Las nuevas «bombas de carbono» de las grandes petroleras a la sombra de la guerra de Ucrania

Un proyecto de carbón, petróleo o gas fósil con un potencial de emisión de más de una gigatonelada de CO2 es una bomba de carbono. Hay 425 de ellos en todo el mundo. The Guardian acaba de hacer público el panorama mundial de las bombas de carbono de petróleo y gas (excluyendo el carbón). Más de un tercio de las bombas de carbono se están preparando actualmente y aún no han comenzado a extraerse. Los cuatro países con el mayor número de bombas de carbono son China, Estados Unidos, Rusia y Arabia Saudí.

 
Como plantea LINGO (Leave It in the Ground) Desactivarlas es esencial para cumplir los objetivos de temperatura del Acuerdo de París. El Movimiento Keep it in the Ground (KING) (Déjalo en el Suelo) crea resistencia a la extracción de combustibles fósiles y a las infraestructuras en todo el mundo. LINGO anima encontrar iniciativas afines en tu país y a unirse a sus esfuerzos. Según esta organización «la batalla comienza en nuestra imaginación».  Para ello propone atacar la exploración, impulsar la desinversión y Zonas Libres de Combustibles Fósiles, litigios sobre el clima  o la realización de murales.

La información del Guardian se hace eco de una reciente investigación dirigida por Kjell Kühne1, de la Universidad de Leeds (Reino Unido) y a su vez miembro de
publicada a su vez en la revista Energy Policy, en la que introducen ese concepto de bombas de carbono, entendidas como «proyectos capaces de bombear al menos 1.000 millones de toneladas de emisiones de CO2 a lo largo de su vida útil».
Mientras los científicos advierten que el uso de combustibles fósiles debe ser eliminado rápidamente para evitar resultados climáticos catastróficos, las grandes empresas fósiles no hacen más que avanzar en la búsqueda de más petróleo y gas. Algunas de las mayores corporaciones de combustibles fósiles del mundo, desde Exxon en Estados Unidos hasta Gazprom en Rusia y Aramco en Arabia Saudí están planeando o están operando actualmente casi 200 bombas de carbono, proyectos masivos de petróleo y gas que podrían desatar 646.000 millones de toneladas de emisiones de CO2 y condenar los esfuerzos para frenar el calentamiento planetario. Esas «bombas de carbono» que están en proceso de construcción o  ya han sido instaladas en todo el mundo (60%).

Mapa de bombas de carbono en el mundo (Kjell Kühneab)

Entre ellos, la investigación dirigida por Kjell Kühne identifica proyectos como «los nuevos pozos de perforación que están surgiendo en las tierras vírgenes canadienses como parte del vasto desarrollo de petróleo y gas de Montney Play, y los enormes campos de gas de North Field en Qatar», nombrados en el estudio como la mayor bomba de carbono nueva de petróleo y gas en el mundo.
«Según la investigación», continuaba el periódico, «Estados Unidos es la principal fuente de emisiones potenciales. Sus 22 bombas de carbono incluyen la perforación convencional y la fracturación hidráulica (fracking), y abarcan desde las aguas profundas del Golfo de México hasta las estribaciones del Front Range en Colorado y la cuenca del Pérmico. Juntas tienen el potencial de emitir 140.000 millones de toneladas de CO2, casi cuatro veces más de lo que emite el mundo entero cada año».
Greenpeace advirtió en respuesta al nuevo informe que «mientras los gobiernos vacilan y discuten, las empresas de combustibles fósiles avanzan a toda velocidad con proyectos de «bombas de carbono», acercándonos cada vez más a un punto de inflexión irreversible.»
La investigación de The Guardian se produce en un momento en el que la industria del petróleo y el gas está sometida a un creciente escrutinio por explotar la mortífera guerra de Rusia contra Ucrania para hacer subir los precios y obtener beneficios récord. Los gigantes de los combustibles fósiles también han estado presionando agresivamente para obtener nuevos oleoductos y otros proyectos de infraestructura que promoverían los intereses a largo plazo de las grandes petroleras
Como observó el periódico, el caos energético mundial derivado de la invasión rusa ha tenido el efecto de «incentivar aún más las apuestas por nuevos yacimientos e infraestructuras que durarían décadas».
«ExxonMobil tiene el mayor de estos planes de inversión para combatir el cambio climático, con 21 millones de dólares al día hasta 2030, seguida de Petrobras (15 millones), Chevron y ConocoPhillips (ambas con 12 millones) y Shell (8 millones)», informó The Guardian. «Liberar al mundo de las garras de los combustibles fósiles se hace mucho más difícil debido a los enormes subsidios que se otorgan a los combustibles, que los hacen mucho más baratos que su verdadero costo cuando se incluye el daño que causan, especialmente la contaminación del aire, que mata a 7 millones de personas al año.»
«El grupo de las principales economías del G20 se comprometió en 2009 a eliminar las subvenciones», añadió The Guardian, «pero se ha conseguido poco».

Gráfico de las bombas de carbono por compañía.

En Common Dreams Jake Johnson deduce que «las bombas de carbono de las grandes petroleras amenazan con poner en peligro las esperanzas que quedan de limitar el calentamiento planetario a 1,5ºC por encima de los niveles preindustriales para 2100, el objetivo del acuerdo climático de París».
Se hacía eco así del twit del escritor climático Andy Rowell:  «Los científicos del clima del mundo gritan ‘no más perforaciones’, pero las grandes petroleras, como Exxon y Shell, siguen perforando. Están destruyendo tu futuro. Lo están haciendo deliberadamente. Llevan décadas haciéndolo». (#ClimateEmergency #ClimateAction)
La Organización Meteorológica Mundial ha hecho público que ahora hay un 50% de posibilidades de que el planeta alcance temporalmente 1,5°C de calentamiento en al menos uno de los próximos cinco años. En 2015, se estimaba que la probabilidad de que eso ocurriera era aproximadamente cero.
Otro estudio publicado en marzo por científicos del Centro Tyndall para la Investigación del Cambio Climático, con sede en el Reino Unido, advertía de que los países ricos debían cortar por completo la producción de petróleo y gas antes de 2034 para que el mundo tuviera un 50% de posibilidades de mantener el calentamiento en 1,5ºC o menos para finales de siglo.
 
NOTAS:
1 junto a Kjell Kühneab, Nils Bartschc, Ryan Driskell Tate, Julia Higson, André Habet
Fuente: https://aplaneta.org/2022/05/12/las-nuevas-bombas-de-carbono-de-las-grandes-petroleras-a-la-sombra-de-la-guerra-de-ucrania/

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