Las inundaciones amenazan Brisbane y obligan a evacuar a miles de australianos




El nivel del río Brisbane continúa subiendo y en las próximas 48 horas dejará barrios enteros sumergidos en la capital de estado de Queensland, la tercera mayor ciudad de Australia, donde las inundaciones ya han dejado diez muertos y unos 90 desaparecidos.

Más de 40.000 casas y edificios están amenazados por "el peor desastre natural de nuestra historia", dijo la jefa del estado de Queensland, Anna Bligh.
Todos temen que el número de víctimas mortales aumente en breve y los equipos de rescate llegados al valle del río Lockyer -que se desbordó el lunes- "esperan encontrar cuerpos" cuando registren viviendas inundadas en Lowood, Grantham y Murphy's Creek.
Las autoridades australianas han instado este martes a miles de personas a abandonar las afueras de la tercera mayor ciudad del país, Brisbane, mientras otros improvisaban contenciones con sacos de arena y almacenaban comida anticipando las riadas y lluvias fuertes.
En Brisbane (dos millones de habitantes), las inundaciones podrían ser las peores desde el desastre de 1974, cuando 6.700 viviendas de la ciudad y la vecina Ipswich se vieron inundadas por más de 50 centímetros de agua. Entonces, murieron 14 personas.
Los vecinos se han lanzado a hacer compras masivas por el miedo a las riadas. Un día antes, los torrentes de agua devastaron ya la ciudad de Toowoomba, 126 kilómetros al oeste de Brisbane. Al menos diez personas (entre ellas, cinco niños) murieron durante la noche y la 'súper tormenta' arrasó con autos y peatones, inundando las calles de Toowoomba.

9.000 casas en peligro
"La situación se ha deteriorado obviamente", dijo el alcalde de Brisbane, Campbell Newman, en una rueda de prensa. "Hoy es muy considerable, mañana será mala, y el jueves va a ser devastadora para los vecinos y negocios afectados".
La policía ha dicho que unas 9.000 casas en Brisbane estarían inundadas para el jueves y que 30.000 propiedades sufrirán algún nivel de inundación. Asimismo, unas 80 localidades aledañas podrían resultar también afectadas.
Las calles de Brisbane estaban vacías el martes por la tarde. En la ciudad se ha suspendido parte del servicio de trenes y autobuses del transporte público, así como la circulación de ferrys. La policía ha bloqueado varias calles. Las autoridades consideran que la situación podría empeorar en los próximos días.
Los centros de evacuación han recibido familias en Brisbane y la vecina Ipswich, donde se espera que un tercio de la ciudad quede sumergido cuando el nivel de las aguas llegue a su punto máximo durante la noche. Unas 1.500 personas se albergaban en centros.

La situación va a empeorar
El meteorólogo Brett Harrison teme que fuertes lluvias aumenten considerablemente el caudal de los ríos. "Todo está cargado desde hace tiempo. No es necesaria mucha lluvia para que el nivel de agua aumente".
Se espera que el río Brisbane sobrepase la marca récord de los 5,45 metros registrada en las inundaciones de enero de 1974. "Tenemos que prepararnos para una experiencia horrorosa", señaló Bligh.
Los habitantes de Brisbane ponen ahora toda su esperanza en el dique de Wivenhoe, construido tras las riadas de los años 80 a lo largo del río. "El dique de Wivenhoe ha protegido a Brisbane de las inundaciones en las últimas semanas", destacó el alcalde Newman. Ahora, sin embargo, la represa está llena, agregó.
Cuatro represas, incluyendo Wivenhoe, han liberado grandes cantidades de agua, aumentando la crecida. Las aguas han sobrepasado otros 16 diques de Queensland.
La catástrofe ha causado hasta ahora daños por un valor de 4.900 millones de dólares estadounidenses y ha destruido millones de toneladas de fruta, cereales y algodón. Más de 20 ciudades han sufrido la devastación.
Además, decenas de minas de carbón están anegadas. Más o menos dos terceras parte de Queensland están afectadas por las inundaciones.
Las riadas han cubierto por momentos un área mayor a Francia y Alemania juntas y causaron unos 6.000 millones de dólares en daños, inundando 70 ciudades, algunas en dos ocasiones en las últimas semanas.

Fuente: El mundo


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Australia: las inundaciones arrastran sedimentos tóxicos hacia la Gran Barrera de Coral


Es la más cruel de las ironías que hace poco meses estuviésemos hablando de los estragos que la sequía estaba causando en Australia. La isla continente es una tierra de extremos. Durante las últimas semanas es el exceso de agua, tanta que el suelo no puede absorberla, el que está inundando ciudades enteras, obligando a los habitantes a moverse en barca por las calles, sorteando serpientes y cocodrilos, y está derramando todos los residuos que arrastra a su paso en uno de los lugares ecológicamente más valiosos del planeta: la Gran Barrera de Coral.

Como informa el Fondo Mundial para el Medio Ambiente (WWF), el torrente de agua está derramando sedimentos cargados de tóxicos pesticidas en la Gran Barrera de Coral, poniendo bajo serio riesgo el frágil ecosistema marino del organismo vivo más grande del planeta. Todo ese sedimento ha sido arrastrado por las inundaciones desde granjas y pueblos a lo largo de la costa de l estado de Queensland, que limita con el Mar de Coral y el Océano Pacífico.

Nick Heath, vocero de WWF en Australia, ha explicado a través de un comunicado que hoy en día las inundaciones son más grandes, más sucias y más peligrosas debido a la excesiva tala de árboles, el sobrepastoreo y la compactación del suelo. Como resultado, menos agua se infiltra profundamente en el suelo, aumentando el tamaño y la intensidad de la erosión de las inundaciones. Y el agua arrastrada por las escorrentías es un cóctel dañino.

La organización cita un informe del Gobierno de Australia, el cual señala que el flujo de sedimentos hacia la Gran Barrera de Coral ha aumentado entre cuatro y cinco veces en los últimos 150 años.

Al mismo tiempo, se ha elevado el nivel de nitrógeno y fósforo inorgánico en el ecosistema.

Vía | wwf.panda.org
Fotografía |
NASA