOTAS:
1. OCDE, CEPAL. Evaluación de Desempeño Ambiental - Chile. 2005.
2. RESOLUCIÓN EXENTA Nº279/98 del 30 de Octubre de 1998.. Califica favorablemente el Proyecto “Valdivia”, de Celulosa Arauco y Constitución S.A
3. Estos compuestos se concentran en la grasa, se bioacumulan en la cadena alimentaria y afectan principalmente a niños y fetos. Sus efectos son diferidos en el tiempo. Son mutagénicos y potentes cancerígenos
4. “Informe del impacto de la contaminación del santuario de la naturaleza en el turismo fluvial de valdivia”. Agosto 2005
5. “Informe del impacto de la contaminación del santuario de la naturaleza en el turismo fluvial de valdivia”. Agosto 2005
6. Misión Internacional de Evaluación de WWF, ante la controversia del Santuario de la Naturaleza Carlos Anwandter y la planta de celulosa Valdivia de CELCO. INFORME DE OBSERVACIONES Y RECOMENDACIONES. Noviembre 2005


(*) Del libro "Entre el desierto verde y el país productivo. El modelo forestal en Uruguay y el Cono Sur", publicación conjunta de las organizaciones Uruguayas Redes- Amigos de la Tierra y la Casa Bertolt Brecht.
El libro contiene articulos de especialistas de Uruguay, Brasil, Chile. Su presentación se hizo en el Foro Social en Caracas.

Entradas populares de este blog

Vienen por nuestro litio con la excusa del auto eléctrico y la defensa del ambiente

El espejismo de "reciclar" plástico

Patagonia Argentina: Las represas en el Río Santa Cruz amenazan al Glaciar Perito Moreno