El brutal impacto del ser humano sobre la Tierra, resumido en un gráfico esclarecedor

La semana pasada nos hemos enterado de la muerte del último macho de rinoceronte blanco del mundo, un ejemplar de 45 años llamado Sudán. Los rinocerontes están siendo aniquilados de la faz de la Tierra por una estúpida y atávica superstición de la “medicina” china, que asocia el cuerno de este magnífico animal con la virilidad de los micropenes chinos.

Iñaki Berazaluce

La muerte de Sudán resta unas cuantas toneladas a la biomasa de la fauna salvaje en el mundo, que apenas es anecdótica cuando se la compara con la biomasa total del ganado, exclusivamente criado para alimentar a los humanos y sus mascotas. El gráfico que ilustra este post está extraído de un interesante libro ‘Harvesting the Biosphere’, en el que el biólogo Vaclav Smil contabiliza el descabellado uso de la biosfera que está haciendo el homo sapiens para su (nuestra) alimentación y bienestar.
Esta otra imagen ofrece un panorama aún más detallado a partir de los mismos datos de Smil: tan sólo las cabras domesticadas del mundo pesan más que TODOS los mamíferos salvajes que quedan en el planeta.
A pesar de la insaciable voracidad del primate humano, los animales somos una pequeña porción de toda la biomasa de la biosfera, cuya masa total en seco asciende a 1,6 billones de toneladas métricas, según los cálculos de Smil en el libro. La progresión de la “cosecha” humana ha sido aritmética: del 0,2% del comienzo de nuestra era, cuando éramos apenas 200 millones de personas, hasta el 17% actual, con unos 7.000 millones de humanos sobre la faz del planeta.
 
 Por esta y por mil millones de razones más, se celebra el Día Mundial sin Carne. Porque por cada nueva vaca sobre el planeta hay un rinoceronte menos.

Fuente: http://blogs.publico.es/strambotic/2018/03/biomasa-comparada-planeta/

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