¿Los argentinos, somos giles?





¿Los argentinos, somos giles?

"Argentinos, no seamos más giles, no dejemos que nos mientan y nos envenenen"
Cristina Fernández de Kirchner
Presidenta de la República Argentina

Ya en la década del ´30 la agrupación FORJA interpelaba a la sociedad argentina formulándole esta pregunta ante los despropósitos de la década infame. En estos tiempos, la presidenta de la Nación vuelve a utilizar la palabra “giles” para llamarnos la atención ante el veneno que desparraman algunos monopolios comunicacionales. Nosotros aprovechamos para señalar que este, que ciertamente es un veneno, no es el único que puede dañarnos.
Nos animamos a sumar tres grandes venenos más al señalado por nuestra presidenta: cianuro, glisfosato y uranio. Los tres constituyen hoy los botones de muestra (y solo los botones) de un sistema de desarrollo que nos destruye, saquea y enferma. Un sistema que utiliza nuestro territorio para satisfacer necesidades del mercado y que carga sobre las espaldas de las próximas generaciones las consecuencias de un consumo que sigue beneficiando, principalmente, a las elites. En la actualidad el gobierno rionegrino nos dice que desarrollar la provincia es ceder territorio para satisfacer las necesidades del mercado chino, destruyendo la biodiversidad, privatizando la vida con los organismos genéticamente modificados, entregando nuestras fuentes de agua, nuestra soberanía a Monsanto y rociando los campos con sus agrotóxicos. Por otro lado el gobierno nacional pareciera pretender que la idea de una patria justa, libre y soberana resulte compati ble y no entre en conflicto con el hecho de que estamos transformando en harina a nuestra cordillera y separando, en cócteles de cianuro -so pena del sacrificio de nuestras mejores reservas de agua dulce-, nuestros metales preciosos y estratégicos con el fin de que las corporaciones que especulan con el oro se los lleven gratuitamente (a diferencia de lo que sucede con la soja, en este oscuro rubro ni siquiera puede hablarse de “hacer caja”) . A su vez ambos gobiernos, el nacional y el provincial, aseguran que para que estos objetivos se cumplan se necesita energía, y se necesita rápido. No queda otra, según ellos, que echar mano a la industria nuclear: necesitamos centrales nucleares, plantas de enriquecimiento de uranio, minas de uranio y submarinos nucleares.
La semana que viene la presidenta reinaugurará la planta de enriquecimiento de uranio en Pilcaniyeu, a pesar de la oposición de los pobladores. Ya hay voces oficiales que se ocupan de ir preparando el terreno, machacando con el trillado discurso del avance tecnológico de la mano de la soberanía, sin embargo debemos señalar que no toda aventura tecnológica constituye un avance per se. Se liga a la energía nuclear con la soberanía como si la única manera de ser soberanos fuera repetir lo demostradamente negativo del Norte. La vida media de los residuos provenientes de las centrales nucleares es del orden de los miles de millones de años, el mundo aun no tiene resuelto el problema de su almacenamiento (y pareciera díficil que nuestra especie pudiera garantizar este menester en semejante lapso), estos argumentos vuelven completamente inaceptable y éticamente reprochable la opción nuclear, en materia de generación de energía (no así en materia de medicina nuclear, diferenciemos bien y no caigamos en la trampa de quienes se proponen ridiculizar este planteo).
El discurso oficial, que en reiteradas oportunidades se jacta de diferenciar las políticas que impulsa respecto de las de un rebaño internacional, en este aspeto hace agua y entra en contradicción. A fin de cuentas Argentina sigue pretendiendo salir a flote en base a liquidar su patrimonio natural y a despilfarrar e inviabilizar sus opciones a futuro. Esto no solo se refleja en el caso de la soja, cual paradigma dantesco de exportación de suelos, sino que tiene su correlato en el mal manejo de nuestros recursos marítimos o en las políticas de entrega de recursos estratégicos como los hidrocarburos, entre otros. Así, más allá de la retórica, el desarrollo termina siendo una burda imitación de lo que hace el imperio, o aun todavía peor: un contrapunto necesario para poder sostenerlo. En los últimos siglos la destrucción del planeta se escondió bajo el eufemismo de un “desarrollo”, orientado siempre a competir en los mercados y maximizar la rentabilidad, soslayando el problema de la redistribución ante un panorama de recursos finitos y de escasez. Si el primer mundo se ha tirado al precipicio hay que seguirlo. Si el primer mundo lo hizo, seguro que está bien. Tirarse al precipicio, ¿no es de giles?¿Los argentinos, somos giles?
Asociación Ecologista Piuké
Bariloche

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LLAMADO DE ATENCIÓN,
RELANZAMIENTO DEL PLAN NUCLEAR ARGENTINO ¡ ENRIQUECIMIENTO DE URANIO EN PILCANIYEU!

La Asociación LIHUE, ante los anuncios del Gobierno Nacional de reactivar la Planta de Enriquecimiento de uranio por difusión gaseosa, en Pilcaniyeu, hace un llamado de atención a los rionegrinos y a las autoridades de la Provincia y de la Nación , sobre el riesgo que esta planta significa para la salud de los pobladores de la zona y Pichileufu abajo


La CNEA no ha hecho público , si es que lo tiene, el Estudio de Impacto Ambiental que dicha actividad conlleva. Recordamos que la presentación del mismo es obligatorio y conforme el Art. 11 de la Ley Nacional 24804/97; todo emplazamiento de una instalación nuclear relevante deberá contar con la autorización de la Autoridad Regulatoria Nuclear y de la Provincia donde se ubica la instalación.

Lamentablemente, los integrantes de la ARN (Autoridad Regulatoria Nuclear) proceden de la CNEA , con lo cual queda desvirtuada su independencia y crebilidad. .Resta solamente confiar en la Autoridad Provincial. CODEMA tiene la obligación de pedir el EIA (Estudio de Impacto Ambiental) y por ende la aprobación de sus habitantes.

La CNEA es conocida en ocultar o minimizar los riesgos para la salud y deliberadamente no se hacen estudios de enfermedades, menos aun aquellas relacionadas con actividades de alto riesgo a la salud individual y colectiva como es la nuclear.. La consigna de la CNEA e INVAP fué , es y será Si alguien está afectado, que no se sepa.¨

Recodamos que esta planta en su primeros ensayos, (1982) ya reclamó la muerte de un operario por quemaduras radiactivas y varios otros contaminados. Ya ha dejado las aguas y la vegetación del río Pichileufu contaminadas con uranio y otros metales pesados,

Los pobladores de Pilcaniyeu denunciaron alto índice de cáncer en Pilcaniyeu Con la reactividad de esta planta se pone en riesgo no solamente la salud, la vida de la gente , sino también el caudal del río Pichileufu, fuente principal de agua de los pobladores y la principal activad de nuestra región que es el turismo .

Quien asegura que no habran accidentes en nuestras rutas con los transportes de materiales peligrosos?

La Planta piloto para enriquecimiento de uranio fue inaugurada durante la gestión del almirante Carlos Castro Madero , al frente de la Comisión Nacional de Energía Nuclear. La Planta de Pilcaniyeu es un emblema de la dictadura militar. La presidente debe saber que viene a reinaugurar una obra de los militares. El plan nuclear no era para planes pacíficos.

La ciudadanía se pregunta ¿ De donde provendrán los fondos para el financiamiento de este Plan Nuclear? .

Por todo lo expuesto y mucho más manifestamos nuestro total rechazo y la no puesta en marcha de la reactivación de la Planta de Enriquecimiento de Uranio de la CNEA en Pilcaniyeu, a 40 Km. de Bariloche.

Una vez mas decimos , NO A LA ACTIVIDAD NUCLEAR EN LA PATAGONIA

Asociación LIHUE

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