Aguará popé: el mapache solitario

También conocido como osito lavador y en el noreste del país como aguará popé, el mayuato forma parte de la familia de los mapaches y tiene características muy similares. Su nombre científico es Procyon cancrivorus, habita desde el sur de centroamérica y por todos los países de Suramérica hasta el centro de Argentina, excepto en Chile. La destrucción y fragmentación de sus hábitats, principalmente por el avance de la frontera agrícola y ganadera, lo convirtió en una especie vulnerable.

 
“El mayuato gusta de hábitats variados, como ser selvas, bosques, pastizales, arbustales, siempre y cuando haya cursos de agua cerca, pues busca su alimento en ellos. Suele alimentarse de cangrejos, pequeños peces, insectos, caracoles, ranas, aunque también incorpora a su dieta frutos y semillas. El nombre de osito lavador se lo ganó debido a que cuando logra cazar algún animalito habitante de los ríos o arroyos, se sienta con sus patas traseras y los golpea con sus patas delanteras dando la apariencia de que los está lavando”, explica a Catamarca/12 el biólogo Gonzalo Martínez.

Se trata de una especie de hábitos solitarios, que se encuentra más activa desde el atardecer hasta el amanecer, mientras que la mayor parte del día prefiere refugiarse. Es por esta razón que es difícil verlos. En este contexto, Martínez contó que pudo fotografiarlo sólo con cámara trampa.
“La característica más llamativa de esta especie es la huella que deja en la orilla de los ríos por donde pasa, puesto que sus pequeñas patas delanteras se asemejan a manos humanas. A simple vista, su cola frondosa con anillos y su “antifaz” son las particulares que permiten reconocerlo con facilidad”, cuenta el biólogo.
El mayuato parece ser una especie bastante común en el centro y este de Catamarca. Según los últimos estudios de la Sociedad Argentina para el Estudio de los Mamíferos (SAREM), en Argentina se cataloga como especie de preocupación menor. Sin embargo, debido a la destrucción y fragmentación de sus hábitats, principalmente por el avance de la frontera agrícola y ganadera, puede considerarse como especie vulnerable.
“Otro gran problema que se suele ver, al menos en Catamarca, es que mucha gente, principalmente baqueanos, van a la naturaleza con perros, los que suelen atacar a los animales silvestres, incluyendo al mayuato. Si bien este sabe defenderse muy bien, cuando el número de perros es mayor concluye pereciendo”, detalla Martínez.
En este contexto, el biólogo resalta que “Cosas como estas seguirán sucediendo siempre y cuando los organismos ambientales correspondientes no hagan controles, no eduquen y no creen áreas naturales protegidas”.

Fuente: pagina 12

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