Aumento récord de metano en 2020: Estos niveles son los más altos que la Tierra ha visto en varios millones de años.

Las concentraciones de metano en la atmósfera aumentaron a un ritmo récord en 2020, según anunciaron ayer los científicos de la NOAA. Las alteraciones humanas directas en los ecosistemas acuáticos naturales pueden aumentar las emisiones de metano Los ecosistemas acuáticos, muchos de ellos alterados por las actividades humanas, desempeñaron un papel sorprendentemente importante.

Por Chelsea Harvey

El gas de efecto invernadero aumentó en 14,7 partes por billón, el mayor aumento anual desde que los científicos comenzaron a realizar mediciones en la década de 1980.
Son noticias preocupantes para el clima. El metano es un gas de efecto invernadero mucho más potente que el dióxido de carbono, especialmente a corto plazo. En un periodo de 20 años, su potencial de calentamiento del clima es más de 80 veces superior al del CO2.

Figura:  El análisis preliminar de la NOAA mostró que el aumento anual de metano atmosférico para 2020 fue de 14,7 partes por billón (ppb), que es el mayor aumento anual registrado desde que comenzaron las mediciones sistemáticas en 1983.

El reciente aumento del metano atmosférico ha sido fuente de preocupación y debate entre los científicos.
El metano aumentó de forma constante en la atmósfera entre 1983, cuando los científicos empezaron a medirlo, y el año 2000, aproximadamente, cuando se estabilizó temporalmente. Alrededor de 2007, las concentraciones volvieron a aumentar de forma abrupta y, desde entonces, no han dejado de hacerlo.
Los científicos han encontrado dificultades para explicar por qué.
Hay muchas fuentes de metano en el mundo, algunas naturales y otras de origen humano. Entre ellas se encuentran los humedales ricos en carbono, las explotaciones petrolíferas y de gas, y las vacas que emiten metano. Muchas de estas fuentes son notoriamente difíciles de controlar. Esto ha hecho que los científicos no puedan determinar cuáles son las más responsables de los últimos picos.
Sin embargo, las investigaciones recientes están empezando a revelar poco a poco una imagen más clara de lo que está ocurriendo.
Un estudio publicado esta semana en la revista Nature Geoscience sugiere que los humedales podrían ser responsables de una proporción mayor de las emisiones mundiales de metano de lo que los científicos creían. Los ecosistemas acuáticos podrían ser responsables de hasta la mitad de las emisiones de metano del mundo.
Esto contrasta con otros estudios, que han sugerido que las emisiones causadas directamente por el hombre, como la quema de combustibles fósiles, representan alrededor del 60% de todas las emisiones mundiales de metano.
La nueva investigación reevalúa las emisiones de metano de 15 tipos de ecosistemas acuáticos, como ríos, lagos, manglares y arrozales. Se ha adoptado un enfoque ascendente, estimando las emisiones de cada fuente individual y sumándolas después.
El estudio sugiere que los ecosistemas acuáticos pueden ser responsables de una parte mayor de las emisiones mundiales de metano de lo que indicaban los estudios anteriores. Pueden ser tan importantes como las fuentes humanas directas, o incluso más.
Todavía hay muchas incertidumbres sobre las emisiones de metano de los medios acuáticos. Pero si la nueva investigación va por buen camino, aún no significa que todas estas emisiones sean completamente naturales. El estudio señala que las actividades humanas influyen en gran medida en las emisiones de metano procedentes de fuentes acuáticas.
Los sistemas creados por el hombre, como los arrozales o las granjas acuáticas, tienden a producir más emisiones que los ecosistemas naturales, como las marismas o los manglares. Los fertilizantes y otros residuos agrícolas pueden aumentar la producción de metano cuando se vierten en los sistemas acuáticos cercanos. Y otras alteraciones humanas, como las presas, también pueden aumentar las emisiones.
Al mismo tiempo, cada vez hay más pruebas de que el metano procedente de algunas fuentes humanas directas puede ser mayor de lo que sugieren las estimaciones anteriores. Varios estudios recientes han sugerido que las fugas de metano están muy extendidas en las infraestructuras de petróleo y gas y que estas emisiones suelen ser mucho mayores de lo que indican las estimaciones oficiales. "Aunque el aumento de las emisiones fósiles puede no ser totalmente responsable del reciente crecimiento de los niveles de metano, la reducción de las emisiones fósiles de metano es un paso importante para mitigar el cambio climático", dijo el científico de la NOAA Ed Dlugokencky en un comunicado que acompaña a las nuevas mediciones de 2020.
El aumento de metano del año pasado es notable por más de una razón. No sólo fue un pico récord, sino que se produjo a pesar de los paros mundiales asociados a la pandemia.
Los estudios sugieren que las emisiones globales de dióxido de carbono tuvieron un descenso temporal en 2020 como resultado de la pandemia. Dicho esto, los niveles de CO2 siguieron aumentando en la atmósfera el año pasado, incrementándose en unas 2,6 partes por millón. Incluso con la recesión económica, fue la quinta tasa de aumento más alta de la que se tiene constancia.
Mientras tanto, los niveles de dióxido de carbono siguen subiendo en 2021. Justo la semana pasada, la NOAA anunció que el CO2 atmosférico había superado las 420 partes por millón por primera vez desde que los científicos comenzaron a realizar mediciones en la década de 1950.

Fuente: Scientific American - Publicado en: https://www.climaterra.org/post/aumento-r%C3%A9cord-de-metano-en-2020?utm_campaign=68b05f09-db47-450e-a816-670488a65e11&utm_source=so&utm_medium=mail&cid=1682bfaf-4169-4c14-898c-36a1aee38036

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