lunes, 25 de enero de 2016

Los obstáculos de la Educación Ambiental


Por Carlos Ruperto Fermín

Con la llegada del Año Nuevo y con la partida de los Reyes Magos, el 26 de enero festejamos el Día Mundial de la Educación Ambiental, una hermosa fecha ecológica olvidada por el 99,9% de los hombres y de las mujeres, que recordaron con alegría el arribo del Año Nuevo, y que recordaron con tristeza el éxodo de los Reyes Magos.
 
A nadie le importa el futuro ambiental de la Madre Tierra, porque nadie recuerda que nuestra existencia, depende de la salud mental de la Madre Tierra. Por desgracia, la Humanidad solo piensa en bombardear el cielo con infinitos cartuchos de pirotecnia, mientras sus ojos se queman con la pólvora nocturna del holocausto mundial.
No hay duda que cada día despertamos con el pie izquierdo, porque NO tenemos la suficiente voluntad de cambio, para caminar a paso firme por los rieles de la Educación Ambiental. Ya sea en Carnaval, en Semana Santa o en Navidad, vamos recorriendo los espacios públicos de nuestras ciudades, para celebrar una serie de fiestas, tradiciones y rituales, que transforman la bondad del Medio Ambiente en un auténtico pandemónium, donde el electromagnetismo de la contaminación va polucionando el agua, el aire, el suelo y los sueños.
Si bien podríamos iniciar el año con el pie derecho, respetando la belleza holística que yace en la geografía de la Pachamama, fuimos programados de fábrica para destruir todos los recursos naturales, y luego fuimos reprogramados para trastabillar en la cornisa de la ignorancia, de la mediocridad y de la indiferencia.
Nunca se nos olvida comer a diario, pero siempre se nos olvida reciclar la basura. Nunca se nos olvida dormir por la noche, pero siempre se nos olvida ahorrar la energía. Nunca se nos olvida vivir la vida, pero siempre se nos olvida meditar en la vida.
Meditar sobre nuestro perverso estilo de vida, implica reconocer la apatía que existe sobre la Educación Ambiental, y para reconocer la existencia de esa clásica antipatía, no hay que gastar una fortuna en clases de yoga, no hay que vestir de blanco durante las 24 horas del día, no hay que contratar los servicios de un trepidante detective, y no hay que gritar aleluya detrás de la ambulancia.
Tan solo debemos reorientar la interacción del trinomio Hombre-Medio-Sociedad. Un Hombre que todo lo quiere, un Medio que todo lo sufre, y una Sociedad que todo lo permite.
La parafernalia que se oculta en ese desequilibrio ecológico, obliga a pensar que estamos muy lejos de alcanzar la sustentabilidad global, el crecimiento endógeno, y la mancomunidad de la ciudadanía.
Es importante destacar que la Educación Ambiental NO debe nacer, crecer y morir, en las cuatro paredes del pasivo salón de clases. No necesitamos la frialdad de una toga y un birrete, sino el calor de las manos y las piernas. No necesitamos el ego de las maestrías y los doctorados, sino el esfuerzo de sembrar y cosechar. No necesitamos el éxtasis de los bombos y los platillos, sino la euforia de los capullos y las rosas.
De allí que nos preguntamos ¿Es posible lograr un cambio radical de mentalidad a favor del planeta Tierra?
Sabemos que en los colegios de Japón, los estudiantes se encargan de limpiar los baños de sus centros educativos. Sabemos que en Suecia se ha tenido que importar la basura de otros países europeos, para reciclarla y producir energía. Y sabemos que en Etiopía los desnutridos etíopes, son capaces de sacrificar sus vidas por una bendita gota de agua potable.
Sabemos que usted es incapaz de higienizar una sala sanitaria. Sabemos que usted es incapaz de separar los desechos sólidos. Y sabemos que usted es incapaz de ahorrar el agua potable.
En términos meramente ecológicos, somos la máxima expresión de la incapacidad humana. Somos la carroña ensangrentada, que alimenta a los chacales del reino animal. Y somos la consecuencia de un Mundo, que le dio la espalda a la Educación Ambiental.
Un Mundo muy moderno pero muy analfabeto. Un Mundo con mucho dinero pero con poco espíritu. Un Mundo lleno de la guerra y vacío de la paz. Un Mundo de tontos e incomprendidos. Un Mundo donde la serotonina de la Santa Inquisición, sigue siendo el pan de los pobres, la medicina de los enfermos, y el voltímetro de los inocentes.
Cansados de tanta injusticia socio-ambiental, explicaremos los 5 obstáculos que bloquean la entrada de la Educación Ambiental, en el sistema respiratorio de los pueblos latinoamericanos.
El primer obstáculo, es el déficit de lectura en las personas, y la falta de contenidos ecológicos en las escuelas. Nos da terror, flojera y rabia, leer las páginas santificadas de un libro. Somos loros parlanchines llenos de incultura, que NO proyectamos el discernimiento, la introspección y el sentido común en nuestras vidas.
Es como ver a un fanático que asiste al partido de fútbol, para apoyar a su idolatrado equipo local, pero luce la camiseta y grita los goles del equipo visitante. Pueden reírse por su torpeza, pueden abuchearlo por su desatino, o pueden lincharlo por su atrevimiento. Esa incongruencia entre lo dicho y lo hecho por la gente, es un veneno letal que castiga el buen juicio de las comunidades.
El segundo obstáculo, es el gran apego a lo material por la cultura del consumo. Estamos obsesionados con poseer cosas materiales. Codiciamos, envidiamos y anhelamos, tener un nuevo automóvil, un nuevo teléfono celular, una nueva televisión de alta definición, un nuevo reloj de oro, y hasta un nuevo cáncer de la muerte.
Pero jamás codiciamos, envidiamos y anhelamos, que nuestro parque sea más verde que una hoja de árbol, que nuestros océanos sean más azules que un ángel del cielo, que nuestra abundancia no sea la tentación de la gula, y que nuestra vida sea mucho más altruista y mucho menos ateísta.
El tercer obstáculo, es la glorificación de la violencia urbana. Dicen que los Seres Humanos son violentos por naturaleza, y que todos somos capaces de asesinar, robar y secuestrar a nuestros semejantes, porque la desesperación, las necesidades económicas y las carencias afectivas, siempre afloran sentimientos de odio, venganza, y traición en los agresivos habitantes.
Vivimos peleándonos y matándonos por cualquier tontería, y es la Madre Tierra quien siempre se queda con nuestra peor imagen, con nuestros bajos instintos, y con la mayor antipatía ambiental de sus hijos bastardos.
El cuarto obstáculo, es la distorsión de la realidad causada por las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC). El infranqueable desarrollo tecnológico del siglo XXI, ha enfatizado la estupidez humana hasta los confines del ciberespacio, y viene premiando con caritas felices la antífona de sus lacayos.
La mayoría de los medios de comunicación privados, que decodifican sus ecocidios en la radio, en la televisión, en la prensa y en la Web, solamente se dedican a desinformar a los radioescuchas, a los televidentes, a los lectores y a los internautas, con la feroz estampida publicitaria, con la vulgaridad del sexismo y con el entretenimiento anglosajón, que acrecienta el gran proceso de Transculturación en los territorios de América Latina.
No necesitamos navegar de madrugada en la Deep Web, para que las cebollas nos hagan llorar con tanta miseria espiritual, procreada por la eterna herejía de la raza humana. No podemos quedarnos ciegos, sordos y mudos, mientras en el fondo de la botella somos unos demonios vestidos de santos.
Y lo peor de todo, es que la pornografía infantil, la venta ilegal de armas y drogas, la usurpación de identidades, los degollamientos por capricho, y el salvaje maltrato a los animales, sigue siendo un clandestino tema tabú para la Iglesia Católica, para los gobiernos de turno, para las colectividades, y para los iluminados dueños del siglo XXI.
Tal vez en la fosa de las Marianas ubicada en el Océano Pacífico, se esconda un secreto de misericordia que nos salve del caótico infierno planetario. Quisiéramos creer que dentro del oscuro abismo Challenger, hay un poquito de luz divagando en el lugar más profundo de la corteza terrestre, que no dependa de direcciones IP, de hackers profesionales y de niveles de accesibilidad, para que el maldito emporio bizarro se transforme en un bendito imperio de amor.
El quinto obstáculo, es el conformismo de la gente que vive dentro de entornos full contaminados. ¿Para qué reciclar la basura, si otro irresponsable ensuciará las calles con esa misma basura? ¿Para qué ahorrar la energía eléctrica, si otro irresponsable malgastará esa energía con su aire acondicionado? ¿Para qué reducir el consumo del agua potable, si otro irresponsable malgastará esa agua lavando sus cenizas?
Con ese lamentable pensamiento en boga, nos convertimos en monstruos plenamente inconscientes, y vivimos totalmente flemáticos a la práctica conservacionista. No obstante, hasta el más terrible de los delincuentes, tiene el derecho de arrepentirse por sus pecados, y tiene el deber de reconectarse con el laico abrazo de Gaia.
¿Quieres demostrarle tu inteligencia a la Humanidad? El próximo 26 de enero reúne a todos tus familiares, amigos, colegas y vecinos, y pregúntales lo siguiente: ¿Saben qué efeméride se celebra hoy? Te aseguro que el 99,9% de los encuestados se quedarán calladitos, o te inventarán una festividad intrascendente. He allí el momento idóneo para revelarles el gran secreto. Diles que el 26 de enero se celebra el Día Mundial de la Educación Ambiental, y prepárate para ser reconocido como el hombre o la mujer más inteligente de tu comunidad. ¡Enhorabuena!
Sin embargo, ese gran título honorífico necesita de hechos concretos y NO de palabras bonitas. Recuerda que para ayudar a la Madre Naturaleza, para ayudar a tus seres queridos, y para ayudar al prójimo, primero debes sentirte bien con tu propia existencia.
Si estás atragantado con tantas culpas en la garganta, si no bendices tu sagrada presencia en el Universo, si te da miedo llorar las penas del alma frente al espejo, si la sensación de infelicidad te hace cometer graves errores, y si no te decides a cambiar la nube negra por un soleado amanecer, pues NO habrá juramento hipocrático que desintoxique tu golpeada autoestima.
Yo sé que después de los excesos y de las locuras de diciembre, el mes de Enero suele avivar conflictos emocionales en los individuos, que incluyen el temor, la desesperanza, el estrés, la inseguridad, y la preocupación de enfrentar nuevos desafíos en el presente año.
Pero te vamos a regalar una reflexión muy sencilla, para que no caigas en la desgracia. Si tu carro presenta fallas mecánicas en la carretera, y te deja varado en el más oscuro de los desiertos. ¡No maldigas al carro! ¡No te vuelvas loco! ¡No lo llames mala suerte! Mejor piensa en TODAS las veces que ese mismo carro, te llevó puntualmente hasta tu destino, sin averiarse los neumáticos, sin quedarse sin gasolina, y sin oponer ninguna resistencia.
Si el plan previsto para hoy, no salió como usted quería que saliera, reconfórtese pensando en TODAS las veces que ese mismo plan, si salió como usted quería que saliera. Agradécele al Cosmos por estar vivo, no te des por vencido, y aplica la magia del perdón, para ganar nuevas experiencias, nuevas enseñanzas y nuevos retos.
Es así como TODOS podemos aferrarnos a esa nueva actitud positiva, para cotejar cualquier situación desfavorable de la vida, ya sea un desamor, una enfermedad, una pérdida de trabajo, una dificultad en los estudios, o una tendencia auto-destructiva.
Por eso, deberás vencer todos los obstáculos de la jungla, y luchar contra las adversidades del destino, practicando la regla de las 3RS (reduce, reutiliza y recicla), ejerciendo la Eficiencia Energética en la casa y en la oficina, ahorrando hojas de papel al imprimir documentos en la computadora, cantando bajo la lluvia, usando más los pies y menos el volante, adoptando un perro o gato de la calle, evitando comer carne, sembrando árboles frondosos en tu ciudad, enamorándote de la vida al rojo vivo, y viviendo cada día como si fuera el último aliento del hotel California.
El objetivo principal del artículo presentado, es que los maestros, los directores de las instituciones educativas, los padres y representantes, los organismos públicos y la empresa privada, no se olviden que el 26 de enero se festeja el Día Mundial de la Educación Ambiental.
Es vital que los niños y adolescentes que laten con el corazón latinoamericano, aprendan a reconocer la importancia de la Educación Ambiental, mediante la realización de exposiciones, juegos lúdicos, talleres artísticos, comparsas, carteleras didácticas, proyecciones audiovisuales, jornadas de reciclaje, y actividades de comprensión lectora.
Estamos seguros que la práctica del Conservacionismo, será el mejor alimento para forjar una nueva generación de jóvenes, llenos de valores éticos, morales y ecológicos, que los ayudarán a viajar con sabiduría por el viaje de la vida.

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