
Escrito por Sea Shepherd Conservation Society
Hace poco me preguntaron sobre lo que pensaba del aspecto que tendría el mundo dentro de 100 años. La pregunta pretendía conocer si soy optimista o pesimista al respecto.
Por el Capitán Paul Watson
El hecho es que ni soy optimista ni pesimista. Soy ecologista lo cual significa que veo el mundo a través de los ojos de las leyes de la ecología e intento que esa visión sea lo más objetiva posible. Tengo fe en las leyes de la ecología y creo que esas leyes aseguran que el planeta pueda cuidarse por sí mismo durante billones de años. En realidad encuentro cierta gracia a toda esta histeria sobre el cambio climático. Como ecologista que soy, llevo 30 años hablando y escribiendo sobre este problema. Desde luego por aquel entonces mis opiniones fueron rechazadas por ser voces de cordura y realismo ecológico. Actualmente la emisión anual de carbono a través de la combustión de combustibles fósiles en forma de dióxido de carbono es de alrededor los 5.6 billones de toneladas. La emisión anual de carbono producida por la deforestación son otros 2 o 3 billones de toneladas. Las cantidades de carbono emitidas a la atmósfera por la industria suponen una cantidad adicional de 1.5 billones de toneladas. La atmósfera actualmente contiene 750 millones de toneladas de carbono y otros 2.000 billones de toneladas se encuentran en materiales orgánicos dentro y fuera de la Tierra y en el mar. En la superficie de la Tierra la fotosíntesis absorbe anualmente 100 millones de toneladas de carbono. Antes de la era industrial la cantidad de carbono absorbido por los organismos vivos de la superficie de la Tierra y de los mares era equiparable a la cantidad de carbono emitida por los organismos vivos. La especie homo sapiens ha roto este equilibrio emitiendo aproximadamente unos 3 billones de toneladas de carbono más al año de lo que actualmente puede ser absorbido. Un incremento de la temperatura de hasta un 1º centígrado hará aumentar la emisión de carbono entre un 30 y un 40%, sin embargo el porcentaje de absorción apenas variará. De este modo mientras la atmósfera se va calentando cada vez más, el efecto del calentamiento global se acelerará y los glaciares y las capas de hielo acentuarán aun más su proceso de deshielo. Otro factor es que el calentamiento de la atmósfera provocará un aumento en el vapor de agua a la atmósfera. El vapor de agua es uno de los gases que más influye en el efecto invernadero y un incremento en la densidad del vapor de agua acelerará aun más el proceso de calentamiento. Mientras siga disminuyendo la biota, o masa de organismos no humanos, disminuirá todavía más la tasa de absorción, emitiendo una cantidad de carbono aun mayor. Así pues la disminución de la diversidad de la biomasa es el principal factor que contribuye al calentamiento global. Lo que hace que nuestra situación actual sea alarmante es el hecho de estar moviéndonos en un periodo de calentamiento global relativamente lento hacia un periodo acelerado. La vida se adapta lentamente a las condiciones de cambio pero se adapta con gran dificultad a cambios ecológicos rápidos. En otras palabras, hay poco tiempo para una transición y lo que normalmente tardaría milenios o siglos en ocurrir ahora tendrá que hacerse en el contexto de unas décadas. La emisión de carbono por medio de una biomasa empobrecida debido al incremento de las temperaturas rebasará pronto la cantidad liberada de combustibles fósiles. La combustión de combustibles fósiles fue simplemente el detonante para una masiva emisión de carbono almacenada en la forma de vegetación y organismos vivos. El aumento de las temperaturas provocará incendios en los bosques, más cosechas perdidas y el cambio en las corrientes oceánicas hará que muera el plancton. Existen otros factores como la desaparición de la capa de ozono y la acidificación de los océanos. El ganado es el responsable del 18% de las emisiones de efecto invernadero y esto incluye el 9% del dióxido de carbono, el 37% de todo el metano liberado y el 65 por ciento de todas las emisiones de óxido nitroso. Estas emisiones sobrepasan al total de las generadas por la industria del transporte. Comer un bistec contribuye más al calentamiento global que conducir un coche.
El metano y el óxido nitroso son un caso más preocupante. El metano tiene 23 veces el potencial del calentamiento global de CO2, y el óxido nitroso lo tiene en 296 veces. La mayoría de los gases serán creados por la elevación de las temperaturas y el deshielo de los glaciares en forma de metano y vapor de agua. Aunque la mayoría de la gente sigue ignorando la química orgánica de Gaia, el mundo se ha despertado y ha descubierto que sí, que existe un problema de calentamiento global y es curioso ver como todo el mundo parece sorprenderse por ello. Naturalmente es demasiado tarde para hacer alguna cosa al respecto. Incluso en el caso improbable que cada persona en el mundo decidiera no conducir un coche, montar en avión o seguir con sus negocios de manera habitual, no se detendrían las reacciones químicas globales que hemos alimentado durante décadas. Las tres C’s, la combustión de los motores, las cabezas de ganado y el consumismo han sellado el destino de la civilización que conocemos. Sin embargo, a pesar de las advertencias, seguimos con la combustión de motores, creando más ganaderías y comprando más y más bienes materiales. Como el poeta Loeonard Cohen escribió una vez, “estamos encerrados en nuestro sufrimiento y el sello son nuestros placeres.” Como especie somos adictos a lo material, enganchados al petróleo, a la carne y al lujo. Afrontémoslo, hoy en día un vegano montado en bicicleta se considera todavía algo extraño cuando de hecho debería ser el ejemplo de cómo deberíamos vivir. Pero volviendo a la pregunta ¿cómo será el mundo en el año 2108? Una cosa segura es que será radicalmente distinto al mundo de hoy. Tardaremos, pues habremos alcanzado los límites de la capacidad poblacional y los recursos como el petróleo, que una vez fueran abundantes, se habrán agotado. Las tres leyes básicas de la ecología son: (1) La ley de la diversidad de las especies y que el eco-sistema necesita para ser saludable. (2) El significado de la ley de la interdependencia en que las especies son interdependientes las unas con las otras. Y (3) la ley de los recursos finitos o límites de la capacidad poblacional y los límites al crecimiento. Existen límites al crecimiento porque existen límites a la capacidad poblacional. Si robamos la capacidad poblacional de otras especies contribuiremos a la extinción de más y más especies y la eliminación y merma de otras especies hará disminuir la diversidad y la interdependencia. La historia natural ha demostrado durante millones de años que cuando una especie sobrepasa su capacidad poblacional se destruye. Si una de las especies de la que dependemos estrechamente como son las abejas, el maíz, el arroz etc. desaparece, nuestra población se destruirá. La protección de la diversidad es una de las responsabilidades más importantes que tenemos, mucho más importante que la curación del cáncer, sin embargo la protección de especies recibe menos del 1% de cada dólar. La población humana sigue aumentando y la población mundial global se está aproximando a los 7 billones. Hace 50 años la población era de 3 billones. Teniendo en cuenta que la mayoría de esos 7 billones tiene menos de 35 años, y está por tanto en edad de procrear, significa que la población podría doblarse a los 14 billones en el 2058 y de nuevo a 28 billones en el 2108. Desde luego no conseguirán llegar muy lejos porque ya hemos sobrepasado nuestra capacidad poblacional. Las pesquerías comerciales se encuentran en un estado de colapso, hemos alcanzado el cenit del petróleo y sin petróleo que suministrar a los fertilizantes y al transporte, caerá la producción de alimento. Se añaden las pérdidas anuales de capas fértiles de suelo y la disminución de agua dulce que contribuyen aun más a la destrucción de la industria agrícola. La Biblia extrañamente predijo los ingredientes para un Apocalipsis ecológico. Los cuatro hombres a caballo eran la hambruna, la enfermedad, la guerra y lucha civil y el desorden. Los que hoy estamos vivos sólo hemos vivido a través de las dos últimas generaciones en la historia del mundo. Se está llegando al final de la orgía de materialismo que hemos disfrutado desde 1945. Hemos llenado incontables basureros con la escoria de nuestro estilo excesivo de vida, hemos despojado la vida de los océanos y la hemos reemplazado por plástico y química. En resumen, una combinación de población creciente y una disminución de la capacidad poblacional están conduciendo a un colapso ecológico. ¿Qué significado tiene todo esto? En resumen, no es nada agradable. Es una serie de eventos que conduce a un fracaso en la capacidad poblacional debido a la eliminación de recursos de los que nos hemos hecho dependientes. Añadido a esto, los crecientes niveles del mar y las cambiantes condiciones climáticas, hace bastante ine..vita..ble el cierre del transporte en el Atlántico y los problemas crecerán progresivamente. Dentro de dos décadas habremos acabado con los peces en el océano. Habrán tenido lugar guerras por los recursos de la… Antártida… y las guerras por los recursos del agua substituirán a las guerras por los recursos petrolíferos. Las guerras genocidas surgirán alrededor del mundo simplemente porque el homo sapiens todavía es un homínido primitivo y tiene facilidad en acusar cada escasez a cualquier otro grupo de humanos de cultura o raza distinta. Las guerras por la religión se extenderán mientras la gente intenta escapar de la realidad ecológica con fantasías antropocéntricas inventadas. Mientras los recursos energéticos se colapsan el transporte provocará el fin de la aldea global que llevará al desarrollo del tribalismo que a su vez llevará a conflictos territoriales o numerosas guerras genocidas. En los próximos 15 años en algún lugar se perderán especies cruciales que expandirán la colisión de la humanidad. Elimina la miel de las abejas y la agricultura quedará devastada. Que una plaga acabe con unas pocas especies del maíz y arroz y la hambruna en el mundo entero provocará luchas por los campos de patatas o nabos. Los virus, privados de anfitrión, buscarán nuevos huéspedes y los humanos serán un blanco tentador para esos diminutos maestros de la supervivencia. Será desagradable, extremadamente. ¿Improbable? ¿Irreal? Considera el año 1908. Si por aquel entonces yo hubiera dicho que en el próximo siglo vería dos guerras mundiales, campos de concentración, epidemias asesinas, una bomba nuclear, una guerra química, bombas suicidas, el SIDA y George W. Bush tampoco nadie lo hubiera creído. 1908 fue una edad de inocencia destrozada con el estallido en 1914 de la ‘guerra para acabar con todas las guerras’ y de la liberación de los demonios del infierno industrializado gracias a los genios de la maldad como Krupp, Nobel, Mitsubishi, Ford, Oppenheimer y Teller. En 1908 una mujer no podría haber votado en la mayoría de países y el racismo se había asumido como algo natural y aceptable. Aprendimos unas pocas lecciones por el camino pero en resumen aprendimos a matar más eficientemente y a oprimir más despreciablemente, aprendimos a explotar la naturaleza de manera más rapaz. Pero sorprendentemente predigo que el 2108 no será un mal año para los supervivientes de nuestra especie. Por entonces, con poblaciones drásticamente reducidas a menos de un billón de personas, no quedará más opción que adaptarse a un mundo sin las tres C’s. Veo un mundo no distinto del mundo de 1808, con molinos de viento generando energía local, caballos, más bicicletas, globos y una navegación que suministre los recursos esenciales para el transporte, comunidades más pequeñas y probablemente más gente se verá obligada a vivir en lugares elevados debido al incremento del nivel del mar y a vivir más frescos bajo tierra para que la naturaleza se regenere en la superficie con especies adaptándose a temperaturas más cálidas. Sin diesel con que impulsar los barcos industrializados, esos restos de poblaciones de peces que habrán sobrevivido empezarán a florecer de nuevo. Con suerte aun quedarán ballenas, delfines, tortugas de mar, tiburones y aves marinas y en cuestión de tiempo empezarán a repoblar los mares. La gente se verá obligada a vivir vidas más simples, sin aviones, ni coches ni transatlánticos. Pero aun conservaremos el conocimiento y aun seremos capaces de comunicarnos globalmente con energía eólica y solar que alimentarán a los ordenadores y a un sistema de Internet. Si somos lo suficientemente inteligentes podremos incluso ser capaces de establecer un depósito centralizado de combustibles fósiles que nos permita continuar manteniendo en órbita satélites para comunicaciones globales y de navegación. La gente mirará hacia atrás con incredulidad el derroche de combustibles fósiles de las bolsas de plástico, juguetes y coches para entretenimiento. Veo un futuro más verde con gente viviendo vidas menos estresantes y volviendo a aprender el arte perdido de la navegación, la herrería, la carpintería,… Aun seguiremos haciendo la guerra los unos con los otros porque somos una especie violenta pero éstas se verán limitadas a armas más simples. Todavía quedarán almacenes de bombas nucleares y zonas prohibidas donde quedarán en pie antiguas plantas nucleares pero en algún momento se desmantelarán como testamento de nuestros errores pasados. Aun quedarán lugares peligrosos y seguirán siéndolo durante algún tiempo. Pero tal como Chernóbil ha demostrado, la vida se adaptará. Sobre el 2015 la amenaza del calentamiento global engendrará una proliferación de plantas nucleares pero se darán al traste en el 2025 pues los recortes de combustibles fósiles impedirán la explotación minera y el procesamiento de uranio el cual consume más combustible fósil que los generadores alimentados por petróleo. Se necesitan alrededor de dos mil toneladas de uranita mineral para hacer una onza de combustible de uranio. Si somos afortunados sobreviviremos y si no, no lo haremos. Con un poco de suerte el mundo se adaptará a una dieta vegetariana más ecológica. La gente tendrá que aprender a vivir vidas más simples sin excesivos consumismos. La clave de la supervivencia de la civilización es retener lo mejor y descartar lo peor. El arte y la música sobrevivirán aunque la música será acústica y los juglares errantes sustituirán a las estrellas de rock. El teatro resistirá pero probablemente las películas y la televisión no. La radio, suministrada por energía solar y eólica, puede ser una forma básica de comunicación de masas. Las energías solar y eólica y una ética conservadora sólida suministrarán todos los recursos que se necesiten. Sobrevivirá la maquinaria básica como bombas extractoras y pequeñas herramientas eléctricas. Los supervivientes del 2108 tendrán al alcance de la mano un poder de conocimiento humano colectivo. Las bibliotecas se convertirán en grandes universidades que serán reemplazadas por pequeños colegios que se centrarán en la práctica del conocimiento y de la tecnología. El consumismo no tendrá lugar en este futuro. Todas las necesidades se podrán satisfacer en un mercado comunitario. Las grandes estructuras del pasado, los centros comerciales y las infraestructuras masivas se deteriorarán. Los lugares serán desmantelados para un uso práctico y el tiempo y la erosión absorberán las cicatrices del pasado. Hombres y mujeres serán de nuevo capaces de explorar el planeta navegando y a pie, en globo y en bicicletas. Prosperarán las tecnologías de la bicicleta y la navegación. El mundo estará salpicado de pequeños molinos de viento triturando grano, haciendo correr pequeñas máquinas y generando energía. El planeta será más tranquilo y más pacífico y una vez más escucharemos los cantos de las aves y el silbido del viento a través de los árboles. Nuestras celebridades serán escritores y poetas, músicos y artistas, exploradores y pensadores. Creo que el futuro puede ser un futuro positivo aunque los retortijones del nacimiento de tal futuro serán muy violentos, y durante 15 años más o menos la humanidad sufrirá los efectos de un colapso mientras lucha por ajustarse y sobrevivir. Billones morirán de hambre, guerras, violencia civil y enfermedades. Sólo un pequeño porcentaje de gente que nazca en los próximos 30 años estará en el 2108. El mundo del 2108 pertenecerá a los niños de los supervivientes y nacerán en la última recta del siglo 21. Con esperanza el mundo pertenecerá a los supervivientes de otras especies y con suerte no destruiremos más de la mitad de ellos. Hemos sobrevivido antes. Las grandes plagas de hace 800 años mataron a más de los que las sobrevivieron y los supervivientes emergieron mas fuertes y capaces de resistir las plagas bubónicas. También estarán aquellos que resistirán y sobrevivirán a las plagas del siglo 21. Con suerte las religiones antropocéntricas serán abolidas. Las perversas ideas ignorantes que nos ponen en primer lugar, la idea de que somos superiores a otras especies y que tenemos dominio absoluto sobre cualquier cosa y que al final no importa porque nos habremos ido todos al cielo en alguna tierra de fantasía. Si hemos de sobrevivir como especies necesitaremos llevar la biodiversidad de la vida dentro de nuestra realidad del día a día y vivir nuestras vidas según las leyes de la ecología y proteger la biodiversidad, abrazando la interdependencia y dándonos cuenta que los recursos son finitos y que existen límites a nuestro crecimiento. Quizás una vez abofeteada nuestra capacidad poblacional podremos aprender la lección y no intentaremos de nuevo este sinsentido. Desde luego nuestra especie puede que no sobreviva al próximo siglo pero una cosa está clara, la Tierra sí lo soportará. Siempre ha podido y lo seguirá haciendo, y su mayor extinción, la sexta en la historia de la Tierra, estará dirigida durante los próximos diez o veinte millones de años a un proceso curativo de regeneración. Una cosa que sé seguro es que cientos de millones de años a partir de ahora, este planeta brillará aún como una piedra preciosa azul y blanca contra la negrura de la eternidad y esa es la imagen que me sustenta y me proporciona optimismo. Todos nosotros formaremos siempre parte de esta magnifica roca orbitando alrededor del sol en este milagro de la vida, en esta magnífica galaxia en el gran misterio del universo infinito. 2108- Lamento que no pueda ver cómo será el mundo entonces pero envidio a aquellos que sobrevivirán y sólo espero que esta segunda oportunidad reconstruya la civilización para que tenga más éxito que la última. ¡La civilización antropomórfica está prácticamente muerta, larga vida a la civilización biocéntrica de mañana!
(Source: Blog en MySpace del Capitán Paul Watson)
Fuente: http://www.oceansentry.org/lang-es/menu-articles/menu-featured-content/436.html?task=view