miércoles, 15 de abril de 2009

El carbón vegetal (biochar) no detendrá el cambio climático




Una declaración internacional fue lanzada por 147 organizaciones de 44 países -entre ellas Ecologistas en Acción- oponiéndose a la creciente tendencia y apoyo político que se está dando al biochar. Los grupos firmantes de la declaración “se oponen decididamente a la inclusión de los suelos en el comercio de carbono y a mecanismos de compensación, incluyendo el Mecanismo de Desarrollo Limpio». Los grupos afirman además, que «La propuesta del biochar no toma en cuenta las verdaderas causas en las que radica el cambio climático» [1].
Desde pequeños campesinos, hasta organizaciones que trabajan por la protección de los bosques, redes ambientales internacionales y defensores de derechos humanos son quienes hacen esta advertencia. La Declaración continua abierta para que otras organizaciones se unan con su firma.
Esta declaración internacional «Biochar, una nueva amenaza para los pueblos, la tierra y los ecosistemas» ha sido lanzada coincidiendo con la reunión entre los delegados de la ONU y de los gobiernos en Bonn, para discutir un acuerdo post-2012 sobre el cambio climático. Una de las propuestas [2] que se está discutiendo en el marco de la Convención Marco de la ONU sobre el Cambio Climático (UNFCCC, siglas en inglés), es la posibilidad de que se concedan créditos de carbono para el uso de carbón vegetal como aditivo de suelos, con el argumento de que esto creará un ’sumidero de carbono’ permanente que contribuiría a reducir el calentamiento global, y a la recuperación de suelos degradados. También se está analizando la posibilidad general de incluir los suelos agrícolas en el mercado del carbono.
Los grupos de la sociedad civil hacen un llamamiento a la prudencia en torno al biochar en vista de la gran incertidumbre científica. Muchos comparten la preocupación de que esta tecnología podría tener como consecuencia la conversión de amplios territorios en nuevas plantaciones de monocultivos de árboles, repitiendo la serie de desastres provocados por los agrocombustibles. Destacan que incentivos financieros a gran escala para el biochar podrían resultar en la conversión de usos de la tierra a gran escala y en el desplazamiento forzado de personas.
Tom Kucharz de Ecologistas en Acción afirma que: «La inclusión del biochar y de los suelos agrícolas en los mercados haría de los suelos una mercancía que podría ser vendida para compensar la contaminación en otros lugares. Se pondría en peligro a los pequeños agricultores y a los pueblos indígenas que no pueden competir con gobiernos ni con grandes empresas y correrían el riesgo de ser desplazados de sus territorios si estos son literalmente vendidos bajo sus pies».

«La idea de que el carbón vegetal nos rescatará del calentamiento global es absurda. Algunos defensores de biochar hablan de cantidades de carbón vegetal que requerirían más de 500 millones de hectáreas de cultivos industriales de árboles y plantaciones. Ya sabemos que la agricultura industrial y las plantaciones de árboles son una importante causa del cambio climático, la pérdida de biodiversidad y del desplazamiento de poblaciones. Lo que tenemos que hacer es proteger los ecosistemas, y no plantar nuevos enormes monocultivos y luego quemarlos! Es una farsa».
Tom Kucharz añade que: «Apoyar el biochar a gran escala es prematuro y peligroso. Las afirmaciones de que el biochar se mantiene de forma permanente en los suelos y aumenta la fertilidad se basan en los suelos conocidos como Terra Preta, que se encuentran en la Amazonía y que fueron desarrollados por los pueblos indígenas mediante la aplicación de métodos agrícolas tradicionales. En esta práctica milenaria se utilizaron residuos orgánicos biodiversos y compost, así como carbón vegetal. El biochar moderno no es lo mismo. Algunas empresas están haciendo biochar a partir de residuos municipales y de neumáticos, otros promocionan el uso del biochar para lavar los gases de las chimeneas de carbón y utilizar su combinación como fertilizante. Algunos planifican utilizar hornos de microondas gigantes para carbonizar árboles – lo que justifican de manera absurda mediante la comparación con los suelos amazónicos ancestrales» [3].
[1] La declaración con las organizaciones firmantes se puede encontrar adjunto. Organizaciones que deseen adherirse a la declaración pueden contactar con: biochar_concerns@yahoo.co.uk
[2] Los gobiernos de Belice, Gambia, Ghana, Lesotho, Micronesia, Mozambique, Níger, Senegal, Suazilandia, Tanzania, Uganda, Zambia y Zimbabwe, han solicitado la inclusión del biochar en el Mecanismo de Desarrollo Limpio, es decir, en el comercio de carbono. La Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación también apoya esta petición.
[3] Para más información y referencias con respecto a biochar, consulte "Biochar para la Mitigación del Cambio Climático: ¿Realidad o Ficción» en www.salvalaselva.org/news.php?id=1222/news.php?id=1222

Fuente>: http://www.ecologistasenaccion.org/