martes, 9 de agosto de 2016

Brasil cancela la construcción de la mega represa en Amazonas

La Agencia Medioambiental de Brasil (IBAMA) anunció la semana pasada la cancelación de la licencia para la construcción de São Luiz do Tapajós (SLT), una mega represa que hubiera estado ubicada en uno de los últimos tres grandes ríos que fluyen por el Amazonas brasileño. Sin esta licencia, el proceso de aprobación de la mega represa no puede avanzar.

La decisión fue celebrada por Greenpeace, que convocó en los últimos meses a más de un millón y medio de personas alrededor del mundo para rechazar la mega represa São Luiz do Tapajós y presionar a compañías multinacionales como Siemens para que tomen distancia del proyecto. De haberse permitido su construcción, los daños ocasionados al medioambiente y a la vida del pueblo Mundurukú, que habita la zona, habrían sido irreversibles.
“Nosotros, el pueblo Mundurukú, estamos muy felices con esta noticia. Ahora continuaremos luchando contra otras represas en nuestro río”, dijo Arnaldo Kabá Munduruku, Jefe General de los Mundurukú.
Greenpeace le exige al gobierno brasileño que complete la demarcación territorial del pueblo Mundurukú de manera inmediata. “Ahora que la licencia ha sido cancelada, el Ministerio de Justicia de Brasil debe reconocer su obligación y actuar con rapidez para demarcar oficialmente el territorio Sawré Muybu”, dijo Leonel Mingo, integrante del equipo de campañas de Greenpeace.
Otras agencias brasileñas como FUNAI (Fundación Nacional Indígena) y fiscales federales del Estado de Pará le recomendaron a IBAMA cancelar la licencia debido a que el proyecto desplazaría al pueblo Mundurukú, violando la constitución brasileña. De esta manera, parte del territorio Mundurukú, que hoy está en proceso de ser reconocido oficialmente como tierra indígena, hubiera sido inundado por la acción de la represa. 
Además de la represa São Luiz do Tapajós, hay otros 42 proyectos de represas hidroeléctricas previstas a construirse en la cuenca del río Tapajós y otras cientos en el Amazonas, como parte del modelo económico agresivo que no tiene en cuenta la importancia de proteger a la selva amazónica y sus habitantes. Represas previamente construidas en el Amazonas han tenido impactos significativamente negativos en las comunidades y el medioambiente, y se han visto envueltos en escándalos de corrupción.
La organización ambientalista también demanda que Brasil modifique su matriz energética con fuentes realmente renovables y convertirse en un líder mundial en energía eólica y solar.