Indígenas aislados mas, no ignorados...





El 29 de mayo del 2008, Survival presentó las pruebas de un grupo de indígenas aislados que habitan el interior de la Amazonia brasileña, siendo este país, el hogar de más pueblos indígenas no contactados que ningún otro lugar del mundo. Estos pueblos se enfrentan fundamentalmente a dos amenazas, su falta de inmunidad contra las enfermedades occidentales, y la violencia de aquellos que buscan apropiarse de sus tierras: madereros, ganaderos, multinacionales petroleras y grupos alzados en armas, se disputan un territorio en búsqueda de riqueza y en detrimento de la vida de pueblos que han habitado y preservado por siglos estos territorios.
Se sabe muy poco de estos pueblos. Lo que sí sabemos es que desean permanecer sin contactar, y no por esto debemos ignorar su existencia, como se ha ignorado durante años a los nukak-maku, el último pueblo nómada de Colombia. Más de 20 años han pasado desde que fueron contactados en 1988 y desde entonces, no han dejado de padecer penurias, enfermedades y violencia. Hoy,  los nukak, son tristemente, el ejemplo más tangible de lo que pasaría con los pocos indígenas aislados que quedan, en caso de forzar un contacto.
Los awá del Brasil , los ayoreo del Paraguay,  o los indígenas aislados del Perú, entre otros, están huyendo de sus propias tierras. Son deliberadamente perseguidos y cazados y las selvas donde viven están siendo rápidamente destruidas. Los proyectos para construir enormes presas y carreteras, amenazan su supervivencia. Los pueblos indígenas aislados del Brasil, Perú y Paraguay deben ser protegidos, es vital  que el Estado proteja a los pueblos indígenas dentro de sus tierras ancestrales, de la misma manera que es urgente que ustedes informen sobre la violación constante a los derechos humanos de estos pueblos. 

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Los nukaks viven entre los ríos Guaviere e Inírida al sudeste de Colombia.
Son uno de los seis grupos que conforman los pueblos indígenas “makús”. Todos son cazadores-recolectores que viven en las cabeceras de los ríos del noroeste de cuenca amazónica brasileña.
Habitualmente los nukaks viven en pequeños grupos de entre nueve y treinta personas en el interior de la selva y lejos de los ríos.
Se desplazan constantemente, por lo que pasan sólo unos pocos días en un lugar concreto.
Al llevar una vida tan nómada, tienen pocas posesiones y todas pueden ser transportadas con facilidad.
Las casas de los nukaks suelen ser estructuras muy ligeras hechas con madera y hojas de palmera, lo suficiente para tener un techo bajo el que colgar una hamaca.
Cada familia tiene su propio fuego, que se usa no sólo para cocinar y proporcionar calor, sino también para quemar ciertas plantas que ahuyentan a los mosquitos.
Los makús comen pescado, carne de caza, tortugas, fruta, verduras, frutos secos, insectos y miel.
Los hombres cazan con cerbatanas en las que insertan dardos impregnados con curare, un veneno hecho de hasta cinco plantas diferentes.
Actúa ahora para ayudar a los nukaks
La campaña por los derechos de los nukaks ya ha dado muy buenos resultados. Tras una campaña encabezada por Survival y organizaciones indígenas locales, el Gobierno colombiano creó una reserva para los nukak en 1993, que amplió en 1997.
Lo que los nukaks quieren ahora es que se respeten las fronteras de su reserva y que puedan vivir en ella en paz.
Por favor, escribe al Gobierno colombiano para pedirle que inicie las negociaciones que aseguren que los nukak puedan regresar a su tierra.


Fotos: Nukak preparando dardos para la cerbatana.
© Gustavo Pollitis/Survival
Hombre nukak cazando con cerbatana.
© ICBF


Survival International
c/ Príncipe, 12, 3º A
28012 Madrid
España

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