viernes, 22 de enero de 2016

Chile: Aprueban central en la Patagonia que inunda lo mismo que HidroAysén, pero que genera sólo un quinto de la energía


Empresa a cargo del proyecto aseguró que “analizará en detalle las nuevas condiciones y definirá los pasos a seguir”, quedando pendiente aún el trámite ambiental de la línea de transmisión.
 
Luz verde recibió el consorcio Energía Austral -integrado por la minera Glencore y la firma australiana Origin Energy-, para construir el proyecto hidroeléctrico Río Cuervo, en la región de Aysén.
Esto, luego que el Comité de Ministros -que lidera el titular de Medio Ambiente, Pablo Badenier- revisara las 11 reclamaciones interpuestas en contra de la iniciativa. Todas ellas habían sido incorporadas al proceso de evaluación por acción de opositores a su construcción, quienes buscan revertir la aprobación dada en 2013 por la Comisión de Evaluación Ambiental de la Undécima Región a la iniciativa.
Cuervo considera generar energía a una potencia máxima de 640 MW y sumaba más de seis años en trámite ambiental, tras haber ingresado en 2009 su EIA.
El ministro de Medio Ambiente, Pablo Badenier, explicó que la autoridad acogió de manera parcial algunos de los recursos de reclamación presentados por los opositores al proyecto, corrigiendo el EIA en temas como fauna acuática y flora terrestre y dando el vamos a su construcción. Esto, pese a que todavía falta que se inicie el trámite de evaluación de la línea de transmisión, lo que aún no comienza.
“Se acogieron parcialmente los recursos de reclamación y se hicieron precisiones respecto a materias de fauna acuática y flora terrestre, principalmente orientadas a incrementar el monitoreo y seguimiento de algunas especies. El resto de los recursos de reclamación fueron rechazados, con lo que se determinó mantener la RCA favorable al proyecto”, señaló la autoridad.
“Nosotros cumplimos y hacemos cumplir la legislación ambiental. En este sentido si algún reclamante estima que hay mérito, ellos pueden reclamar al Tribunal Ambiental de Valdivia, que es el tribunal competente en esta materia”, añadió Badenier, quien comentó que “se estableció un plan de monitoreo de alerta temprana con el desarrollo de un protocolo de acción, para la generación y análisis de información adicional asociada al llenado y operación de embalse. Este protocolo deberá ser revisado y aprobado por Sernageomin antes de iniciarse el llenado del embalse proyectado”.
Las Diferencias
La comparación con HidroAysén, el otro proyecto hidroeléctrico que se planeaba desarrollar en esa zona -y cuya resolución de calificación ambiental (RCA) fue invalidada por el Comité de Ministros- es casi automática: pese a tratarse de proyectos con una inundación similar (5.924 hectáreas Cuervo versus 5.910 há. en el caso de HidroAysén), el primero consiguió sortear la barrera del Comité de Ministros, mientras que la iniciativa de Endesa y Colbún no corrió la misma suerte.
Lo anterior llama la atención si se tiene en cuenta que pese a que la afectación en términos de inundación es similar entre ambas iniciativas, la de Glencore y Origin Energy generará un quinto de la energía que proyectaba inyectar HidroAysén (3.750 GWh anuales versus 18.430 GWh por año) y la potencia es sideralmente distinta: 640 MW Cuervo contra 2.750 MW HidroAysén.
¿Por qué entonces una iniciativa menos eficiente y con la misma superficie inundada se aprobó y la otra no?
Según el ex director general de Aguas y socio de Puga Ortiz, Rodrigo Weisner, se trata de temas distintos pues hay diferencias entre ambas iniciativas en temas como los derechos de agua, relocalización de comunidades y otros.
“Una de las diferencias es que Cuervo cuenta con un derecho consuntivo. Esto, porque capta las aguas arriba y los restituye al mar. Entonces consume el agua, considerando estrictamente lo que plantea el Código de Aguas. En el caso de HidroAysén, había un derecho no consuntivo y además tuvieron que pedir más derechos de agua y pidieron la reserva. Eso está en tribunales hoy día”, señala Weisner.
¿Abre la puerta la aprobación de Cuervo para que se desarrolle el potencial hidroeléctrico de la Patagonia?
Según el ex DGA hay temas que resolver antes, como por ejemplo la transmisión.
En la industria plantean que este es un punto clave. El tamaño de la línea que debe construir Energía Austral es tal -dada la lejanía con los grandes centros de consumo- que no se justificaría su construcción sólo para una unidad de 640 MW. Lo anterior, además, teniendo en cuenta que para minimizar la pérdida de energía sería necesario construir la línea en corriente continua, lo que eleva el monto de inversión al tener que incorporar, obligatoriamente, estaciones conversoras a ambos extremos del tendido.
Weisner añade otro elemento: mientras HidroAysén tuvo una gran campaña comunicacional en contra e incluso manifestaciones masivas en Santiago para evitar su construcción, Cuervo es mucho menos conocida y la oposición, más limitada.
Fuente: El Pulso
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“Represa Cuervo es ilegal y lo demostraremos en tribunales ambientales”

La represa, que Energía Austral proyecta sobre la falla activa Liquiñe-Ofqui, inunda un territorio incluso mayor que HidroAysén y se instalaría en el centro de la Patagonia chilena. Con esta frase las organizaciones ciudadanas de Aysén y el país del Consejo de Defensa de la Patagonia (CDP) que participaron con reclamaciones en la evaluación de la represa río Cuervo respondieron a la decisión que este lunes adoptara el Comité de Ministros del gobierno de Michelle Bachelet.  En una resolución acordada durante esta mañana, se dio el vamos al embalse de 13 mil hectáreas en las cercanías de Puerto Aysén, en la Patagonia chilena, y sobre la falla activa Liquiñe-Ofqui.
 
Aunque aclararon que los plazos para las impugnaciones comenzarán una vez que se emita la resolución y sean notificados los ciudadanos y organizaciones que presentaron reclamaciones, indicaron que está claro que el gobierno dio su respaldo a un proyecto no solo peligroso para la población sino de alto impacto para la biodiversidad de la Patagonia, contemplando incluso la desaparición de dos de los más prístinos lagos del país: el Yulton y el Meullín.
“La evaluación del estudio de esta central hidroeléctrica ha sido hasta hoy un traje a la medida del titular, ignorando por completo el bienestar y la opinión de los ciudadanos de Aysén a quienes se obliga, en definitiva, a soportar un riesgo excesivo que este proyecto introduce. Además de que existe una deficiente evaluación de las variables geológica y sísmica, se ha incumplido con el Convenio 169 de la OIT, se ha tramitado de forma irregular con servicios que no se pronunciaron y se han dejado sin evaluación impactos de gran importancia” señaló el abogado de la ONG FIMA, Diego Lillo, organización que patrocina las reclamaciones de la ciudadanía y las organizaciones.
Indicó que “aunque de todas formas debemos esperar la resolución relativa al acuerdo adoptado por el Comité de Ministros, el próximo paso será recurrir a los tribunales ambientales para revertir esta errónea decisión, además de otros recursos relacionados con la invalidación del acto y requerimientos ante la Contraloría.   Esperamos que los tribunales remedien lo ocurrido hoy, ya que afortunadamente aún existen organismos independientes donde hacer primar la razón y la ley”.
Al respecto, el coordinador de la Coalición Ciudadana por Aysén Reserva de Vida, Peter Hartmann, quien participó esta mañana en la concentración que en Coyhaique se realizó frente a las oficinas del Servicio de Evaluación Ambiental, señaló que “esto es una burla del gobierno.  Tomar una decisión sobre un embalse de 13 mil hectáreas en una zona de alto riesgo como es la falla Liquiñe-Ofqui, rodeada de volcanes y sin haber definido aún la Política Energética Regional es una irresponsabilidad”.  En este sentido el presidente de la Corporación Privada para el Desarrollo de Aysén, Patricio Segura, recalcó que “teníamos claro que, al final, nos veríamos en tribunales ambientales.  Lo que sí hay que recordar es que la lucha por una Patagonia sin represas, por una Aysén Reserva de Vida, no es para a que este tipo de proyectos no se aprueben sino para que no se concreten. Lo de hoy solo fue un mal paso, pero solo eso”.
Para el director de Greenpeace Chile, Matías Asún, “el rechazo a esta iniciativa es transversal y es importante que se conozcan las razones: estamos hablando de una represa gigantesca que sería construida sobre una falla geológica. Es una pésima idea por donde se la mire. Chile, además, tiene alternativas para producir energía limpia, con bajo impacto ambiental, sin inundar esta cantidad de territorios”.
Por su parte el presidente de Ecosistemas Juan Pablo Orrego, expresó que lo ocurrido es “otra decisión totalmente equivocada que solo podemos entender como un guiño a las grandes corporaciones transnacionales respecto a que Chile sigue abierto a riesgosas  aventuras financieras. Claramente lo que buscan el gobierno y las empresas es abrir la Patagonia chilena al desarrollo industrial, como no pudieron con HidroAysén ahora lo intentan con río Cuervo.  Esto, en circunstancias que Chile podría abastecerse en un 100% de energías renovables”.
Desde Puerto Aysén, el presidente de la Agrupación Wallmapu Hugo Díaz, cuestionó al gobierno de Michelle Bachelet “por entregar a una comunidad a la voracidad de una empresa trasnacional minera, permitiendo que levanten un embalse de 13 mil hectáreas sobre nuestras familias.  Bachelet y Puerto Aysén tienen una historia negra en materia de sismos y terremotos, y al parecer ella no aprendió nada”.
Una vez conocida la decisión, en Coyhaique los manifestantes congregados en las afueras del Servicio de Evaluación Ambiental cortaron el tránsito en el sector céntrico para luego dirigirse con lienzos y pancartas hasta el frontis de la intendencia regional.  Para esta tarde se han convocado a concentraciones en Coyhaique y Puerto Aysén.