La caída de la flota nuclear canadiense
Un nuevo estudio destaca la oposición de las naciones indígenas a los proyectos nucleares: La industria nuclear mundial ha estado en declive durante casi tres décadas. Casi todos los años, más reactores se cierran que se ponen en marcha. Este año, la participación de la energía nuclear en la producción mundial de electricidad bruta comercial es inferior a la mitad de lo que era en 1996. Una razón del declive de la industria es el alto costo de la energía nuclear en comparación con el bajo costo de las fuentes alternativas de generación de energía.
Raúl Sánchez Saura
Profesores universitarios
Otra razón es el riesgo y la falta de soluciones permanentes para los residuos radiactivos de larga vida producidos por los reactores nucleares. En todo el mundo, los pueblos indígenas se ven afectados de manera desproporcionada por la contaminación radiactiva y están a la vanguardia de la resistencia a los vertederos de desechos nucleares.
Un nuevo estudio publicado en Nuevo Brunswick analizó declaraciones sobre energía nuclear y residuos radiactivos de comunidades indígenas en New Brunswick, Quebec y Ontario, las únicas provincias con reactores nucleares. Los 18 reactores de energía en Ontario y el de Nuevo Brunswick, así como el de Quebec que se cerró en 2012, han producido cientos de toneladas de residuos radiactivos.
El estudio encontró que, en general, las naciones y comunidades indígenas no apoyan la producción de más desechos nucleares o el transporte y almacenamiento de desechos nucleares en sus tierras. Han dado a conocer su oposición a través de docenas de declaraciones públicas y más de 100 presentaciones al regulador, la Comisión Canadiense de Seguridad Nuclear.
Al mismo tiempo, el gobierno federal posiciona la energía nuclear como un activo estratégico para Canadá ahora y en el futuro. El gobierno lanzó recientemente una política para que los proyectos nucleares sean aprobados más rápidamente, con menos regulaciones. La posición del gobierno ha creado un conflicto evidente con los titulares de derechos indígenas.
La radiactividad no se puede apagar, eso es lo que hace a los residuos nucleares tan peligrosos. La oposición indígena a los desechos nucleares está arraigada en valores que respetan la Tierra y la necesidad de mantener la vida segura para las generaciones futuras. La radiactividad de los residuos de alto nivel puede tardar milenios en decaer y, si se expone, puede dañar el tejido vivo de diversas maneras y alterar la estructura génica.
El nuevo estudio analizó 30 declaraciones públicas sobre energía nuclear y desechos radiactivos y revisó las presentaciones a la Comisión Canadiense de Seguridad Nuclear (CCSN) por parte de naciones y comunidades indígenas. En el informe también se examina la situación de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los derechos de los pueblos indígenas en el Canadá.
Artículo publicado originalmente en Beyond Nuclear International.- Imagen de portada: Roar Magazine Protestas de los pueblos originarios del actual territorio de Canadá. Foto: Murray Bush
Fuente: https://www.elsaltodiario.com/desconexion-nuclear/caida-flota-nuclear-canadiense - Traducción de Raúl Sánchez Saura. -
