Patagonia Argentina: Crónica del Chubutazo, cuando el "no a la mina" resonó en todo el país

 

"No fue no", el libro de Martín Ulacia, recopila voces de quienes vivieron las históricas jornadas de diciembre de 2021, cuando el gobierno provincial habilitó la megaminería y, con el pueblo en la calle, tuvo que retroceder. Testimonios de la feroz represión, la resistencia en las calles y del triunfo popular. El autor comparte las dos primeras páginas del libro.

Por Martín Ulacia

"Estaba en el Dique [Ameghino], yo vivo allá, trabajo allá, y me comunican que entraba una sesión que no tendría que haber sido, porque estaba pautada para el jueves. Les dije que estaba trabajando, que me vayan contando cómo iba. Al rato me dicen: “Amiga’, entró en el temario”. Me dicen eso, agarro mi coche y me voy a Rawson. Cuando estoy por la ciudad de Trelew, me dicen: “Amiga, se aprobó”. Aceleré. Cuando llego a la legislatura de Chubut, toda la gente estaba dispuesta fuera del edificio. Eran bastante pocos para los que deberíamos haber sido en ese momento, pero bueno, no lo esperábamos tampoco. Se estaba disponiendo el cerramiento de las cuatro esquinas para que no salgan los diputados, para que se revierta la situación, o para hacer algo.
Lo que no sabíamos es que había tanto despliegue policial, porque lo que es abajo, en el estacionamiento de la legislatura, donde estuvimos detenidas nosotras, estaba lleno de policías. Esto fue a las 20.30 aproximadamente. Ahí sale muchísima infantería y tres camionetas blindadas de la policía. Al momento que salen las tres camionetas, con diputados y con el vicegobernador Sastre, salen muchos de ellos, con bombas, con palos, con balas, y varios se dirigen hacia nosotras, que estábamos en la parte de arriba, donde están las plantas, es decir arriba del estacionamiento. A mí me intenta agarrar una policía, primero me zafo, después me agarra un policía varón del brazo, me reduce y grita: “¡Femenina, femenina!”. Vienen tres mujeres policías, se me ponen encima, una de ellas me pone las esposas.
Yo ya estaba reducida y esposada. Así y todo una de ellas me pega una piña en la cabeza y me dice: “No te movás, callate la boca, pendeja”. Le digo que no me estaba moviendo y que seguro era mayor que ella. Digo eso y me da dos rodillazos en la espalda. Cuando mis compañeros empiezan a quejarse de que nos estaban deteniendo, a mí y a Ailen Sánchez, que yo no la conocía hasta ese momento, nos meten adentro de la cochera, del estacionamiento. Ahí nos mantienen contra la pared, de pie. Veo que está lleno de policías. Lo primero que pensé fue: “Qué garrón que me detuvieron, mañana tengo que entregar boletines”.
Aparece el diputado [Roddy] Ingram, con otros diputados también, que todavía estaban ahí, que aún no se habían podido ir y seguro estaban esperando el okey para poder hacerlo. Ahí me volteo y le digo a Ingram: “Mirá quién está por acá… El hombre que acaba de vender el agua del pueblo, ¿Cuánta plata te pusieron encima?”. Dije lo que hubiese querido decirle mucha gente, ahí la policía me da vuelta la cara contra la pared para que no le hable más. Pero Ingram me respondió: “Aprendé un poco de leyes antes de hablarme”. Le respondí: “Desde los 17 años que participo de las asambleas, me informo y estudio leyes para responderle a tipos como vos, que en cinco minutos venden todo así como si nada”. Ahí me volvieron a dar vuelta la cara. Después de un rato, el único que sale en un auto privado es Ingram, con dos policías y dos guardaespaldas. Inclusive, en un momento, dijo: “Miren que yo puedo esperar, eh, no tengo apuro en irme. Y un policía le dijo: “No, no, mejor nos vamos ahora”.
Después de un rato llegaron dos integrantes de la Comisión contra la Impunidad y por la Justicia de Trelew. Dijeron que iban a colaborar con nosotras, nos preguntaron si nos habían lastimado. Llegaron dos abogados de la Defensa Pública, llegó mi cuñado que es abogado, llegó mi mamá. Cerca de la una de la mañana el forense ve los golpes, las marcas de las esposas. Ahí nos subieron al primer piso, y en un mismo papel hacen el acta de aprehensión y de liberación".
Así cuenta Romina Krebs, detenida durante dos horas en el estacionamiento de la Legislatura del Chubut, junto a Ailen Sánchez durante la noche en que los legisladores de esa provincia votaron a favor de la zonificación minera en esa provincia.
"No sabía si me habían pegado con una piedra o con una bala"
"En el momento de la salida yo me encontraba del lado de la cochera de la legislatura, en la calle Rivadavia, casi 9 de Julio. Ya sabíamos que estaban encendiendo las camionetas, estaban las luces encendidas. Y vemos que un grupo de policías, que estaban haciendo un cordón hacía un tiempo en la rampa de la cochera, corren y detienen a Romina y a otra chica, las tiran al suelo y las reducen. Yo había empezado a grabar, alrededor de las 21.29, cuando ya estaba saliendo Infantería. Se produce todo rápido, no se llega a ver la detención de Romina, porque había unas rejas y ya estaba todo oscuro. Sale un bloque de Infantería, yo camino hacia atrás, siempre sobre la calle Rivadavia. Yo no le estaba prestando atención a lo que grababa, no quería sacarle los ojos de encima a Romina. Salen las camionetas y veo que a Romina y a la otra chica las están bajando por la rampa. La estaban metiendo dentro de la legislatura.
Empiezo a gritar que la tenían a Romina. Me pareció muy loco que la estuvieran metiendo al edificio de la legislatura. Después de gritar, siento un impacto en la mandíbula del lado derecho, y en ese momento creí que me iba a desvanecer. No escuchaba nada, me di vuelta, de frente al edificio de Seros [la obra social de las y los trabajadores del estado provincial], buscando un lugar de resguardo y buscando a alguien conocido para decirle que me habían pegado en la cara. Yo no sabía con qué, no sabía si había sido un piedrazo o una bala. En ese momento reacciono, quedo detrás de un árbol, ya había apagado la cámara, cuando recibo el impacto apago la cámara, se ve que automáticamente lo hago. Me quedo un rato parada, sin entender qué me había pasado. Me toco la cara y tenía mucha sangre. Entonces salgo a avisar a alguien conocido, porque en ese momento no encontraba a nadie de la asamblea. Salgo hacia la esquina de la estación de servicio, y encuentro a una compañera, a Laura, y le digo re angustiada y casi llorando que a Romina la tenían adentro de la legislatura, que la habían detenido, que la habían tirado al suelo y seguramente la habían golpeado, y que la tenían adentro con otra chica, que no sabía decir quién era. Ella me dice “Estás sangrando…”
Pero para mí el tema era Romina. Salimos a buscar a otra gente, y yo decía esta versión, que a Romina la tenían adentro, me preguntaban si yo estaba segura. Y como yo les había dicho que estaba detenida, fueron a la Comisaría. Pero yo les decía que no estaba en la Comisaría, que estaba dentro de la legislatura, porque yo lo había visto. Pensé que capaz la habían sacado en una de esas camionetas, pero no. Me ven que estaba sangrando, me llevan al Hospital y me hacen las curaciones. Mientras, a Romi la seguían buscando y la gente comenzó a juntarse en la Comisaría porque la policía había dicho que supuestamente la tenían ahí. Pero Romina siempre estuvo detenida en la legislatura provincial".
El relato pertenece a la fotógrafa Eve Sureña.
A las 20.27 del miércoles 15 de diciembre de 2021, la legislatura del Chubut, en la capital Rawson, aprobó el proyecto 128/20 de “Desarrollo industrial minero metalífero sustentable de la provincia del Chubut”, más conocido como proyecto de zonificación minera".

*El libro fue publicado por Editorial Remitente Patagonia. El contacto para obtener el libro es nofueno.libro@gmail.com
Fuente: https://agenciatierraviva.com.ar/cronica-del-chubutazo-cuando-el-no-a-la-mina-resono-en-todo-el-pais/
 

Entradas populares de este blog

5 razones para entender y respetar a las babosas

Ola de calor en Kuwait supera los 70º C al sol y derrite autos

Venezuela: El Parque Nacional Canaima se ve afectado por actividad minera ilegal