El informe GEO-7 del medio ambiente mundial dibuja un escenario ambiental sin precedentes para 2050

Informe GEO-7 del medio ambiente mundial para 20250: durante años, las advertencias sobre el deterioro del planeta han llegado en forma de gráficos, cifras y escenarios lejanos que parecían no afectarnos de forma directa: Sin embargo, cada ola de calor extrema, cada sequía prolongada o cada inundación inesperada nos recuerda que esas previsiones ya no pertenecen al futuro, sino al presente. La sensación de fragilidad se instala poco a poco en la vida cotidiana, incluso en lugares donde antes parecía impensable.

Por Jordi Company

La séptima edición del Global Environment Outlook o Perspectiva del Medio Ambiente Mundial (GEO-7) expone esa inquietud creciente.
El informe, elaborado por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, dibuja un escenario claro y difícil de ignorar: si no se actúa con rapidez y decisión, los impactos ambientales se intensificarán hasta transformar profundamente la forma en que vivimos, producimos alimentos y habitamos el planeta.
Informe GEO-7 del medio ambiente mundial

El documento de Naciones Unidas advierte de impactos climáticos, económicos y sociales cada vez más graves, pero insiste en que aún hay margen para cambiar el rumbo.
Este es el futuro que le espera al planeta si la humanidad no toma medidas drásticas para poner fin a una serie de crisis ambientales en expansión, según un nuevo informe del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).
La séptima edición del Global Environment Outlook o Perspectiva del Medio Ambiente Mundial (GEO-7) ofrece una cruda visión de las próximas décadas.
Pero sus autoras y autores señalan que aún se pueden evitar los peores pronósticos si las naciones actúan con rapidez y adoptan medidas significativas para abordar el cambio climático, la protección de la naturaleza, la pérdida de tierras y biodiversidad, así como la contaminación y los desechos.
“Con un esfuerzo integral de cada gobierno en su totalidad y de cada sociedad a todos sus niveles, la humanidad todavía puede cambiar el rumbo”, afirma Maarten Kappelle, Líder de Servicio en la Oficina de Ciencia del PNUMA.
“Pero si las naciones siguen arrastrando los pies desaprovechando su capacidad colectiva, miles de millones de personas enfrentarán un futuro incierto, especialmente en el mundo en desarrollo”.
El GEO-7, fruto del trabajo de cerca de 300 científicas y científicos, creó un modelo de cómo se vería el planeta en 2050 si las naciones continúan realizando tres acciones ambientalmente destructivas: contaminar, emitir gases de efecto invernadero y destruir espacios naturales.
Este primer reportaje —de tres preparados sobre dicho informe— comparte algunos de los hallazgos clave de esta modelización.
Qué escenarios plantea el informe GEO-7 para el planeta en 2050
Se prevé que las emisiones de gases de efecto invernadero que calientan el planeta aumenten a 75 mil millones de toneladas al año para 2050 —un salto de casi el 50 % respecto a la actualidad—.
Esto desestabilizará el clima y provocará un aumento de las olas de calor, que se espera afecten a casi todas las personas en la Tierra —unas 9.200 millones— para 2050. Casi ningún rincón del planeta quedará libre del calor extremo.

Para 2050, la humanidad pretende extraer 165 mil millones de toneladas de materias primas de la Tierra cada año.
Esto representa un aumento de más del 60 % respecto al año 2020. El GEO-7 señala que la extracción de todos estos metales, minerales y combustibles fósiles destruirá numerosos espacios naturales, agravando el cambio climático y acelerando la pérdida de biodiversidad.

Riesgos climáticos, económicos y sociales según el GEO-7
Se prevé que tan solo el cambio climático reduzca en un 4 % el producto interno bruto mundial cada año para 2050. A medida que aumenten las temperaturas y se profundice la crisis, esa cifra ascenderá a un asombroso 20 % de reducción anual del PIB para 2100.
Eso sería apenas un poco menos que la contracción que sufrió Estados Unidos de América durante la Gran Depresión de las décadas de 1920 y 1930. Esta recesión se verá amplificada por los efectos de la contaminación y la desaparición de la naturaleza. Las personas pobres sufrirán más las consecuencias de esta agitación económica y la brecha entre ellas y las personas más ricas seguirá ampliándose.

El GEO-7 prevé una ligera disminución de la contaminación atmosférica para 2050. Pero debido al aumento de la urbanización de la población, el número absoluto de personas expuestas a contaminantes atmosféricos aumentará.
Para 2050, 4.200 millones de personas inhalarán de manera regular niveles peligrosos de una sustancia particularmente problemática: la PM 2.5. El informe estima que las muertes relacionadas con la contaminación del aire costarán a la economía mundial entre US$ 18 y 25 billones hasta 2060.

El mundo perderá 1 millón de kilómetros cuadrados de bosques, turberas y otros espacios naturales.
Esto se dará en gran medida por la expansión de las tierras de cultivo necesarias para alimentar a una población mundial en aumento con una creciente preferencia por la carne. Debido a la pérdida de ecosistemas, se prevé que la abundancia media de especies del planeta —un único indicador que refleja la diversidad y distribución de la vida— disminuya un 3 %.

Por qué el informe GEO-7 del medio ambiente mundial insiste en actuar ahora
Si no se controla el cambio climático, éste expondrá a alrededor de 1.100 millones de personas a lluvias intensas y a cerca de 900 millones de personas a sequías extremas para 2050.
Este doble golpe climático contribuirá a empujar a hasta 132 millones de personas a la pobreza y pondrá a otros 24 millones en riesgo de hambre para 2040. Para 2050, 3.300 millones de personas —un tercio de la población del planeta— enfrentarán estrés hídrico.

El GEO-7 advierte que el mundo se acerca a una serie de umbrales climáticos de los que podría no haber retorno. Las capas de hielo de Groenlandia y la Antártida Occidental podrían colapsar, provocando un aumento del nivel del mar de 10 metros.
El deshielo del permafrost podría liberar enormes cantidades de metano, un potente gas de efecto invernadero, acelerando el calentamiento con creces. La selva amazónica podría transformarse en una sabana, privando al planeta de uno de sus sumideros de carbono más importantes.
Casi todos los corales de aguas cálidas desaparecerían, devastando los ecosistemas submarinos y amenazando las pesquerías en todo el mundo. Incluso las corrientes oceánicas y la corriente en chorro podrían verse afectadas, sumiendo el clima en el caos.
Aún hay margen de acción, según el informe GEO-7
Pero se necesitarán cambios urgentes y sin precedentes en la forma en que las naciones gobiernan sus economías, gestionan sus materiales y desechos, generan energía, producen alimentos, utilizan materias primas y tratan el medio ambiente.
El GEO-7 no es solo una advertencia, también es una llamada a la responsabilidad colectiva frente a un futuro marcado por riesgos crecientes

La pregunta ya no es si conocemos las consecuencias, sino si estamos dispuestos a actuar antes de que los límites del planeta se vuelvan definitivamente irreversibles.


https://www.ecoticias.com/medio-ambiente/informe-geo-7-del-medio-ambiente-mundial

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