Chile / Penco-Lirquen: «Se quemó el Parque se quemó donde quieren instalar la minera»

Un mega incendio forestal devastó Penco Lirquén, quemando el proyectado Parque para Penco y los últimos bosques de Queule, especie en peligro. La comunidad denuncia que el fuego se expandió en el área donde la minera Aclara planea instalarse en medio de un histórico conflicto socioambiental: Una catástrofe ecológica y social de proporciones históricas se desató en la comuna de Penco, Región del Biobío, donde un incendio forestal de origen aún no determinado avanza sin control, consumiendo el emblemático Fundo Coihueco. Este territorio, objeto de una férrea disputa entre la comunidad y la industria extractiva, alberga el Parque para Penco y los últimos bosques de Queule del mundo, una antigua especie arbórea en peligro crítico. Las llamas también han arrasado numerosas viviendas, configurando un escenario de desolación y pérdida incalculable.

 La Corporación Parque para Penco, en una publicación, denuncia que el siniestro comenzó con tres focos aislados, dos de ellos «muy cerca de donde se quiere instalar la minera». Lo que inició como puntos localizados se ha transformado, en cuestión de horas, en el peor incendio en décadas para el sector Penco-Lirquén.
El drama trasciende la emergencia inmediata y se enmarca en un conflicto de años. El Fundo Coihueco es el corazón de un proyecto comunitario de parque público y, a la vez, el epicentro de la polémica por el proyecto de tierras raras. La comunidad sostiene, desde hace tiempo, que el parque y la preservación de este ecosistema único son «incompatibles» con la minería, debido a la amenaza sobre la calidad excepcional del Río Penco, el turismo local y la frágil biodiversidad.
Entre lo perdido figuran ejemplares centenarios de Queule, árboles considerados «fósiles vivientes» o «dinosaurios» botánicos, según ha destacado la Corporación Parque para Penco, junto a otra flora y fauna nativa irremplazable.
La Corporación, en un amargo lamento, cuestiona: «Sin queules, sin pitaos, sin fauna nativa… así les conviene«. Esta afirmación refleja la profunda desconfianza de los vecinos, quienes ven con horror cómo las llamas consumen precisamente el territorio que buscan proteger del extractivismo, luego de décadas de monocultivos forestales inflamables.
PARQUE PARA PENCO
Hace dos meses, la Corporación publicaba: “Como Corporación Parque Para Penco, estamos felices de ser parte de este importante hito para nuestra comuna y su medio ambiente. Valoramos enormemente el trabajo realizado en conjunto con la Universidad de Concepción @fcaudec y también recalcamos que la plantación de árboles nativos no solo contribuye a la prevención de incendios forestales, sino que también fortalece el sentido de pertenencia y territorialidad de las comunidades”.
Agrega: “Asimismo, recalcamos la importancia del lugar, por la presencia de un relicto de bosque nativo milenario, con especies en peligro de conservación, una gran diversidad de aves y un rol clave en la protección de las aguas de la comuna”.
“Al recuperar especies propias del ecosistema local, promovemos el respeto y el cuidado del entorno natural, fortaleciendo nuestra conexión con la tierra y asegurando un equilibrio sustentable entre las personas y la naturaleza.”
“Continuaremos haciendo monitoreo de las especies plantadas, conformando un laboratorio vivo de restauración ecológica. Llamamos a toda la comunidad a cuidar este pulmón verde nativo que sin duda disfrutarán las nuevas generaciones.”

Fuente: elciudadano.com

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Catástrofe por incendios forestales en Chile: Nuevamente el modelo de la industria forestal en la palestra


Chile enfrenta una nueva catástrofe por megaincendios en el sur. Desde organizaciones sociales y comunitarias de los territorios afectados, así como desde diversas expresiones de las ciencias, señalan al modelo forestal de monocultivo como responsable: reduce el agua, aumenta la erosión, es emisor neto de carbono y crea paisajes homogéneos altamente inflamables. Exigen un cambio urgente.

Seguel Alfredo

Megaincendios 2026: el modelo forestal de monocultivo industrial nuevamente en la palestra
Chile vive, una vez más, una catástrofe ecológica y social de proporciones históricas. Desde el 17 de enero de 2026, incendios forestales de origen aún no determinados avanzan sin control por comunas de las regiones de Ñuble, Biobío y La Araucanía, forzando la evacuación de poblaciones completas y generando pérdidas de vidas.
Más allá de la emergencia inmediata, voces desde los territorios afectados señalan un culpable estructural: el modelo forestal basado en extensos monocultivos de especies exóticas.
Camila Arriagada, ex Consejera Regional del Biobío, declaró textualmente: “Esto requiere con urgencia, superar el modelo forestal tan desregulado, fuera de la normativa, en donde no pueden haber más plantaciones tan cercanas, incluso dentro de las mismas poblaciones”.
“Están evacuando poblaciones completas desde anoche. Hay una pérdida de muy, muy grande. Se han quemado poblaciones completas”, declaró Arriagada. Enfatizando la gravedad del momento.
El dictamen científico: Impacto multifacético y negativo
Un informe pivotal del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR2), publicado en junio de 2024 y elaborado por un equipo interdisciplinario de científicos*, publicado en El Ciudadano, ofrece la evidencia dura que sustenta estas acusaciones. El análisis es contundente: las plantaciones de pinos y eucaliptos, que cubren alrededor de tres millones de hectáreas en Chile, han tenido un impacto profundo y negativo.
Los investigadores son claros: “Los paisajes dominados por plantaciones de especies exóticas reducen los caudales de agua, y favorecen la ignición y propagación de incendios de mayor envergadura”. Además, el estudio revela que la pérdida de bosque nativo en Chile ha sido “causada en un 38 % por reemplazo de pinos y eucaliptos”.
Contrario al discurso de la industria forestal que promueve estas plantaciones como sumideros de carbono, el informe del CR2 presenta datos del Inventario Nacional de Gases de Efecto Invernadero que demuestran lo opuesto. “Como estos cultivos son cosechados en ciclos cortos, el carbono capturado regresa rápidamente a la atmósfera”, explican los científicos, concluyendo que estas plantaciones se comportan como emisoras netas de carbono.
Paralelamente, agravan la crisis hídrica. Su alta demanda de agua por evapotranspiración afecta negativamente los caudales de las cuencas, exacerbando la escasez que sufren las comunidades locales. A esto se suma un grave problema de erosión: la tala rasa y los incendios en estas zonas pueden generar una pérdida de suelo de hasta “31 toneladas por hectárea cada año”, siendo la actividad forestal la principal causa de este fenómeno.
El combustible perfecto: Homogeneidad del paisaje y especies pirófitas
La conexión directa entre el modelo forestal y los megaincendios se explica por dos factores clave. Primero, la homogeneidad del paisaje: vastas extensiones continuas de una sola especie crean un “manto vegetal homogéneo y continuo” que actúa como una alfombra de combustible, agregando las características pirrófitas de las especies.
El informe del CR2 señala que desde 2010, “más del 80 % de los megaincendios en Chile han ocurrido en regiones dominadas por plantaciones de pinos y eucaliptos”.
Segundo, están las características biológicas de las especies. Como explicó la Dra. Olga Barbosa, presidenta de la Sociedad Ecológica de Chile, en 2017, “los pinos y los eucaliptos vienen de zonas donde el fuego es una perturbación natural… han evolucionado toda su historia con el fuego”.
Investigadores de la Universidad Austral y el CR2 añaden que los eucaliptos, con aceites inflamables y corteza que se desprende en ascuas (pavesas), no solo sobreviven al fuego, sino que pueden promover su propagación hasta 500 metros, eliminando competidores.
La ofensiva de la industria: Presión para mantener y expandir un modelo insustentable

Frente a esta evidencia, la respuesta de la industria forestal, controlada mayoritariamente por los grupos CMPC y Arauco, no ha sido la reconversión, sino una ofensiva para expandir y perpetuar el modelo.

Según reportes de noviembre de 2024, destacada por El Ciudadano,  el sector, a través de la Corporación Chilena de la Madera (Corma), ha planteado “nuevas estrategias de presión al aparato público” para mantener el modelo, enmarcándolo en una narrativa de “sostenibilidad” y captura de carbono que la ciencia desmiente. Mientras el presidente de Corma, Juan José Ugarte, promueve la reforestación (sin distinguir entre bosque nativo y plantación) como solución climática, los científicos del CR2 advierten que estas plantaciones de ciclos cortos en realidad liberan carbono rápidamente.
A nivel regional del Biobío, se han implementado planes de «reactivación forestal» orientados a crear empleos y promover la inversión en zonas rurales, como señala el presidente de Corma en Biobío y Ñuble, Alejandro Casagrande.
Estas iniciativas fomentan la inversión pública y privada para dinamizar el sector y recuperar las hectáreas perdidas en incendios. Sin embargo, expertos sugieren que estas estrategias no abordan los  problemas de fondo: homogeneidad del paisaje, mega incendios y crisis hídrica, empobreciendo aún más los territorios.
Falla en la gobernanza: Comunidades excluidas y narrativas fragmentadas
La gestión del riesgo de incendios adolece de una grave fragmentación. Un análisis de gobernanza del CR2 de enero de 2023 mostró que, si bien existe coordinación entre organismos públicos de combate y centros de conocimiento, la conexión con las comunidades y organizaciones sociales locales es débil.
El estudio identificó “tres narrativas” desconectadas sobre el riesgo: una técnica-científica (probabilidad de daño), una político-institucional (problema de negligencia ciudadana) y una comunitaria (cómo prepararse ante el desastre). Esta falta de diálogo e integración efectiva de los territorios en la toma de decisiones impide abordar las causas estructurales y genera estrategias de prevención reactivas y desarticuladas.

Fuente: https://www.elciudadano.com/actualidad/catastrofe-por-incendios-forestales-en-chile-nuevamente-el-modelo-de-la-industria-forestal-en-la-palestra/01/18/

 

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