Argentina: Sumate a la campaña #ChauHavanna

Argentina es el primer país en aprobar el trigo transgénico en el mundo e impulsará su cultivo masivo ni bien Brasil (primer importador de trigo argentino) lo apruebe también (puede suceder este 10 de junio). Mientras tanto, la empresa de biotecnología que lo desarrolló –Bioceres– anunció una alianza con Havanna para empezar a utilizar harina de este trigo transgénico en sus alfajores. El trigo transgénico resistente al glufosinato de amonio es peligroso para la salud, peligroso para la biodiversidad, y peligroso para el ambiente. No queremos trigo transgénico HB4 resistente al glufosinato de amonio, ni en alfajores Havanna, ni en ningún alimento ni campo argentino.

Hagamos ruido
Te invitamos a hacer ruido en las redes sociales de Havanna para hacerles saber que no queremos trigo transgénico en sus alfajores. Usemos nuestro poder como consumidores dejando de consumir en locales Havanna hasta que cambien de idea y compartamos esta campaña para que más personas se sumen.

Exigile al gobierno nacional que dé marcha atrás con la aprobación de este cultivo transgénico sumando tu adhesión aquí.
¿Por qué el trigo transgénico es una pésima idea?
    •    Porque aumentaría el uso de agrotóxicos aún más tóxicos que el glifosato.
    •    Porque habrá mayor riesgo a la contaminación genética a otros trigos.
    •    Porque consolida la relación entre el sector del agronegocio y el desarrollo de ciencia y técnica nacional.
    •    Porque aumenta la presión por la privatización de las semillas.
    •    Porque un nuevo veneno estará presente en nuestros alimentos.
    •    Porque no queremos consumir alimentos transgénicos.

Es hora de pensar un modelo de producción de alimentos sanos, seguros y soberanos que regenere la naturaleza. Es hora de la Agroecología.
La liberación comercial del trigo transgénico traerá graves consecuencias. La masificación del cultivo implicará una mayor exposición a agrotóxicos, principalmente al glufosinato de amonio, que crecerá en presencia en aire, aguas, suelos y alimentos.
Además existen muchas evidencias que demuestran el altísimo riesgo de contaminación genética hacia otros cultivos, tanto por el polen como por los granos mezclados en centros de acopio, industrias, etc.
Con respecto al problema de la sequía y la crisis climática, actual y futura, entendemos que la transgénesis es una falsa solución, que además intensifica las causas de la crisis. Las soluciones están en la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero por medio de la transformación radical de los sistemas agroalimentarios. Los sistemas alimentarios locales, campesinos y agroecológicos no sólo reducen las emisiones de gases, sino que son resilientes a las modificaciones del clima por ser diversos, por generar suelos vivos y sanos, y por no depender de combustibles fósiles.

Fuente: https://www.insostenible.net/
 

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