Agrotóxicos.Encuentran más de 25.000 barrilles del pesticida DDT en el lecho marino frente a California

Se trata de un agrotóxico prohibido en 1972 y fue hallado por investigadores de la Universidad de California. Podría explicar la alta tasa de cáncer en leones marinos en el área   

Esta semana, un grupo de científicos compartió los resultados de una extensa misión enfocada en mapear el área, luego de que en 2011 un científico descubriera docenas de barriles industriales corroídos esparcidos a 19 kilómetros de la costa de Los Ángeles. Las pruebas posteriores mostraron que el sedimento en el interior contenía concentraciones excepcionalmente altas de DDT, siglas de dicloro-difenil-tricloroetano, un pesticida prohibido en la década de 1970, y otros desechos químicos. Pero no se sabía la magnitud, un dato clave para la vida marina, y para los humanos que consumen esa vida marina en la zona. Una década después, ese científico, David Valentine, profesor de biología y ciencias de la tierra en la Universidad de California, Santa Bárbara, llegó a una respuesta.
Eric Terrill, director del Laboratorio de Física Marina de la Institución de Oceanografía Scripps, lideró de la expedición. En una entrevista, comparó la búsqueda con la exploración espacial. En áreas donde esperaban encontrar, digamos, una sola luna, las imágenes del sonar insinuaban algo más en la línea de la Vía Láctea. "Fue difícil entender la densidad de los objetivos", dijo.
Los hallazgos fueron presentados a la delegación del Congreso de California en una sesión informativa el lunes y pueden ayudar a explicar la tasa extraordinariamente alta de cáncer en leones marinos adultos en el área, dijo el Dr. Valentine, quien se desempeñó como consultor en la misión reciente.

Un barril de DDT, un pesticida prohibido en 1972, en el lecho marino de la costa de California.

Algunos de los barriles pueden haber estado languideciendo durante 70 años, estimó el Valentine. Pero debido a que los tambores industriales de 3 pies por 2 pies ahora se están desintegrando, es posible que los desechos sean una amenaza mayor ahora que cuando los barriles fueron arrojados allí en los años 40, 50 y 60. Se trata de una virtual bomba de tiempo. "A medida que estos tambores pierdan potencialmente su función de contención, los materiales se abrirán camino hacia el medio ambiente y la red alimentaria", dijo el Dr. Terrill.
Si bien Valentine señaló que esto no debería afectar a las personas que nadan o practican surf en el área, porque el DDT no se disuelve en el agua, sí es posible que ya haya entrado en la cadena alimentaria, abriéndose camino hacia los peces y otras especies marinas.
La misión reciente involucró a 31 científicos e ingenieros de la Institución Scripps de Oceanografía, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica y sus socios. El mes pasado mapearon 36 000 acres de fondo marino escarpado entre la isla Catalina y Los Ángeles, un área más grande que la ciudad de San Francisco, e intentaron determinar cuántos barriles había debajo del agua. La misión se inspiró en un artículo científico que el Dr. Valentine publicó en 2019 y una investigación de L.A. Times publicada en octubre que amplió el artículo.

Embarcación submarina autónoma utilizada para mapear los barriles en el fondo marino el mes pasado.

Si bien hace tiempo se conoce que el lecho marino de la costa de California contiene restos de DDT, lo que sorprendió a los científicos fue la densidad y la ubicación de los barriles, que fueron descubiertos fuera de los vertederos previamente documentados.
"La carga corporal excepcionalmente alta de DDT en los principales depredadores que se alimentan en las aguas del sur de California se conoce desde hace algún tiempo", dijo Lihini Aluwihare, un oceanógrafo químico de Scripps que no formó parte de la misión, en un comunicado. En 2015, el Dr. Aluwihare publicó un estudio que encontró altas concentraciones de DDT en la grasa de los delfines mulares.“La extensión del vertedero ayuda a explicar algunas de estas observaciones anteriores”, dijo.
La senadora Feinstein dijo que planeaba pedirle al Departamento de Justicia que averiguara qué empresas arrojaron los barriles y que las responsabilice. Su oficina se negó a dar detalles sobre qué empresas serían investigadas. Montrose Chemical Corporation, en un momento el mayor fabricante de DDT del mundo, fue nombrada repetidamente en la sesión informativa. En 1990, el Departamento de Justicia presentó una demanda contra la empresa por descargar DDT en las aguas de California. Montrose acordó indemnizaciones de millones de dólares.
Valentine dijo que el equipo aún no podía recomendar un curso de acción para mitigar los riesgos que presentan los barriles. Estudiar el contenido y la toxicidad de los barriles es el siguiente paso, según Christopher Reddy, científico senior de la Institución Oceanográfica Woods Hole.
"Eso permitirá que otros estimen los impactos actuales y futuros en los seres humanos y la vida marina", dijo, para luego determinar la forma más segura de limitar los peligros que plantean "estas cápsulas químicas del tiempo".
Según la periodista Rossana Xia del diario Los Angeles Times, el DDT probablemente causó cáncer de mama en mujeres en los años cincuenta y sesenta, y luego a sus hijas, que habían estado expuestas en el útero. Asimismo, los investigadores han relacionado la exposición al DDT con la obesidad, malformaciones congénitas, reducción de la fertilidad y cáncer de testículo en hijos.

Un camión rocía DDT en 1945 para eliminar los mosquitos en Jones Beach en Long Island, Nueva York. (Keystone-France / Gamma-Keystone a través de Getty Images)

El DDT, Rachel Carson y las primeras luchas y triunfos del ecologismo contemporáneo
El DDT fue sintetizado por primera vez en 1874. En 1939, Paul Hermann Müller descubrió que podía matar insectos, un descubrimiento que le valió el Premio Nobel en 1948. Las actitudes hacia la -hasta ese momento- herramienta de uso frencuente en agricultura y la lucha contra la malaria cambiaron drásticamente después de la publicación en 1962 de La primavera silenciosa, de Rachel Carson.
Bióloga e investigadora destacada, Carson comenzó a estudiar los efectos de los pesticidas a fines de los años 1950s, alrededor de los efectos del DDT y otros plaguicidas en la vida marina y luego en otro tipo de fumigaciones terrestres. Era parte de un sector creciente de investigadores que empezaban a notar los efectos tóxicos del DDT, lo que incluyó denuncias en los principales diarios y disputas legales frente a las compañías y el propio gobierno.
En 1962 publicó La primavera silenciosa, convirtiéndose en un éxito de ventas, lo cual significó un golpe para la industria de pesticidas, que intentó por diferentes medios enfrentar las acusaciones. Al mismo tiempo, el libro dio impulso a la primera ola ecologista en los años 1960, que tomó las calles con fuerza. Como subproducto de las mismas, en 1970 se creó en Estados Unidos la Agencia de Protección Ambiental (EPA), que prohibiría dos años después, 1972, el DDT junto a otros siete plaguicidas mencionados por Carson en su libro.
La lucha contra el glifosato y el agronegocio en américa latina
Esta noticia no hace más que recordar la lucha del movimiento ambientalista contra el crimen ambiental constante que significa la fumigación de pueblos enteros con pesticidas como el Glifosato en todo latinoamérica y en particular en Argentina, donde su presencia ha sido documentada en ríos, agua potable e incluso en agua de lluvia.

Fuentes: New York Times, Los Angeles Times. Publicado en: https://www.laizquierdadiario.com/Encuentran-mas-de-25-000-barrilles-del-pesticida-DDT-en-el-lecho-marino-frente-a-California

 

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