martes, 3 de mayo de 2016

TTIP, riesgos para la seguridad de los consumidores, el clima y el medio ambiente

Ninguno de los capítulos que hemos visto hacen referencia a la regla de Excepciones Generales.

Greenpeace Holanda publicará un conjunto de documentos sobre las negociaciones del TTIP (Tratado Transatlántico de Comercio e Inversiones, por sus siglas en inglés), con el objetivo de proporcionar la transparencia necesaria y desencadenar un debate informado sobre un tratado que amenaza con tener importantes repercusiones para el medio ambiente y la vida de casi mil millones de ciudadanos de la UE y de Estados Unidos. Esta es la primera vez que el público tendrá la oportunidad de comparar las posiciones de la UE y los Estados Unidos sobre esta negociación.  
 
“Es hora de sacar a la luz el contenido de estas negociaciones. Los éxitos, progresos y conquistas en el terreno ambiental ganadas tras duras y largas batallas se están desmantelando a puerta cerrada. Estos documentos revelan que la sociedad civil tenía razón en su preocupación por el TTIP. Debemos detener las negociaciones e iniciar el debate”, ha declarado Miguel Ángel Soto, portavoz de Greenpeace España. “La versión completa y más reciente del texto del tratado debe ser publicada de una vez, para que los ciudadanos y los representantes democráticamente elegidos tengan la oportunidad de entender lo que se está proponiendo hacer en su nombre.” Desde el punto de vista de la protección del medio ambiente y de los consumidores hay cuatro aspectos que son motivo de gran preocupación: - Las políticas de protección ambiental parecen haber sido eliminadas Ninguno de los capítulos que hemos visto hacen referencia a la regla de Excepciones Generales. Esta regla consagrada en el acuerdo del GATT de la Organización Mundial del Comercio (OMC) hace casi 70 años permite a los estados regular las reglas de comercio “para proteger a los seres humanos, la vida animal y vegetal o la salud” o para “la conservación de los recursos naturales no renovables” [1]. La omisión de esta regla sugiere que ambas partes están creando un acuerdo que sitúa los beneficios económicos por encima de la vida, la salud y el medio ambiente. - La protección del clima será más difícil bajo el TTIP El acuerdo sobre el Clima de París, la COP21, dejaba claro un punto: debemos mantener el incremento de la temperatura mundial por debajo de 1,5 ºC, para evitar una crisis climática con efectos desastrosos para miles de millones de personas en todo el mundo. El comercio no debe ser excluido de esta acción en defensa del clima. Pero los documentos filtrados no dicen nada sobre la protección del clima. Peor aún, el alcance de las medidas de mitigación está limitada por las disposiciones de los capítulos sobre la Cooperación Regulatoria o Acceso a los Mercados para los productos industriales [2]. Como ejemplo de estas propuestas se descarta la regulación de la importación de combustibles altamente contaminantes como el petróleo procedente de las arenas bituminosas (tar sands). - El final del Principio de Precaución El principio de precaución, consagrado en el Tratado de la UE [3], no se menciona en el capítulo sobre Cooperación Regulatoria, ni en ningún otro de los 12 capítulos obtenidos. Sin embargo, sí se cita en varios capítulos la demanda de la delegación estadounidense de trabajar en un enfoque “basado en el riesgo” que tiene como objetivo la gestión de sustancias peligrosas, en lugar de evitarlas. Este enfoque socava la capacidad de los reguladores de tomar medidas preventivas, por ejemplo en relación con la toxicidad de sustancias químicas como los disruptores endocrinos. - Se abre la puerta a un mayor poder de las corporaciones Al mismo tiempo que las propuestas amenazan el medio ambiente y la protección de los consumidores, las grandes empresas han conseguido lo que querían. El sector empresarial tiene oportunidades para participar en la toma de decisiones para intervenir en las primeras fases del proceso de toma de decisiones. Mientras que la sociedad civil ha tenido un acceso escaso a las negociaciones, los documentos muestran muchos casos en los que la industria ha sido consultada y ha tenido un papel privilegiado en el proceso de toma de decisiones [4]. Los documentos filtrados indican que la opacidad de la UE es debida a la la influencia de los intereses de los poderes de la industria. En un informe público de la Unión Europea recientemente publicado [5] se menciona una sóla vez las aportaciones de los sectores industriales, mientras que los documentos filtrados hablan en repetidas ocasiones sobre la necesidad de nuevas consultas con la industria y mencionan explícitamente que se han recogido en los textos las aportaciones de estos sectores. “Tanto si le interesan las cuestiones ambientales, el bienestar animal, los derechos laborales o la privacidad en Internet, la ciudadanía debería estar preocupada por lo que aparece en estos documentos filtrados. Estos textos dan la razón a quienes han mostrado fuertes objeciones y a las organizaciones de la sociedad civil que han expresado que el TTIP supone una enorme transferencia de poder democrático hacia las grandes corporaciones. Queremos hacer un llamamiento a todos los representantes políticos elegidos y otras partes interesadas a que lean estos documentos y participen en el debate”, ha señalado Soto. Los documentos filtrados están formados por 248 páginas escritas en un lenguaje jurídico complejo (13 capítulos consolidados sobre el TTIP, más una nota titulada "Estado táctico de las negociaciones TTIP - marzo de 2016). Greenpeace Holanda ha trabajado conjuntamente con la reconocida red de investigación alemana NDR, WDR y Süddeutscher Zeitung. Hasta ahora los representantes políticos democráticamente elegidos sólo han podido consultar estos documentos bajo vigilancia, en una habitación con fuerte medidas de seguridad, sin acceso a la consulta de expertos y mientras se firmaba una cláusula de confidencialidad que prohibía hablar de los contenidos con cualquier otra persona. Con la publicación de estos documentos, Greenpeace está dando a millones de ciudadanos afectados la posibilidad de supervisar las actividades de su gobierno y hablar sobre esto con sus representantes elegidos.

Notas para el editor: [1] La mayor parte de los acuerdos de la OMC son el resultado de las negociaciones sobre comercio de la Ronda de Uruguay, celebradas entre 1986 y 1994. Algunos, incluyendo el GATT de 1994, eran revisiones de textos que existían anteriormente. [2] Nada en los importantes artículos 10 (Restricciones a la Importación y Exportación) y 12 (Licencias de Importación y Exportación) del Capítulo sobre Tratado Nacional y Acceso de Mercancías al Mercado muestra que las necesarias medidas para proteger el clima relacionadas con el comercio serían admitidas como una restricción al comercio en virtud del artículo XX del GATT (véase la nota 1). [3] "El principio de precaución se detalla en el artículo 191 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea (UE). Su objetivo es garantizar un nivel elevado de protección del medio ambiente a través de la toma de decisiones de carácter preventivo frente a los riesgos. http://eur-lex.europa.eu/legal-content/EN/TXT/?uri=URISERV%3Al32042 [4] Por ejemplo, “Mientras que EE.UU. mostró interés, se apresuró a señalar que tendría que consultar con su industria en relación con algunos de los productos” - Capítulo 'Tactical State of Play, párrafo 1.1, Agricultura. [5] Duodécima Ronda de Negociaciones para la Asociación de Comercio e Inversión Transatlántico (TTIP) 'http://trade.ec.europa.eu/doclib/docs/2016/march/tradoc_154391.pdf Fuente original: http://www.greenpeace.org/