miércoles, 17 de agosto de 2016

Argentina: Arsénico en el agua, mineras que no atienden y políticos en pugna

Uno de los problemas principales de la localidad, junto con la recesión de la economía, es la escasez y calidad del agua. La contaminación del agua con arsénico debido a la actividad minera la hace imposible para el consumo humano, lo cual resultó un prospero negocio para las empresas de venta de bidones.

Por Cynthia Francisco 
publicado en Big Sur

Puerto Deseado es un pintoresco pueblo al noreste de la provincia de Santa Cruz, en donde La Ría, un brazo de agua salada que ingresa desde el frío Atlántico y penetra tierra adentro unos 30 kilómetros, revela un paisaje único: rocoso, compacto, llano y montañoso a veces, aunque siempre encantador. Sobre la Ría está el Puerto "multipropósito y natural", que le dio prosperidad a la región. Cosmopolita y tradicional, de calles anchas y paredes coloridas que ponen marco a este escenario histórico que guarda en su memoria la rebeldía de La Patagonia Trágica.
 
La pesca, la extracción minera y petrolera son las principales actividades económicas, que anualmente atraen inmigrantes extranjeros y del norte del país en busca de un nuevo destino lleno de prosperidad. Pero “Deseado”, a pesar de su belleza y riqueza natural, no está aislada del desastre político y económico que aqueja la provincia kirchnerista de Santa Cruz. La mala administración de los recursos, junto a la falta de planificación sustentable y la rivalidad política entre los gobiernos Nacional y Provincial, subyugan a la gente y convierten este paraíso en un páramo desolador.
“Santa Cruz tiene recursos naturales como ninguna otra provincia, que son fuentes creadoras de empleo, así como el turismo. Pero actualmente estamos en unacrisis por la mala administración de la provincia”, cuenta Yony Ferreira, uno de los vecinos de Puerto Deseado que además es referente de la Asociación de Docentes de Santa Cruz (ADOSAC). “Ellos -por los gobiernos nacional y provincial- se toman esta realidad como un Boca-River, y no se dan cuenta que el pueblo tiene que comer todos los días y llegar a fin de mes... está sufriendo las consecuencias de sus conflictos”, agrega.
Otro de los problemas principales de la localidad, junto con la recesión de la economía, es la escasez y calidad del agua. La contaminación del agua con arsénico debido a la actividad minera la hace imposible para el consumo humano, lo cual resultó un prospero negocio para las empresas de venta de bidones. Pero debido a la creciente desocupación y sueldos congelados es cada vez más la gente a la que no le alcanzan los ingresos para pagar $ 80 por un bidón de 20 litros.
Agua deseada
Los 20.000 habitantes de Puerto Deseado reciben agua subterránea que llega desde la zona de meseta, al oeste de la provincia, por un acueducto de 80 kilómetros de largo. En julio, además, se inauguró una planta desalinizadora por ósmosis, que toma agua de mar y la convierte en potable, aumentando el caudal en 3 millones de litros y duplicando así el abastecimiento diario. En el tanque principal se mezclan las aguas: el agua dulce de napas con el agua destilada del mar.
Los cortes de agua, que antes solían ser hasta seis por día, se han reducido a la mitad. Pero la calidad del agua es proporcional a su escasez y los altos niveles de contaminación con arsénico no la hacen segura para el consumo humano. Según las autoridades consultadas, con la incorporación del agua de mar, ahora se "diluye" el agua de napas, y de esta manera el agua mezclada presenta niveles más bajos de arsénico que estarían "dentro de los permitidos por la Organización Mundial de la Salud".
Charlamos con el vecino, Julio César Millaldeo, enfermero del Hospital de Puerto Deseado:
-¿Cómo está la situación del agua?
-Hoy por hoy parece que estamos comenzado a recibir más agua, desconozco la calidad, la verdad que estamos tan preocupados en cobrar los sueldos que eso pasa a un segundo plano, aunque debería ser un tema primario. Pero con la puesta en funcionamiento de la planta de ósmosis está llegando más agua, aunque hay vecinos que se quejan que a pesar que la largan más seguido (cada tres días), tampoco alcanzan a llenar el tanque.
-¿Y en cuanto a la calidad del agua?
-Por los altos niveles en arsénico no se puede tomar el agua de la canilla. La mayoría de los vecinos hace tiempo consumimos agua mineral. Hay cuatro empresas de agua mineral que abastecen al pueblo. Imaginate que es mucha la gente que consume agua embotellada.
¿Y quienes no pueden comprar agua mineral... se enferman?
-La contaminación con arsénico es real y de hecho hay mucha gente con cáncer. Se sospecha que esto es consecuencia del arsénico en el agua.
En Puerto Deseado se hace imposible tomar agua de la canilla, pero ese parece ser el último de los problemas.

El problema político
La Concejal Ana Games (PJ) señaló que “hoy tenemos una planta de ósmosis que no alcanza a cubrir la demanda de agua. La vida útil de esta planta , que llevó una inversión de más de 10.000.000 de dólares, es de 10 años. ¿Qué vamos a hacer después? ¿Cómo se va a instalar una industria en Puerto Deseado si no hay agua?”
El Presidente del Concejo Deliberante, Ernesto Perfumo (Cambiemos) puso en duda si estarán los fondos requeridos para el mantenimiento que requiere la planta de ósmosis inversa, al señalar que "el mantenimiento que requiere la planta es bastante alto ($3.000.000 anuales). Implica cambiar los filtros, los químicos, reparar bombas y cañerías desgastadas rápidamente por la corrosión del agua de mar. En la situación que está la provincia es muy poco probable que vayamos a contar con esos fondos”.
Ana Games expresó que están tratando de gestionar en Nación un segundo módulo de la planta de ósmosis para aumentar el volumen de abastecimiento de agua, “pero no sé si es la gobernadora que no golpea las puertas en Nación o es Nación que no se las abre”, se preguntó y añadió que “también estamos solicitando reuniones con el Ministro de la Producción de Santa Cruz, Leonardo Álvarez, porque no hay charlas para informarnos y decidir sobre qué operaciones portuarias e industriales nos convienen o no, sin poner en riesgo las fuentes laborales, y para no estar dependiendo de las empresas que se abusan y amenazan con irse".
Minería es lo opuesto a desarrollo social
La actividad minera de la provincia encontró en Puerto Deseado la puerta de entrada del cianuro que utiliza la industria para la separación del oro, plata y cobre del resto de la roca. Por año ingresan unas mil toneladas de este compuesto químico. Además, a pocos kilómetros del pueblo se asientan dos emprendimientos mineros: a 40 kilómetros está el proyecto de extracción de oro y plata Don Nicolás (UTE entre Minera IRL y la Compañía Inversora en Minas “CIMINAS”) y a 70 km está Cerro Moro, de la transnacional Yamana Gold. Ambos proyectos se abastecen de aguas subterráneas.
La “licencia social” que requieren estas empresas está signada por la necesidad de trabajo, además de la desinformación generalizada que proveen desde los sectores políticos y mediáticos. Casualmente, el día que fui a hacer estas entrevistas (jueves 11 de agosto) se aprobaba en el Concejo Deliberante un pedido de informes al Ministerio de Minería de Santa Cruz para que remita el Estudio de Impacto Ambiental del emprendimiento "Cerro Moro”. Los cinco Concejales trabajan también en la conformación de una Comisión de Seguimineto Minero, con la intención de controlar esta industria, que toma grandes cantidades de agua.
Trabajadores golondrinas, servicios tercerizados de otras provincias y contratación de proveedores de otras latitudes no estimulan la economía local como se había prometido. “El emprendimiento es un negocio y las empresas no piensan en la responsabilidad social. Si desde el Estado no le ponemos un marco social, de cuidado ambiental, productivo, con determinadas reglas como la contratación de mano de obra local y el compre local, y no controlamos su cumplimiento, es muy difícil que las empresas busquen ese beneficio social para las localidades cercanas a los emprendimientos".
Por su parte, la concejal Games indicó que "con Don Nicolás todavía no pudimos tener ninguna reunión, con Cerro Moro sí. Yamana Gold aportó este año, por el convenio de Responsabilidad Social, $4.500.000 que van a permitir poner en funcionamiento la Planta de Residuos Sólidos Urbanos y el Centro de Rehabilitación de Adicciones. Pero es muy poco dinero en relación a los recursos naturales que se llevan".
Imagenes: ‪www.po.org.ar‬-‪elfederal.com.ar‬