miércoles, 1 de abril de 2009

La Patagonia, llave para la historia de la Antártida



By vandraca



Las partículas de materiales sedimentadas en las capas de hielo de la Antártida durante 80,000 años proceden, en su mayoría, de los glaciares de la Patagonia, un descubrimiento que termina con algunos misterios de la última edad de hielo.
En un artículo publicado por la revista científica británica "Nature Geoscience [1]", un equipo de investigadores de las universidades de Lille (Francia), Edimburgo y Stirling (Reino Unido) explican que han descubierto una relación entre los sedimentos antárticos y la extensión de los glaciares de Chile y Argentina.
Hasta ahora, se desconocía por qué había un abrupto descenso de las partículas sedimentadas en los hielos de la Antártida si no se habían producido cambios en la temperatura o en las precipitaciones que pudieran explicarlo.
Los científicos, tras reconstruir con radioisótopos la historia de los glaciares en Tierra de Fuego, descubrieron que comenzaron a contraerse de forma repentina hace 21,000 años, el mismo momento en el que las partículas de polvo de las capas de hielo de la Antártida descendieron súbitamente.
"La disminución del tamaño de los glaciares suramericanos hace 21,000 años fue un signo temprano del calentamiento que se produjo al final de la última edad de hielo", explicó a Efe el responsable de la investigación, David Sugden.
Las partículas encontradas en los sedimentos de lodo del Estrecho de Magallanes son muy parecidas a las que quedaron atrapadas en las capas de hielo de la Antártida y tienen la misma edad, lo que prueba que la Patagonia es el lugar de donde partieron esos materiales.
Esas partículas son muy finas, de menos de 5 micrómetros, y el viento puede transportarlas a lo largo de miles de kilómetros.
El equipo llegó a la siguiente conclusión: cuando los glaciares de la Patagonia eran más grandes, algunos de sus materiales se desplazaban desde ellos, a través de ríos, hasta llanuras inhóspitas donde el viento las recogía y transportaba hasta la Antártida.
Por contra, cuando se fundía parte de los hielos de la Tierra de Fuego, las partículas quedaban atrapadas en masas de agua del continente.
Así, tanto el flujo como la falta de movimiento de las partículas de la Patagonia constituyen una rica fuente de información, anteriormente desconocida, sobre el clima del pasado y sobre la actividad de los glaciares.
Según Sugden, los resultados de su investigación contribuirán a mejorar los modelos de circulación atmosférica existentes en la actualidad y aportan nuevas herramientas para la predicción de futuros cambios climáticos.
Vrag
FUENTE: 
EFE