La mayoría de centrales nucleares estadounidenses cuestan más que la riqueza que generan: La nuclear no ayuda en la lucha contra el cambio climático II

 

¿Deberían seguir operando las centrales nucleares existentes?: La pregunta importante a día de hoy no es sobre las posibles centrales nuevas, que repelen a los inversores, sino sobre las centrales nucleares existentes, que ya sobrepasan por una década de media su capacidad original nominal. Muchas cuestan ahora más en su mantenimiento, incluyendo las reparaciones cada vez más constantes, que la riqueza que generan. También cuestan más que el equivalente energético que procedería de la construcción y operación de nuevas renovables, o que la eficiencia energética.

Amory B. Lovins
Cofundador del Rocky Mountain Institute
 

Vayamos paso a paso para abordar los costes de operación nuclear, que excluyen la construcción original y los gastos de financiación, que normalmente terminan amortizándose, pero incluyendo los costes que no se pagarían de cerrarse la central. 


La zona azul-verde muestra el rango de los precios de la electricidad en Estados Unidos durante los últimos 15 años en dólares de 2014. Los puntos azules representan la eólica y los marrones la solar fotovoltaica y muestran la media de los precios a largo plazo del mercado privado de acuerdos de compra de energía, o PPA por sus siglas en inglés.

Se puede observar que las medias de solar y eólica se venden al mismo nivel, o por debajo, de los precios de las no renovables. Y el precio sigue bajando, por ejemplo la eólica en 2018 que desciende hasta los 11 dólares por MWh. Los subsidios federales están llegando a su fin, pero esto apenas importa: en la esquina inferior derecha vemos, con forma de diamantes, los precios comparables de la solar y la eólica en Chile, México y Marruecos sin subsidios.
Los cuadrados abiertos a la derecha son las licitaciones para la solar y la eólica de Colorado. Los cuadrados rellenos añaden almacenamiento eléctrico con un coste residual. De hecho, el almacenamiento en baterías, aunque por lo general eficiente económicamente, rara vez se requiere para ‘fijar’ la producción de otras renovables, al haber ocho métodos más baratos.
Empíricamente, los costes variables de las renovables son mínimos, alrededor de 5 dólares por MWh, pero suelen ser mucho mayores para las centrales térmicas. Mientras que estas se permiten ignorar dichos gastos, que normalmente paga la ciudadanía, se exige a las renovables que paguen sus propios costes.
Comparemos ahora los costes de operación medios de las nucleares estadounidenses, excluyendo todo gasto original de construcción. Las operaciones nucleares medias, los pequeños triángulos magentas, cuestan ahora más que las renovables nuevas. Con o sin subsidios temporales.
En los dos últimos periodos trianuales, las barras horizontales magentas, de acuerdo con los datos del Instituto de Energía Nuclear, muestran que los gastos operativos nucleares medios se redujeron al cerrar las peores centrales. Pero los precios de las renovables han bajado aún más. Difícilmente se seguirán reduciendo los costes de operación nucleares cuando la edad media es de 40 años, mientras que se espera que las renovables sigan bajando durante décadas. Los costes operativos nucleares internacionales tienden a ser incluso mayores.
Esta información sobre los gastos de operación revelan una importante oportunidad climática. Los costes de operación (opex) exceden los 40 dólares por MWh por la mitad más cara de los 96 reactores estadounidenses, o 50 dólares en el cuarto más caro. Los propietarios exigen nuevos subsidios para mantenerlas abiertas. Pero los gastos de una mayor eficiencia cuestan 20-30 dólares por MWh, quizás menos. Cerrar el 25% de las centrales nucleares y apostar por la eficiencia ahorraría más carbono que seguir operándolas. Las renovables más modernas también compiten con la eficiencia en costes y podrían considerarse como opción.
De esta manera, mientras que cerramos las centrales de carbón para ahorrar en emisiones de manera directa, deberíamos cerrar también centrales nucleares y reinvertir en eficiencia para ahorrar carbono de manera indirecta. Estos dos pasos no son alternativos, son complementarios.
El reemplazo de una central nuclear por eficiencia o renovables suele llevar 1-3 años. Si los propietarios no anuncian el cierre (una estrategia habitual para conseguir subsidios) se puede quemar gas de manera temporal, aunque descompensando el ahorro en emisiones de las renovables y la eficiencia. Por el contrario, la unidad más grande de California reemplazará los reactores de Diablo Canyon con recursos más ecológicos y baratos.
Para obtener estos resultados, debemos considerar no solo carbono, sino también dinero y tiempo. Invertir con cuidado nos lleva a reducir emisiones.

Continúa en la tercera parte. - Artículo publicado originalmente en Beyond Nuclear International.
Viene de la primera parte. - Imagen de portada: De acuerdo con la trayectoria global se cierran más centrales nucleares que las que se abren. Fuente: 2020 World Nuclear Energy Status Report MYCLE SCHNEIDER - Traducción de Raúl Sánchez Saura. Fuente: https://www.elsaltodiario.com/desconexion-nuclear/la-nuclear-no-ayuda-en-la-lucha-contra-el-cambio-climatico-ii

Entradas populares de este blog

5 razones para entender y respetar a las babosas

Ola de calor en Kuwait supera los 70º C al sol y derrite autos

Venezuela: El Parque Nacional Canaima se ve afectado por actividad minera ilegal