sábado, 23 de enero de 2016

México: Polémica por destrucción de un manglar en Cancún debido a un proyecto hotelero


por Macarena Cifuentes

Los mexicanos están en pie de guerra tras la destrucción de un manglar ubicado en Cancún para la construcción de un proyecto hotelero, lo cual fue apoyado por organismos estatales.

Una verdadera polémica se ha generado en México a raíz de un proyecto hotelero que se realizaría en Cancún, un balneario muy concurrido por los turistas de todo el mundo debido a sus paradisíacas playas y paisaje selvático.
Sin embargo, el proyecto hotelero no se iba a construir en cualquier lugar sino precisamente en un manglar, un bosque pantanoso típico de los lugares tropicales, en donde hay una gran diversidad biológica encontrándose muchas especies de aves, peces, reptiles, crustáceos, moluscos y flora. Además, estos lugares son una barrera natural contra los huracanes, las inundaciones y la erosión.
Ahora, el lugar llamado "Manglar de Tajamar" ha estado en todas las portadas de los medios mexicanos debido a que durante la madrugada del sábado 16 de enero ingresó un convoy de trabajadores, maquinaria pesada y junto con el apoyo de la policía municipal y estatal, para devastar el manglar y preparar la construcción de los proyectos inmobiliarios, los cuales son promovidos por el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) de México.
Según informa el medio El País, se trata de un proyecto pensado desde inicios del 2000, pero fue en 2006 cuando la Secretaría de Medio Ambiente del país azteca que dio los permisos inmobiliarios a Fonatur  para construir en el manglar.
Las obras son legales, pero tenían algunas condiciones, como por ejemplo, el rescate y cuidado de la fauna del lugar.
La devastación fue total. Si bien las autoridades afirman que se trató de 22 hectáreas, organizaciones como Salvemos Manglar Tajamar indican que fueron más de 55 hectáreas, en donde se han visto animales muertos y árboles totalmente destruidos.
Pero esto no es todo. Debido a esta situación y otras irregularidades, la construcción del proyecto hotelero ha sido suspendida, aunque con un costo altísimo como es la destrucción de un ecosistema. Los vecinos del lugar, las organizaciones medioambientales de México y hasta Greenpeace se han manifestado en contra de esta acción que fue realizada a escondidas de las autoridades.
Miguel Rivas, responsable de campañas en los océanos de Greenpeace, indicó al medio español que esta situación se trata de un ecocidio:
La pérdida de un manglar no es ni debe ser trivial, se trata de un espacio que describe las costas mexicanas, pues México es uno de los países que más extensiones de manglar tiene en el mundo.
Por otra parte, Rivas indicó que se han observado algunas especies en peligro de extinción como el "cocodrilo moreletti" o especies nativas protegidas como el cangrejo azul.

Los ecologistas argumentan que la empresa no ha cumplido las condiciones puesto que no se han llevado a cabo las labores correspondientes de reubicación de estos animales:
Después de lo que han hecho y si conseguimos impedir el relleno, el manglar tardará en regenerarse unos 20 o 30 años.
Además, la repercuciones ambientales y políticas no se detienen. Hasta este jueves, más de 6 mil personas han firmado una petición en Change.org para quitar a México la sede de la Conferencia de la Partes (COP13) de la Convención sobre la Diversidad Biológica, organizada para diciembre en Cancún, pues consideran que el Gobierno estatal es “ecocida”.
Braulio Ferreira de Souza, secretario ejecutivo de la Convención sobre Diversidad Biológica de la ONU, indicó en un comunicado que si se mantiene esta sede, el “ecocidio” contará con el apoyo de la comunidad internacional:
Ni el Gobierno del estado de Quintana Roo que encabeza Roberto Borge Angulo, ni el Gobierno de México son aptos para ser anfitriones del evento más relevante a nivel internacional para la defensa de la biodiversidad, y la sede debe ser otra. Los hechos lo demostraron: no tienen ningún interés en la protección de los derechos humanos, incluyendo a contar con un medio ambiente sano y ecológicamente equilibrado.
Por el momento, los ecologistas y vecinos siguen luchando para dar a conocer esta situación y para impedir la construcción del proyecto, pues las 22 empresas a cargo del proyecto- la mayoría están ligadas a políticos- seguirán teniendo los permisos para trabajar sobre esas tierras hasta febrero de 2016.

Fuente: EFE - Imagenes: cnnexpansion.com