PASANDO LA ESCOBA DEL BANCO MUNDIAL




Simplemente desaparecieron. Los 500 millones de dólares que el Banco Mundial prestó al estado Mexicano, se esfumaron sin dejar obra alguna. El cambio climático se cobra una nueva víctima, dinero contante y sonante.      
El Banco Mundial además no parece controlar los préstamos que otorga. En México la Auditoría Superior de la Federación (ASF) no encontró ningún registro de que la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) haya aplicado el préstamo por 500 millones de dólares que el Banco Mundial otorgó para programas diseñados contra el cambio climático.

En este sentido los recursos otorgados en 2008 para aplicar en el programa “Política de desarrollo sobre el cambio climático” y que fue contratado por el gobierno de México, no registra ningún proyecto de inversión, por lo cual el organismo fiscalizador solicitó a la Secretaría de Hacienda la reintegración a las arcas públicas de esos recursos.
En la revisión de la Cuenta Pública 2008, se detectó que sobre el préstamo concedido por el Banco Mundial para aplicar en el programa “Política de desarrollo sobre el cambio climático” y que fue contratado por el gobierno de México, no hay evidencia de que se haya destinado a ningún proyecto de inversión.
La Auditoría revisó el 100% de los recursos contratados por el gobierno federal con el Banco Mundial por la suma de500 millones de dólares, sin encontrar gastos aplicados al mismo.
Las condiciones del préstamo habían sido cuestionadas por varios legisladores que criticaron la conveniencia del mismo  ya que el destino de los recursos consignados en el contrato no se vinculaba con obras productivas.
La Auditoría concluyó que no hay documentos que comprueben en dónde quedaron los recursos, tampoco hay informes sobre los resultados esperados y mucho menos obtenidos.
“Los términos pactados en el contrato de préstamo no definen los tiempos en los que se realizarían las reuniones para intercambiar puntos de vista sobre los logros avanzados durante la realización del programa, ni para elaborar los informes sobre su implementación, situación que obstaculiza la programación y evaluación del cumplimiento de los objetivos y las metas del programa y de las acciones pactadas en el contrato”, detalla el órgano fiscalizador.

Fuente: medioymedio.com

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