Las energías renovables podrían satisfacer más de tres cuartos de las necesidades globales de energía en el año 2050







Joseph Romm y Stephen Lacey
Climate Progress

Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens


De los aproximadamente 300 GW de nueva capacidad de generación de electricidad agregada globalmente durante el período de dos años de 2008 a 2009, 140 GW provinieron de la incorporación de ER (Energía renovable)
Según un nuevo Informe Especial del Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC) [1] que toma en cuenta más de 160 perspectivas, podríamos obtener un 77% de nuestra energía global de fuentes renovables en 2050, reduciendo así las emisiones de carbono en 560 gigatoneladas y colocándonos en el camino de estabilizar emisiones a 450 ppm. El resultado no es realmente nuevo, pero conlleva un peso considerable porque proviene del Panel Intergubernamental del Cambio Climático.
El informe del IPCC documenta el rápido crecimiento de la energía renovable en los últimos años –y deja claro que el futuro es aún más brillante si combinamos el conjunto adecuado de políticas. Eso significa que no debemos cometer el error de pensar que solo la investigación y el desarrollo pueden llevarnos a bajar la curva del coste y hacia el mercado con suficiente rapidez para estabilizar las emisiones de gas invernadero con la rapidez necesaria para evitar múltiples catástrofes simultáneas.
Como concluye el informe (énfasis en el original):
Las inversiones en la investigación y el desarrollo públicos en tecnologías de ER son más efectivas cuando van complementadas por otros instrumentos políticos, en particular políticas de utilización que realcen simultáneamente la demanda de nuevas tecnologías. En su conjunto la investigación y el desarrollo y las políticas de utilización crean un ciclo de respuesta positiva, llevando a la inversión del sector privado. La implementación temprana de políticas de despliegue en el desarrollo de una tecnología dada puede acelerar el aprendizaje al inducir a la investigación y desarrollo privado, que por su parte reduce aún más los costes y suministra incentivos adicionales para utilizar la tecnología.
Una serie de estudios de investigadores y de organizaciones de propugnación han mostrado que, por lo menos en teoría, podríamos obtener casi un 100% de nuestra energía de fuentes renovables. Pero cuando la teoría se enfrenta a la realidad, se empiezan a destacar realmente los desafíos.
La buena noticia: Un gran equipo de investigadores internacionales descubrió que las energías renovables pueden aumentarse sin demasiados problemas técnicos.
“Hay pocos, si alguno, límites tecnológicos fundamentales para la integración de un portafolio de tecnologías de ER para satisfacer una parte mayoritaria de la demanda total de energía en sitios donde recursos adecuados de ER existen o pueden suministrarse”.
Pero estas tecnologías no se utilizan en un vacío. El despliegue de proyectos depende de una serie de variables que aumentarán o limitarán el potencial de renovables:
“La tasa real de integración y la participación resultante de ER serán influenciadas por factores, como costes, políticas, temas ecológicos y aspectos sociales”.
Bueno, es perfectamente obvio. ¿Pero cuán significativos son esos desafíos?
Desde el punto de vista financiero, el IPCC informa de que tendremos que prever 5 billones (millones de millones) de dólares en inversión global en investigación y desarrollo, desarrollo de proyectos y nueva infraestructura durante la próxima década. Y desde 2020 a 2030, esa inversión tendrá que aumentar a 7 billones de dólares. Considerando que el actual historial global de inversión es de 150.000 millones de dólares, esa cifra tendrá que multiplicarse a fin de acercarnos al ambicioso objetivo del IPCC. El Foro Económico Mundial sugiere que tendremos que invertir más de 500.000 millones de dólares al año hasta 2030 a fin de mantener las emisiones de CO2 en 450 ppm.
Desde luego, una demora es aún más costosa. Al publicar sus Perspectivas de la Energía en el Mundo 2009 (WEO 2009) el director ejecutivo de la Agencia Internacional de Energía dijo: “El mensaje es simple y austero: si el mundo continúa sobre la base de las actuales políticas de energía y clima, las consecuencias del cambio climático serán severas”. Explican: “tenemos que actuar urgentemente y ahora mismo. Cada año de demora agrega otros 500.000 millones de dólares a la inversión necesaria entre 2010 y 2030 en el sector energético”.
Y lo más costoso que podemos hacer es no hacer nada. [3]
Los desafíos políticos (especialmente aquí en EE.UU.) también constituyen una barrera importante –y dependiendo de la estabilidad de las políticas establecidas, determinarán cuánto capital privado será destinado a las energías renovables. Según el informe Estatus Global de Renovables del año pasado de REN 21 [Red de Política de Energía Renovable para el Siglo XXI], hay más de 85 países con algún tipo de política de promoción de la energía renovable. Es un aumento considerable en comparación con los 45 países de 2005. Sin embargo, debido al cambio de los aspectos económicos de la energía renovable (especialmente en la solar fotovoltaica) y el impacto de las crisis de las deudas gubernamentales, muchos países han tenido que reevaluar sus políticas causando ciclos de auge y caída para el desarrollo de proyectos. La determinación de las políticas más efectivas que reduzcan la carga de las deudas gubernamentales, limiten el coste a los contribuyentes y creen simplicidad en el mercado, sigue siendo un concepto en desarrollo – y, cómo lo describe el informe del IPCC, variará dependiendo de la región, el país o la localidad.
Como dicen los investigadores:
“La flexibilidad en el ajuste a medida que se desarrollan las tecnologías, los mercados y otros factores, es importante. Los detalles de diseño y de implementación son críticos en la determinación de la efectividad y la eficiencia de una política. Marcos legales que sean transparentes y continuos pueden reducir los riesgos de inversión y facilitar el despliegue de ER y la evolución de aplicaciones de bajo coste.”
Los desafíos de la infraestructura –construcción de líneas de transmisión, instalaciones de fabricación, conductos, refinerías y el retiro del servicio activo de recursos convencionales de energía existentes para integrar nuevos proyectos– serán otra barrera para el desarrollo. Eso tiene que ver con una buena política: un precio del carbono, incentivos para la fabricación, estándares de interconexión, y cosas semejantes.
Finalmente, este informe vuelve a mostrar que es posible cumplir nuestros actuales desafíos energéticos y climáticos con tecnologías de energía renovable existentes. Pero las barreras institucionales en la política, los mercados financieros y el desarrollo de infraestructura determinarán cuán realista es realmente esta perspectiva.
Notas:
[1] Un nuevo Informe Especial del IPCC: http://srren.ipcc-wg3.de/report/srren-spm-fd4
[2] http://www.worldenergyoutlook.org/docs/weo2009/WEO2009_es_spanish.pdf
[3] Los científicos establecen que “el actual valor de los impactos del cambio climático” es de 1.240 BILLONES sobre la base de las actuales emisiones, lo que hace que la reducción a bajo 450 ppm sea indispensable:
http://climateprogress.org/2009/09/08/climate-change-adaptation-impacts-iied/
[4] La solución total al calentamiento global. Cómo se puede estabilizar el mundo en 350 ppm desde 450 ppm:
http://climateprogress.org/2011/01/10/the-full-global-warming-solution-how-the-world-can-stabilize-at-350-to-450-ppm/ 

Fuente: http://climateprogress.org/2011/05/10/ipcc-rene

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