Patrocinios deportivos: antes fue el tabaco, ahora empresas que dañan el clima

Los patrocinios deportivos de empresas que contribuyen, directa e indirectamente, a la crisis climática son cada vez más habituales. Ponemos el foco sobre ellos. Están por todas partes: existen a nivel mundial al menos 258 acuerdos de patrocinios deportivos entre empresas que contribuyen a la crisis climática y el mundo del deporte, desde equipos hasta organizaciones e instituciones de referencia.

Por Eduardo Robaina

 
Fútbol, fútbol americano, cricket, tenis, vela, ciclismo, atletismo, baloncesto, rugby, golf, automovilismo y hasta los Juegos Olímpicos. En total, 13 deportes diferentes tienen acuerdos económicos con industrias que promueven productos, servicios y estilos de vida que contribuyen a la crisis climática, como el petróleo y el gas, la aviación y el automóvil. Así lo señala una investigación publicada recientemente por el New Weather Institute, la organización benéfica Possible y la Alianza para la Transición Rápida.
El deporte rey de los patrocinios de empresas que contribuyen al cambio climático es el fútbol, con 57 acuerdos. En cuanto a espónsores, la industria del automóvil es la más activa: tiene 199 acuerdos publicitarios en diferentes deportes. Las aerolíneas ocupan el segundo lugar, con 63, seguidas de empresas petroleras y de gas como Gazprom e Ineos. Por compañías, el mayor patrocinador es Toyota con 31 acuerdos deportivos detectados. Le sigue de cerca la aerolínea Emirates, con 29.
Estos resultados chocan, recuerda el documento, con las advertencias de especialistas sobre el riesgo que supone el cambio climático para los eventos deportivos, desde el deshielo de los deportes de invierno hasta la inundación de los campos de fútbol y la cancelación de eventos deportivos emblemáticos debido a las olas de calor y la contaminación atmosférica. Además, los investigadores critican la asociación directa con productos de alto contenido en carbono a la vez que se producen promesas de los clubes y organismos deportivos de tomar medidas contra el cambio climático. 

«El deporte está en primera línea de la emergencia climática, pero flota en un mar de acuerdos de patrocinio con los principales contaminadores», apunta Andrew Simms, codirector del New Weather Institute y coautor del informe. Para él, estas alianzas “agravan la crisis al normalizar los estilos de vida contaminantes y con altas emisiones de carbono, y al reducir la presión para que se tomen medidas sobre el clima”.
El análisis considera que tanto las entidades deportivas como las personas ponen en peligro su credibilidad como promotores de la salud pública. Y ponen de ejemplo un paralelismo entre estos acuerdos con las empresas con altas emisiones de gases de efecto invernadero y los acuerdos que los organismos deportivos solían tener con la industria del tabaco, ahora desprestigiados. “Hay que ponerles fin por la misma razón por la que se acabó el patrocinio del tabaco, por la salud de las personas, del deporte y del planeta”, recalca Simms.
Por todo ello, el equipo que ha elaborado el informe pide a los organismos deportivos de todo el mundo que abandonen “todos los acuerdos de publicidad y patrocinio con empresas que promueven estilos de vida, productos y servicios con altas emisiones de carbono”. Asimismo, recomiendan reducir su dependencia de los viajes aéreos y adherirse al Marco de Acción del Deporte para el Clima de la ONU.
El caso de España
En la investigación se recogen varios casos de patrocinios en el deporte español, y apuntan a la Real Federación Española de Tenis, a la Leb Oro de baloncesto y a varios equipos. No obstante, el documento se deja por el camino muchos deportes, competiciones y empresas que también contribuyen a la crisis del clima, tanto directa como indirectamente.
La Real Federación Española de Tenis cuenta con el respaldo, según señala el estudio, de la marca de coches KIA y la aerolínea Iberia, una de las empresas que más contribuyen al cambio climático en España. No obstante, como figura en su página web, el patrocinador principal de la RFET es Mapfre. En septiembre de 2020, un análisis señalaba a Mapfre y tres instituciones financieras -Santander, BBVA y CaixaBank- por disponer de una política del carbón demasiado débil como para impedir un mayor crecimiento de este sector. Así, concluía que todas estaban lejos de alinearse con el Acuerdo de París y el objetivo de limitar la temperatura en 1,5 ºC para mediados de siglo.
En el caso de la Leb Oro, la segunda división del baloncesto en España, la investigación vuelve a señalar a KIA e Iberia. Pero hay más: Endesa y CaixaBank son socios patrocinadores, y cuentan con Volvo como vehículo oficial.
Endesa, empresa que más gases de efecto invernadero emite en España, es desde 2011 patrocinadora principal de la liga ACB, dando nombre tanto a la competición regular (Liga Endesa) como a la Supercopa. Además, desde 2019 es patrocinador principal de la Liga Femenina, competición que ha pasado a llamarse Liga Femenina Endesa. Asimismo, son socios patrocinadores –al igual que CaixaBank– de la Federación Española de Baloncesto (FEB), quien tiene a Iberia como patrocinador oficial.
Banco Santander, patrocinador principal de LaLiga
Es en el fútbol donde se concentra un mayor número de patrocinios deportivos por parte de empresas con influencia, directa e indirecta, en la crisis climática. La investigación liderada por el New Weather Institute detecta que varios equipos de España poseen financiación de aerolíneas y empresas automovilísticas. Esta última es una alianza muy habitual a través de acuerdos de propiedad o patrocinio.
La relación entre el mundo del fútbol español y las empresas anticlima es muy profunda. Así lo demuestra el caso de la Primera y la Segunda División de fútbol masculino, así como LaLiga Genuine (competición reservada para personas con discapacidad), que tienen como principal patrocinador al Banco Santander. El acuerdo, iniciado en 2016 y ampliado esta semana por tres temporadas más, incluye dar nombre a las competiciones: LaLiga Santander, LaLiga SmartBank y LaLiga Genuine Santander. Anteriormente, estas competiciones estaban patrocinadas por el BBVA. Estos dos bancos han sido señalados por contribuir a la destrucción de la biodiversidad.
La entidad bancaria también está presente en la Champions League –máxima competición europea de fútbol– y en la Copa Libertadores de Latinoamérica, entre otros. En el mundo del motor, el Santander fue hasta 2017 patrocinador principal de Ferrari en la Fórmula 1 tras desembolsar durante ocho años 280 millones de euros más otros cerca de 10 millones de euros por bautizar los grandes premios. Ahora, acaban de anunciar que serán patrocinadores del equipo ACCIONA | Sainz XE Team, liderado por Carlos Sainz y Laia Sanz, que disputará la primera edición de Extreme E, el nuevo campeonato de todoterrenos off-road de propulsión eléctrica.
Banco Santander marcó recientemente su hoja de ruta para alcanzar emisiones netas –es decir, seguir emitiendo pero compensando lo que se genere– en 2050. En esta línea, se han propuesto dejar de ofrecer servicios financieros a clientes de generación de energía eléctrica cuyos ingresos dependan en más de un 10% del carbón térmico, y eliminará su exposición a la minería de carbón térmico en todo el mundo. Asimismo, defienden ser ya neutros de carbono en su actividad desde 2020.
Esto en la teoría, pues en la práctica, actualmente, la realidad apunta en otra dirección. El banco presidido por Ana Botín ha duplicado su inversión en los combustibles fósiles en los últimos dos años. Desde la firma del Acuerdo de París, el Santander ha destinado 34.036 millones de dólares a empresas de carbón, petróleo y gas.
CaixaBank, el banco preferido de los equipos de LaLiga
La Primera División de fútbol masculino (LaLiga Santander) está compuesta por 20 equipos, de los cuales, 16 tienen como patrocinador a CaixaBank. Todos menos el Real Madrid, el Celta de Vigo, el Athletic de Bilbao y la Real Sociedad (estos dos últimos mantienen un acuerdo con Kutxabank, señalado por dar 109 millones de dólares en préstamos y avales a la industria del carbón en los últimos dos años). En Segunda, la presencia de CaixaBank también es amplia al ser patrocinador oficial de 14 de los 22 conjuntos. Y en la Primera División femenina (conocida comercialmente como Primera Iberdrola, una de las diez empresas que más CO2 emite en España), CaixaBank respalda a 8 de los 16 equipos.
A finales de febrero, una investigación (la misma que señalaba a Kutxabank) también apuntaba a La Caixa Group (y a más entidades españolas) por financiar a la industria del carbón: 1.769 millones de dólares en los últimos dos años.
CaixaBank asegura que, desde febrero de 2019, “no asume riesgo de crédito en nuevos proyectos de minería de carbón ni financia nuevas operaciones de empresas que dependan de la minería de carbón en más de un 40% de sus ingresos”.
El transporte, un melón pendiente de abrir
Más allá de entidades bancarias, los equipos de fútbol profesional tienen entre sus principales patrocinadores a aerolíneas (Emirates en el caso del Real Madrid, Vueling en el caso del Valencia, y Air Europa en el caso del Real Valladolid), marcas de coches (Seat, Audi, Volkswagen, Skoda, Mercedes Benz, BMW y Hyundai), e incluso petroleras: BP es patrocinador oficial del Cádiz CF, y Petronor es patrocinador premium del Athletic de Bilbao.
BP ocupa los primeros puestos de las 20 empresas responsables de un tercio de las emisiones de CO2 a nivel global. En cuanto a Petronor, es propiedad de Repsol (segunda empresa que más emite en España) y de Kutxabank, banco que financia proyectos que dañan el clima.
Tampoco está exenta de este tipo de acuerdos la Real Federación Española de Fútbol (RFEF). Actualmente, cuenta con SEAT como socio patrocinador, y con Iberia como uno de sus patrocinadores oficiales. Además, Iberdrola es patrocinador principal de la Selección Española de Fútbol Femenino.
Según estudios recientes, la aviación representa en torno al 2% de las emisiones de gases de efecto invernadero a nivel mundial. Sin embargo, el impacto de este sector es el doble si se tienen en cuenta otros factores más allá de las emisiones de CO2. Además, a diferencia de otros muchos sectores, este no para de crecer, y se espera que sus emisiones aumenten cada año, lo que la hace incompatible con el Acuerdo de París.
Actualmente, el transporte es el sector que más contribuye al cambio climático en España, con un 29% de las emisiones de gases de efecto invernadero en 2019 (en 2020 se redujeron debido al confinamiento).
Ni LaLiga, ni la RFEF, ni la ACB, ni la FEB han contestado a las preguntas remitidas por este medio de comunicación vía mail.
La influencia de los patrocinios y la publicidad
El Barómetro de patrocinio deportivo, elaborado cada año por SPSG Consulting, es una forma de entender el impacto que tienen los patrocinios en la ciudadanía. En su última edición, presentada a finales de enero, las personas encuestadas situaban al Banco Santander como la segunda marca con mayor notoriedad como patrocinador en el deporte español. En el top 10, liderado por Coca-Cola, figuran también Emirates, BBVA y CaixaBank.

En lo relativo al fútbol, cuando se pregunta por patrocinadores dentro de este deporte, las marcas que patrocinan a los grandes equipos tienen un mayor nivel de asociación. En este sentido, la clasificación de empresas y marcas asociadas al fútbol lo encabeza Emirates, seguida del Santander, y con BBVA en el quinto puesto. También aparecen CaixaBank y Qatar Airways. Y en lo relativo al patrocinio deportivo en baloncesto, Endesa es la empresa más asociada.
“Tanto con sus patrocinios como con su publicidad, las empresas contaminantes ganan influencia, presencia de marca, legitimidad y aceptación social; los combustibles fósiles están en nuestro día a día. Además, en ocasiones pueden utilizar sus acuerdos de patrocinio para obtener un acceso privilegiado a los responsables políticos y a la clase política en general”, considera Tatiana Nuño, de Greenpeace. Asimismo, señala el dinero que invierten estas empresas en eventos como las Cumbres del Clima, así como en la cultura, incluso tienen sus propias cátedras en universidades.
Para ella, la clave está en que “con los patrocinios y los anuncios compran social y políticamente la licencia para continuar sus actividades, y nos venden una visión sobre el clima y la transición energética que es más favorable para su negocio”. Por eso, defiende que haya “reglamentos que establezcan normas sobre la publicidad y el patrocinio de las empresas que extraen, transforman, transportan, distribuyen o comercializan combustibles fósiles y también sobre los productos que utilizan combustibles fósiles en el mercado. Es decir, aquí entraría la publicidad de los coches de combustión y más en concreto los SUV”.
En 2018, Repsol fue la empresa que más invirtió en publicidad, según el Ranking InfoAdex: 16,7 millones de euros, un incremento del 89,5% respecto al año anterior. El segundo lugar lo ocupa Endesa, con una inversión cercana a los 16,6 millones de euros. El podio lo completa Iberdrola.
Tampoco ve con buenos ojos estas alianzas Javier Andaluz, de Ecologistas en Acción: “Los patrocinios en el deporte son una muestra clara del enorme poder que las grandes empresas tienen en la actualidad, con el que pretenden que su imagen corporativa sea asociada a valores positivos y con ello ocultar que son precisamente ellas las más responsables de conducirnos a la emergencia climática actual”.
El patrocinio y la publicidad, defiende Andaluz, tienen un peso importante porque con ellos consiguen “generar imaginarios colectivos que fortalecen un modelo de vida incompatible con los límites planetarios, mientras invisibiliza alternativas auténticamente sostenibles y la precariedad ambiental y social que esos modelos de negocio están provocando”.

Fuentes: La marea climática https://www.climatica.lamarea.com/patrocinios-deportivos-empresas-clima/
 

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