jueves, 26 de noviembre de 2015

EEUU: Llega a la mesa el primer animal transgénico

En medio de una polémica EE.UU autorizó la producción de un salmón con su genética modificada para que crezca más.

La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) autorizó a una empresa de Massachusetts para que comience a producir para consumo humano un salmón modificado genéticamente a fin de que rinda más. El “AquAdvantage”, como se conoce a la nueva variedad de ingeniería, constituye el primer caso de un producto animal transgénico que llegaría a la mesa de los consumidores.
La decisión a la que arribó la FDA tras evaluar el producto durante 19 años se conoció el jueves en medio de una fuerte polémica en ese país. Y es que si bien la Agencia asegura que el salmón desarrollado por la empresa AquaBounty es seguro y nutritiivo, diversas organizaciones ambientalistas destacan el hecho de que no se dispone de información suficiente sobre los efectos de su consumo a largo plazo y advierten por los riesgos que supondría para el ambiente la cruza accidental de estos peces con otros que viven en el mar.
Pero no menos polémica ha generado el reclamo de agrupaciones de consumidores para que el salmón modificado genéticamente tenga un etiquetado especial y se lo identifique como producto transgénico, una petición que no prosperó porque la FDA asegura que no existen diferencias biológicas relevantes entre los transgénicos y los naturales, y tampoco hay una ley que lo exija así.

Más por menos
El primer animal transgénico apto para consumo humano comenzó a ser diseñado en la década del 90 con el propósito de reducir costos y aumentar su productividad. Esa es precisamente la principal ventaja del “AquAdvantage”, un salmón que crece el doble de rápido que su especie más cercana, el Salmón del Atlántico, pero consumiendo un 25% menos de alimento. De acuerdo con la información de la firma AquaBounty, el tránsgenico alcanza el tamaño mínimo requerido por el mercado en 18 meses, es decir un año antes que el natural.
Para lograr ese resultado, el salmón AquaAdvantage, que parte de un Salmón Americano, tiene incorporado un gen del salmón Chinook del Pacífico que le permite producir una mayor cantidad de hormona de crecimiento gracias a otro gen del Pez Anguila (Zoarces americanus) que contribuye a mantener esa función activa durante todo el año.
Como condición para aprobar la producción de estos salmones transgénicos, la agencia gubernamental norteamericana le exigió a Aquabounty que sus peces sean criados en instalaciones terrestres (que estarían en Panamá y Canadá) en vez de en jaulas oceánicas a fin de evitar el riesgo de que escapen a aguas abiertas; pero además que sólo se produzcan hembras estériles.
Aunque un encuesta realizada este año por el centro Pew Reserch muestra que un 57% de la población adulta norteamericana desaprueba los alimentos transgénicos, la medida que acaba de adoptar ese país podría tener un fuerte efecto más allá de sus fronteras. Y es que otros gobiernos estaban a la espera de que se estableciera un precedente para avanzar en proyectos de desarrollo de otras especies transgénicas, como cerdos, vacas y pollos.
Por lo pronto no hay certezas de en qué momento los salmones genéticamente modificados de AquaBounty se comenzarían a comercializar. Sucede que si bien la firma había dicho en 2010 que, en caso de ser aprobado, su producto podría estar a la venta en el término de dos años, existe una fuerte oposición por parte de algunas cadenas de supermercados a comercializarlo que podría retrasar su llegada al mercado.
Frente a las críticas, la empresa Aquabounty lanzó una campaña para asegurar que sus salmones transgénicos, lejos de perjudicar el medio ambiente, ayudarían a reducir la presión que sufren las poblaciones naturales de salmones, reduciendo así el impacto ambiental que tiene actualmente la captura desmedida de este pez...