sábado, 21 de noviembre de 2015

España: Bosques autóctonos VS pinares



En el balance de la campaña de incendios, la organización analiza las causas de los GIF. En este 2015 se ha reducido un 23 por ciento la media de superficie quemada de la última década, pero advierte de que el número de incendios sigue siendo "altísimo", cercano a 10.000 fuegos, en los que han ardido casi 73.000 hectáreas.

Ecologistas en Acción ha abogado por intervenir en los pinares que han sido repoblados y por tratar de preservar los verdaderos bosques para tratar de reducir los grandes incendios forestales (GIF), que son responsables de la mayor superficie forestal arrasada y de los mayores daños. En el balance de la campaña de incendios, la organización analiza las causas de los GIF. En este 2015 se ha reducido un 23 por ciento la media de superficie quemada de la última década, pero advierte de que el número de incendios sigue siendo "altísimo", cercano a 10.000 fuegos, en los que han ardido casi 73.000 hectáreas. Además, la organización ha subrayado que en 14 grandes incendios se ha quemado el 55 por ciento de toda la superficie afectada. De este modo, ha lamentado que este es un hecho que sigue siendo habitual en la última década, en la que tienen un "protagonismo muy significativo" por su contribución a la superficie quemada, por los daños ambientales y por los riesgos para la población, además de por el "ingente" gasto de su atención y peligro para quienes tratan de combatirlos. La ONG considera que en esta cuestión hay algo de lo que "apenas nadie se ha preocupado de hacer hasta la fecha", que ha sido estudiar 60 grandes incendios para obtener un perfil del tipo de monte o masa forestal más susceptible de estas catástrofes. En concreto, Ecologistas en Acción ha concluido que un 80 por ciento de los grandes incendios forestales se producen con mayor asiduidad en espacios forestales artificiales o degradados, bien sean derivados de repoblaciones o cultivos forestales (40%) o bien sean matorrales (40%). Asimismo, las especies "dominantes" que arden en los GIF son un 60 por ciento de pinos, seguidos por un 20 por ciento de distintas especies de matorral, como brezos, retamas o jaras. En concreto, los pinares se producen más grandes incendios a pesar de que en ellos hay más actuaciones de limpieza o de cortafuegos. Mientras, en el monte bajo suelen generarse los incendios por la acción humana a través del uso del fuego con fines ganaderos o agrícolas. Por el contrario, los montes que resultan menos afectados por los grandes incendios forestales son, en un 12 por ciento de los casos, aquellos que disponen de verdaderos bosques naturales bien conservados y poco intervenidos, principalmente los poblados por especies de quercíneas (encinas, robles o alcornoques). En esa tipología, la intervención dirigida a la prevención está mucho más limitada o desaconsejada, por la menor vulnerabilidad de estas masas al fuego, sobre todo por los condicionantes derivados d e la protección ambiental. Por zonas, los grandes incendios se producen con mayor frecuencia en el noroeste y centro de la Península y las zonas menos afectadas son los Montes de Toledo, Sierra Morena y buena parte de las cordilleras cantábrica y pirenaica, y se corresponden con grandes extensiones de monte mediterráneo y atlántico dominado por quercíneas u otras frondosas. Para Ecologistas en Acción, la buena conservación y protección de los bosques naturales es "sinónimo de freno a los grandes incendios forestales". Respecto al por qué se queman más los montes más intervenidos, la organización ve una suma de factores coadyudantes, en los que destaca la amplia superficie que ocupan estas masas, su carácter pirófilo y los conflictos sociales que generan. Finalmente, plantea un conjunto de siete medidas para prevenir el fuego, entre los que figuran las actuaciones de limpieza no indiscriminadas; la mayor focalización en las zonas de pinar de repoblación y de monte bajo o la reducción de estas superficies en favor de bosques autóctonos de quercíneas y frondosas. ep